Con este documento la federación busca un cambio estructural en el sector audiovisual, promoviendo una cultura de respeto, equidad y tolerancia cero hacia cualquier forma de violencia, desde una perspectiva interseccional.

Los casos de violencias machistas y lgtbi-fóbicas no son una nueva realidad, llevan afectando a la industria cinematográfica y audiovisual muchísimos años, tanto en Cataluña como a nivel global.
Sin embargo, ha sido en las últimas décadas cuando el sector ha decidido denunciar de manera clara e inequívoca estas situaciones y dotarse de herramientas para su prevención.
Hace unas semanas anunciamos en RUBIK la presentación de un nuevo Protocolo para la Prevención y Actuación frente a las Violencias Machistas en el Sector Cultural, presentado por la Academia de Cine y el Ministerio de Cultura.
PROA —Federación de Productoras Audiovisuales— se ha sumado a la iniciativa de crear espacios seguros, respetuosos e inclusivos y ha presentado su «Protocolo para la prevención, la detección, el abordaje, el seguimiento y la reparación de situaciones de acoso sexual, por razón de sexo, orientación sexual, identidad o expresión de género, violencias machistas y lgtbi-fóbicas«.
Esta herramienta adapta a la realidad de las asociaciones que forman parte de la federación los estándares marcados por el protocolo guía para el sector audiovisual elaborado por la Acadèmia del Cinema Català y el Departament d’Igualtat i Feminismes de la Generalitat de Cataluny.
El protocolo incluye acciones de formación y sensibilización, la difusión de los canales de denuncia, la creación de una comisión especializada con funciones definidas, y la incorporación de cláusulas obligatorias en contratos y convenios que garanticen mecanismos efectivos de actuación.
Ahora, el objetivo de la federación es promover activamente la implementación de esta herramienta tanto a nivel asociativo como en las productoras socias, que han participado en su elaboración.
En el proceso también ha colaborado la consultoría especializada Cooperativa Equilàtera y la iniciativa ha contado con el apoyo del ICEC y del Àrea de Feminismes i Igualtat de la Diputació de Barcelona.