La canción del samurái // Imagen cortesía de Warner Bros. Discovery

Doce estados de Estados Unidos presentan una demanda que impugna la fusión de Warner Bros. y Paramount

julio 14, 2026
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El fiscal general de California, Rob Bonta, ha encabezado una coalición con otros 11 estados demócratas para presentar una demanda que detenga la mayor fusión de la historia de Hollywood.

Imagen de la serie ‘La canción del samurái’ (Warner Bros. Discovery).

Un total de 12 fiscales generales, liderados por el fiscal general de California, Rob Bonta, han presentado una demanda para impugnar la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance Corporation por 110.000 millones de dólares.

La propuesta de fusión combina a dos de las cinco principales distribuidoras de películas de Hollywood y a dos de los cinco propietarios de canales de cable, eliminando la competencia entre Paramount y Warner Bros.

Según los demandantes, este movimiento provocaría un «daño sustancial a las salas de cine, a las distribuidoras de televisión por cable y, en última instancia, al público de todo el país».

Además de California, los estados de Nueva York, Arizona, Minnesota, Colorado, Nueva Jersey, Connecticut, Nevada, Massachusetts, Nuevo México, Washington y Oregón son los otros once que se han sumado a esta demanda.

A lo largo de las 38 páginas del texto, los demandantes explican cómo esta unión afectaría a la industria del cine y cómo «la concentración en este sector no solo supondría precios más altos, sino también menos oportunidades para que historias importantes cobren vida y menos maneras para que el público acceda a historias, ideas y perspectivas que trasciendan sus propias experiencias».

La demanda, presentada ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California, subraya que la fusión viola la Sección 7 de la Ley Clayton, que recoge que las fusiones que puedan reducir sustancialmente la competencia o tender a crear un monopolio son ilegales.

Los fiscales generales alegan que de producirse la fusión, se reduciría la competencia en las siguientes áreas:

  • Distribución cinematográfica a gran escala, puesto que Warner Bros. y Paramount controlarían alrededor del 27% del mercado.
  • Distribución de películas de gran éxito en taquilla, ya que las compañías demandadas concentrarían más del 30% de estas películas.
  • Licencias de canales de televisión por cable básica, porque Warner Bros. es la segunda compañía más grande y Paramount la tercera, y juntas representarían una cuota de mercado del 27%.

«La adquisición propuesta pondrá fin a esta competencia, amenazando a los espectadores con precios más altos, el declive de la exhibición cinematográfica en salas y una reducción en la variedad, calidad y cantidad de contenido distribuido», señalan los demandantes.

El texto pone de relieve no solo la cuestión económica, sino también cultural y política, siendo esta última una de las razones principales que parecen motivar la demanda.

Cabe recordar un caso similar muy reciente con dos grandes estudios convirtiéndose en uno que encontró menos enemigos por el camino. En 2019, Disney compró la división de entretenimiento de Fox, después de que la compañía comprase importantes empresas del sector audiovisual como Lucasfilm, Pixar o Marvel Studios.

Esta vez parece ser distinto con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, siendo amigo íntimo de Larry Ellison, cuyo hijo, David Ellison, está a los mandos de Paramount. El foco está puesto, entonces, en el ecosistema mediático estadounidense, con Paramount controlando cadenas como CBS y CNN, muy crítica con el mandatario de Estados Unidos.