El productor y presidente de EGEDA, Enrique Cerezo, ha sido reconocido por su extensa trayectoria y compromiso con la memoria cinematográfica española.

El productor y distribuidor Enrique Cerezo recibió este martes la Medalla de Oro 2025 de la Academia de Cine, un reconocimiento a sus más de seis décadas de dedicación al cine español.
El acto tuvo lugar en el Teatro Albéniz, donde amigos, colegas del sector audiovisual y representantes institucionales rindieron homenaje a una figura esencial de la industria.
Durante la rueda de prensa previa al evento, Cerezo destacó su amor por el cine y su firme convicción de que “el cine es un arte inigualable. No morirá nunca”.
El presidente de la Academia, Fernando Méndez-Leite, subrayó su entrega total al sector: “Está dedicado en cuerpo y alma a la recuperación de la memoria del cine español, a buscar negativos perdidos”.
A lo largo del homenaje, se recordó su primera producción, Un millón en la basura, y se mencionaron títulos clave de su filmografía como La buena estrella, Las 13 rosas, Juana La Loca, La carta esférica o 1898. Los últimos de Filipinas.
También se puso en valor su impulso a las coproducciones internacionales y su defensa de la comedia española, de la que es un ferviente seguidor.

Sobre Enrique Cerezo
Enrique Cerezo, actual presidente de EGEDA y creador de la plataforma FlixOlé, continúa trabajando en la restauración y digitalización del cine español, labor que considera esencial: “Sin memoria no hay identidad, y sin identidad no hay cultura”.
Su archivo, con más de 11.000 títulos, constituye el mayor fondo fílmico privado del mundo.
Durante la ceremonia, conducida por José Sacristán, intervinieron figuras como Fernando Trueba, Santiago Segura, Antonio Resines, María Barranco o Emilio Martínez-Lázaro, junto a representantes institucionales como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
“Nací en el cine, vivo en el cine y moriré en el cine”, declaró Cerezo emocionado, reafirmando que el cine “es arte y memoria. Una memoria colectiva que merece ser cuidada, preservada y compartida”.
El homenaje a Enrique Cerezo no solo celebró su carrera, sino su papel clave en la defensa, conservación y proyección del cine español.