Xbox cierra 2025 con una caída del 9 % en ingresos y enciende las alarmas en Microsoft

febrero 2, 2026
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Malas noticias para la industria… o al menos para una parte de ella. La división Xbox no terminó 2025 con buen pie. Por Marcos de Vicente.

Xbox One

Durante el último trimestre fiscal del año (octubre-diciembre), el negocio de videojuegos de Microsoft registró una caída interanual del 9 % en ingresos, un dato que contrasta con el buen rendimiento general de la compañía y que vuelve a poner el foco sobre la estrategia de la marca en consola.

El golpe más duro llegó desde el hardware. Las ventas de consolas Xbox y accesorios se desplomaron en torno a un 32 %, confirmando una tendencia que ya venía repitiéndose en trimestres anteriores. La falta de incentivos claros para dar el salto a nuevo hardware, sumada a las recientes subidas de precio, ha enfriado notablemente la demanda.

Ni siquiera el pilar de los servicios y el contenido digital logró sostener las cuentas. Los ingresos procedentes de juegos y suscripciones, incluido Xbox Game Pass, descendieron alrededor de un 5 %. Microsoft explicó esta bajada por la comparación con un año anterior especialmente fuerte en lanzamientos first-party, que elevó artificialmente los resultados de entonces.

El catálogo de juegos propios es, precisamente, uno de los puntos clave del problema. Algunos de los títulos lanzados durante el trimestre no alcanzaron las expectativas comerciales, y el impacto fue evidente en las cifras. La comparación con ejercicios anteriores, donde grandes lanzamientos actuaron como motor de suscripciones y ventas, dejó a Xbox en una posición incómoda.

A esto se suma una estrategia de precios que no ha sido bien recibida por todos los jugadores. Las subidas tanto en el hardware como en Game Pass han generado debate sobre la relación calidad-precio del ecosistema Xbox, especialmente frente a la competencia y a otras plataformas con propuestas más agresivas en contenido exclusivo.

Microsoft sigue subiendo… sin los videojuegos

Paradójicamente, el tropiezo de Xbox llega en un momento en el que Microsoft sigue creciendo con fuerza. La nube, la inteligencia artificial y el software empresarial impulsaron unos resultados globales muy positivos, lo que deja claro que el problema no es estructural de la compañía, sino específico del negocio gaming.

De cara a 2026, Xbox afronta un escenario delicado pero no irreversible. La llegada de nuevos lanzamientos, el refuerzo del enfoque multiplataforma y una posible revisión de su estrategia de hardware serán claves para frenar la caída. El próximo año será decisivo para comprobar si la marca logra cambiar el rumbo o si esta bajada de ingresos es el inicio de una tendencia más profunda.