Ayer ya publicamos un artículo sobre la presentación en Málaga de la 28 edición del Festival de Málaga, que tendrá lugar del 14 al 23 de marzo. Un día después, como es costumbre, el certamen hace la presentación en la Academia de Cine en Madrid, a la que ha acudido RUBIK. En este caso se trata de conocer más las 15 películas españolas en lucha por la Biznaga de Oro. La gran novedad de este año, por primera vez, hay más películas dirigidas por mujeres en Sección Oficial. En el caso de las españolas, hay 10, es decir, un 66%, que tienen directora. Por Carlos Aguilar Sambricio

La rueda de prensa fue conducida por Fernando Méndez-Leite, que además de ser presidente de la Academia de Cine, es miembro del Comité de Dirección del Festival de Málaga. “Es un trabajo en el que llevo muchos años y del que estoy francamente orgulloso”, han indicado Méndez Leite.
“Voy a decir una cosa políticamente incorrecta porque yo he estado ahí todo este tiempo pero yo creo que el Festival de Málaga ha sido una parte importantísima en el desarrollo del cine español en el último cuarto de siglo. Ha sido fundamental y ha sido una pantalla hacia el exterior como pocas”, ha remarcado.
Ciertamente, el festival ha ido teniendo una capacidad creciente de reflejar y modelar el cine español contemporáneo. El director del festival, Juan Antonio Vigar, siempre subraya la idea de que su singularidad es al generalidad. Su visión global de querer abarcar todos los tipos de cine que se hacen en España le ha posicionado como un evento clave para la industria.

Vigar ha apuntado que la idea del Festival de Málaga cuando nació en 1998 fue ser útil para la industria del cine español: “Hemos acompañado humildemente en todos años su evolución intentando ser una pantalla de visibilidad para el cine español que se iba haciendo. En un momento determinado decidimos abrazar el cine de América Latina y creo que fue una decisión muy positiva que hoy todo el mundo avala. Pero fue positiva también para la propia definición del cine español. Es curioso pero es así. Desde entonces sentimos el apoyo más fuerte del cine español por el hecho de abrir el festival a América Latina”.
¿Pero qué papel ha jugado el certamen en ese desarrollo y modelado del cine español? “Nosotros lo que hacemos es observar cómo va evolucionando la industria española. En ese proceso nos encontramos con muchas óperas primas, lo cual significa que el cine español se abre a nuevos creadores. Aunque a nosotros nos apetece apoyar a estos nuevos creadores, nuestro cine no es sólo de jóvenes realizadores o de veteranos. Igual que no es sólo de hombres o de mujeres, o de comedias o de dramas. Es un cine diverso y rico, por lo que nosotros lo que intentamos es ser una foto fija de todo lo que vemos que el cine español va ofreciendo. Respetando a los demás festivales, creo que es el único festival español que lo logra”, ha explicado Vigar.
Además, añade, “somos muy receptivos aunque mantengamos unas ideas que queremos que reflejen las programaciones que hacemos. Los comités de selección abren mucho su mirada”.
El director del Festival de Málaga ha querido, en dos ocasiones, reivindicar y poner en valor la figura de los miembros de los comités de selección: “No podéis imaginar lo extenso y complejo del trabajo, así como lo callado y lo silencioso que al final resulta ser”.
A Vigar en estas presentaciones siempre le gusta hacerse eco de las cifras. En esta edición han recibido 2.745 producciones audiovisuales, un 7% más que el año anterior. De ellos, han seleccionado 260 obras, que supone el 9,4% de lo recibido. “Quiero dar las gracias de corazón a todos los que no están seleccionados porque han confiado en nosotros y han querido que el festival fuera la ventana de visibilidad que queremos ofrecer”, ha señalado Vigar.
Del total de películas recibidas, el 65% han sido españolas (el 73% si tenemos en cuenta las coproducciones). “Eso significa que el Festival de Málaga es el festival de referencia para el cine español y nos sentimos orgullosos de ello”, ha afirmado.
Vigar también ha puesto el acento en las 904 óperas primas recibidas, un 33%, que significa que “Málaga es un lugar en el que los talentos emergentes consideran que tienen cabida, un lugar donde se les valora y se les da impulso”.
La presencia de directoras mujeres es otro de los pilares de la línea editorial del certamen en los últimos años. De las películas recibidas, 977 han sido dirigidas por mujeres (un 35%), un porcentaje similar a años anteriores. El porcentaje de películas seleccionadas es un 38%, una cifra que es mucho mayor en la Sección Oficial a Concurso, una circunstancia poco habitual en los certámenes, porque muchos festivales grandes tienen buenas cifras generales de cine dirigido por mujeres pero en Competición la cifra suele caer de manera aguda.
En la Sección Oficial, de las 22 películas en liza hay 13 dirigidas por mujeres (un 60%), pero en el caso de las españolas la cifra aumenta al 66%, ya que 10 de las 15 películas nacionales tienen mujeres cineastas al frente. “Son cifras estimulantes para seguir creciendo como festival, para que haya paridad entre hombres y mujeres a futuro y eso se pueda mantener”, ha añadido.
Las películas a concurso
Durante la rueda de prensa hemos podido escuchar a las directoras y directores de los 15 títulos españoles en Sección Oficial a Concurso, además de ver en la pantalla testimonios grabados por los cineastas latinoamericanos que también están en competición.
Muchas de las películas seleccionadas, como se ha dicho durante la presentación, están muy vinculadas con el duelo, uno de los temas más recurrentes en el cine español reciente.
Los 15 largometrajesespañoles que optarán a los premios de la Sección Oficial son La deuda de Daniel Guzmán (película inaugural), La buena letra de Celia Rico, La buena suerte de Gracia Querejeta, La furia de Gemma Blasco, LosTortuga de Belén Funes, Sorda de Eva Libertad (reciente Premio del Público en Panorama Berlinale), El cielo de los animales de Santi Amodeo, Jone, batzuetan (Jone, a veces)de Sara Fantova, La terra negra de Alberto Morais, Lo que queda de ti de Gala Gracia, Molt Lluny (Muy lejos) de Gerard Oms, Ruido de Ingride Santos, Todo lo que no sé de Ana Lambarri, Una quinta portuguesa de Avelina Prat y Ravens de Mark Gill.
Para la Biznaga de Oro latinoamericana las contendientes son Culpa cero de Valeria Bertucelli y Mora Elizalde (Argentina), El ladrón de perros de Vinko Tomicic (Bolivia, Chile, México, Ecuador, Francia e Italia), El diablo en el camino de Carlos Armella (México y Francia), Nunca fui a Disney, de Matilde Tute Vissani (Argentina), Perros de Gerardo Minutti (Uruguay y Argentina), Sugar Island de Johanné Gómez (República Dominicana y España) y Violentas mariposas de Adolfo Dávila (México).