Dog explora visualmente los recuerdos y las emociones capturadas por Ben Saffer mediante objetivos de distancia focal fija S8i de Cooke.

El director de fotografía Ben Saffer colaboró con la directora Caitlin McLeod y la productora Jessica Palmarozzi (Flumeri Films) en su producción más reciente, Dog. Su objetivo es crear una historia conmovedora sobre las relaciones en la infancia. Saffer optó por una cámara digital cinematográfica Blackmagic URSA Cine 12K LF a fin de captar las sutilezas emocionales y el entorno, que es un elemento central en esta historia.
McLeod es una directora galardonada que ha trabajado con Globe, la Royal Shakespeare Company y el National Theatre, y anteriormente también dirigió el cortometraje dramático One Like Him, producido por Palmarozzi.
Sobre Dog
Saffer habló acerca del argumento de Dog: «Sus padres están presentes y a la vez son distantes y permiten que sus hijos resuelvan las cosas solos. Es un guion encantador que se centra en las luchas de tres hermanos jóvenes en su camino por encontrar una conexión. Filmé más de 50 cortometrajes y siempre trato de adoptar una narrativa fresca, y este proyecto me ofreció algo verdaderamente único».
Cuando se leyó el guion, el instinto de Saffer y el de McLeod indicaron que debían filmar en 16 mm. «La historia está ambientada en los años noventa, así que la estética tenía que ser un poco más nostálgica, pero dada la cantidad de tiempo que queríamos rodar, tuvimos que elegir el formato digital», observó el director de fotografía.
Al desarrollarse en la década de 1990, Dog requería un estilo visual que fuese nostálgico y arraigado a la vez. Saffer terminó decidiendo usar el modelo URSA Cine 12K LF dadas las necesidades prácticas. «Trabajar con niños implica ser flexible. El medio digital nos brindó la posibilidad de seguir filmando sin perdernos de nada», explicó. «El sensor de formato más grande también captó los paisajes vatos de Yorkshire, que son esenciales al tono de la película».
A fin de suavizar la resolución del modelo URSA Cine 12K LF, Saffer combinó la cámara con objetivos de distancia focal fija S8i de Cooke, cuya naturaleza permitió evocar una apariencia más cinematográfica y cálida. «Grabamos con una apertura cercana a la máxima para crear imágenes íntimas y delicadas que lograran un equilibrio con la definición de la cámara. Esto nos aportó la estética nostálgica que buscábamos, acorde a mis recuerdos de la década de 1990».
Un iluminación que despierta emociones
El concepto de McLeod de fuentes de luz fue un elemento central de la narrativa, donde los personajes podían pasar por las sombras y dirigirse a áreas más iluminadas. «Caitlin quería que la iluminación tuviera un efecto funcional, en lugar de ser cálida, lo cual incrementó la distancia en la historia», añadió Saffer.
Este enfoque es evidente en las escenas de la carpa donde ser reúnen los niños. «Lo natural era inclinarnos hacia imágenes ligeras y cálidas, como en un anuncio de vacaciones, pero Caitlin buscaba un estética más fría y distante. La diseñadora de producción, Liz Simpson, utilizó elementos del campo como utilería, con el objetivo de reforzar este tono, mientras que yo trabajaba con una iluminación mínima a fin de crear las sombras justas y necesarias para dar lugar a una sensación de aislamiento», reveló Saffer.
Equipamiento
El equipamiento de iluminación fue proporcionado por Panalux, y Saffer se valió de la luz indirecta para crear siluetas dinámicas para las escenas en el interior.
«En el pasillo de la casa de campo, iluminamos las escenas a través de las puertas que daban a las habitaciones, lo cual creo fuentes de iluminación y sombras interesantes. Esto nos brindó la posibilidad de dar forma al entorno de una manera sutil y mantener el foco en los niños», explicó. «En lugar de iluminar la habitación entera, dirigíamos la luz a través de las aberturas de las puertas desde un lateral, creando de esta manera fuentes naturales de luces y sombras. El modelo URSA procesó estos contrastes de una manera extraordinaria, lo cual aportó las siluetas y la profundidad que buscábamos».
En una escena clave que se desarrolla en la cocina, Saffer adoptó un enfoque de iluminación mínima que permitió que la sensibilidad de la cámara funcionara con las sombras naturales. Los niños se reúnen a la mesa para cenar, y cuando su madre entra para servir la comida, su presencia se siente, pero no se ve. «Queríamos que el foco estuviera puesto en los niños y, a la par, hacer que el fondo se desvaneciera sutilmente», observó.
El equilibrio entre la tecnología y la narrativa
La combinación de una resolución elevada y la flexibilidad del formato Blackmagic RAW permitió a Saffer captar imágenes nítidas con distintas tonalidades que, en sus palabras, son «casi como un recuerdo».
«La colorimetría del modelo URSA Cine fue un factor clave por el cual optamos por esta cámara», indicó Saffer. «Trabajar con los productos de Blackmagic Design resulta sumamente intuitivo y coherente y nos brinda la posibilidad de conseguir tonos de piel increíblemente ricos y texturas de colores que parecen fieles a la ambientación de los años 90», añadió.
Grabar en formato Blackmagic RAW con una resolución de 8K a Q1 (calidad constante) brindó a Saffer la oportunidad de producir imágenes de calidad elevada con un tamaño de archivo reducido acorde al presupuesto de este cortometraje independiente. «BRAW es uno de los mejores formatos disponibles, ofrece un equilibrio fantástico entre la calidad y la eficiencia de almacenamiento. Es ideal para producciones independientes y conserva todos los detalles que se necesitan en la posproducción», reflexionó.
Un modo de filmación que permite seguir el ritmo al reparto de Dog
Filmar sosteniendo la cámara con la mano fue vital para seguirle el ritmo al reparto de actores jóvenes. «El peso de la cámara hace que se sienta firme, que es algo que prefiero al rodar cámara en mano», explicó Saffer. «La versión URSA Cine EVF fue otra de las estrellas de esta película, dado que registró imágenes tan precisas que me permitieron aplicar ajustes directamente desde allí, sin tener que recurrir a un monitor externo constantemente».
«Esta cámara nos brindó la posibilidad de alcanzar un equilibrio entre la precisión técnica y la resonancia emocional, capturando tanto la amplitud del paisaje de Yorkshire y la intimidad de las experiencias de los personajes», afirmó Saffer al finalizar.
Dog se encuentra en etapa de posproducción y se prevé que su estreno tendrá lugar en el marco de un festival en 2025.