El director del proyecto de cortometraje, en compañía de la coguionista y directora de foto, han manifestado su agradecimiento por este premio, que les permitirá avanzar en temas de producción que aún faltan, como sonido, color y distribución.

El proyecto de cortometraje Lo que nos detuvo, del mexicano Arturo Moctezuma, ha sido el ganador de la segunda edición de la convocatoria ‘Work in Progress’ del 54.º Festival Internacional de Cine de Huesca, un espacio para el impulso de cortometrajes iberoamericanos en fase avanzada de postproducción.
El cortometraje, que está previsto que tenga una duración de 16 minutos, está inspirado en una anécdota del director y su pareja Noa Ortíz, coguionista y directora de foto, quienes recibieron la llamada del casero para dejar la vivienda en un mes, lo que les sumió en una espiral de estrés por el alto costo de la vivienda y por tener que seguir en sus precarios trabajos mientras estaban en esa búsqueda.
Finalmente, el amor entre ellos y la determinación de que lo que realmente les apasiona es crear y hacer cine les permite volver a ser ellos mismos y pensar en este proyecto.
Moctezuma y Ortiz han manifestado su agradecimiento por este premio, que les permitirá avanzar en temas de producción que aún faltan, como sonido, color y distribución.
Además, han señalado que les gustaría encontrar una productora y distribuidora para que el cortometraje viaje también fuera de España. «Nos encantaría estar en el Festival de Cine de Morelia«, han expresado.
En representación del jurado, el productor aragonés J. Alberto Andrés Lacasta, moderador del encuentro, ha subrayado que «es un proyecto tremendamente auténtico, en primer lugar por cómo aborda la precariedad en el acceso a la vivienda, sobre todo en los jóvenes y cómo éstos tratan de buscarse la vida en una ciudad, pese a que su apuesta profesional pasa por las artes, concretamente por el cine».
Asimismo, ha destacado otro elemento importante del proyecto de cortometraje: «el cierre, el reforzar el amor y el cariño que se tienen entre ellos, como un elemento de resistencia y de resiliencia«.
El jurado ha estado integrado por los cineastas y productores Gaizka Urresti, Vicky Calavia, José Ángel Delgado y el propio J. Alberto Andrés Lacasta; Chus Fenero, de la Muestra de Cine Realizado por Mujeres de Huesca; Natalia Martínez, de Aragón TV; Ari del Castillo, de la productora mexicana Chemistry y Moisés Tuñón, de la plataforma Festhome.
Los otros tres proyectos finalistas en la convocatoria ‘Work in progress’ fueron: el hispano-peruano Chiejaus, ceremonia ancestral de Ignacio Leonidas y Rodrigo Tenuta; el español Gallina de Carlos R. Haro y el mexicano Memorias del olvido de Valentina Ortega Backhoff.
Cinco proyectos seleccionados en ‘Pitching HIFF’
Un total de cinco proyectos fueron seleccionados en la segunda convocatoria ‘Pitching HIFF’, una iniciativa que pretende ser un espacio de encuentro para jóvenes cortometrajistas profesionales y productores interesados en impulsar nuevos proyectos de ficción, documental, no ficción y animación.
Entre los seleccionados se encuentra El asombro de lo improbable, una comedia musical de ficción de 17 minutos dirigida por Guillermo Ordás, que ubica a una pareja que se cita cada semana en un piso en venta para mantener relaciones íntimas. Él se enamora y una orquesta irrumpe para poner banda sonora a la situación.
Ordás, junto con la guionista Natalia Hermens y el productor José Luis Martínez Puche presentaron el proyecto y afirmaron que cuenta ya con un presupuesto de 80.000 euros y se busca una productora para seguir desarrollándola.

La directora y guionista malagueña Ana Ortiz, presentó Libre (11′), un thriller de ficción en el que Alicia sale con sus amigas y pide después un taxi para volver a casa, pero el taxista decide llevarla a un descampado para aleccionarla sobre lo que puede pasarle si sale sola de noche. Basado en una vivencia personal, se encuentra en una primera versión de guion y en búsqueda de una productora.
También fue seleccionado La muerte mientras tanto (22′) que ha sido presentado por el director David Goñi Artigas y el productor José Santiesteban. Basado en el relato homónimo de Ignacio Martínez de Pisón, cuenta la historia de Carlos, que acepta irse a la costa con Paola, una traductora que debe terminar un encargo.
Poco a poco ambos van llegando a una tensión incómoda que le lleva a él a pensar en que ella quiere acabar con su vida. El proyecto, de 100.000 euros, busca el apoyo de una productora para rodarlo de cara al otoño de 2027.
Mientras, El sonido sordo del Frontón de Pablo Roncero Garrido, se inspira en una experiencia del padre del director, y busca enaltecer a quienes nos rodean, particularmente a la figura paterna, reconocer sus dones antes de que la muerte llegue.
Es un drama de ficción de 10 minutos que se rodará en analógico, en 16 milímetros, «para conectar con la nostalgia y a quienes nos anteceden», ha señalado el cineasta, quien ha agregado que se estima un costo de cerca de 45.000 euros y busca una productora.
De La Rioja ha sido seleccionado Retrato de un vampiro (16′), drama con temática LGTB que sigue la historia de Ander, un vampiro que vive de incógnito como fotógrafo en un pueblo, alimentándose de la sangre de animales, pero un día, su naturaleza le traiciona y mata a una persona. Antes de irse del sitio quiere fotografiar a Roque, su amado secreto.
La directora y guionista María Teresa García Mora y el productor José Santiesteban han presentado el proyecto, ubicado en 1880 y que conlleva, por ello, retos de producción y han indicado que estiman un presupuesto de 103.000 euros y que buscan coproducción nacional o internacional. El rodaje se hará en 2028, en la Sierra de los Cameros.