Vincent Cassel y Diane Kruger protagonizan esta historia personal del cineasta sobre el duelo y la tecnología, que se estrenó en el Festival de Cannes.

El próximo 19 de septiembre, Filmin estrenará en exclusiva Profanación, la última película del director canadiense, que tuvo su presentación mundial en la Sección Oficial del Festival de Cannes.
Por su parte, el Atlàntida Mallorca Film Fest la proyectará el próximo 2 de agosto.
Vincent Cassel (El Odio), protagonista de la cinta, interpreta a un empresario multimillonario y viudo obsesionado con una tecnología que permita observar en tiempo real la descomposición de su mujer fallecida (Diane Kruger, Malditos bastardos).
The Shrouds, por su título original, cuenta la historia de Karsh, un relevante gurú tecnológico y hombre de negocios de 50 años. Tras la muerte de su esposa y en medio del insoportable dolor del duelo, inventa GraveTech, una tecnología que permite a los vivos observar los cadáveres de sus seres queridos en sus mortajas.
Una noche, varias de las tumbas, incluida la de su mujer, son profanadas. Karsh se propone localizar a los autores.

Una obra confesional
Cronenberg se basa en una historia de duelo personal: el fallecimiento de su esposa. Cuenta que el dolor tras la pérdida de Carolyn en 2017 fue el principal motor emocional del guion, generando en él un impulso por explorar los límites entre la tecnología, el cuerpo y el duelo.
El director ha expresado cómo el deseo casi irracional de no perder el contacto físico con su ser querido fallecido lo motivó a idear la tecnología ficticia que aparece en el largometraje.
Aunque se trata de una ficción, ha añadido otros guiños autobiográficos, como una de las frases que se escuchan en las primeras escenas. Alguien pregunta al protagonista cómo está llevando el duelo de su esposa y Karsh responde: «¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar en la oscuridad?».
El cineasta ha explicado de dónde sacó esta cita: «Después de que mi esposa muriera, la gente me preguntaba cómo me sentía, y me di cuenta de que me respondía a mí mismo con esa misma pregunta«.

Pionero del body horror
David Cronenberg es conocido como el padre del body horror, un subgénero del terror que explora la vulnerabilidad, transformación y mutación del cuerpo humano.
Desde sus primeras películas, como Rabia (1977) y Videodrome (1983), y obras maestras como La mosca (1986) o Crash (1996), ha revolucionado cómo se representa el cuerpo en el cine, convirtiendo lo orgánico y lo visceral en metáforas complejas sobre la identidad, la sociedad y el deseo.
En este sentido, Profanación recoge y culmina todas estas obsesiones y logros: fusiona la perturbadora imaginería corporal característica del director con reflexiones íntimas sobre la muerte, el duelo y la tecnología.
Respecto a la aparición de esta última en la película, Cronenberg ha dicho: «Sin duda es perversa, mórbida, grotesca, pero para alguien que está de duelo como él, en realidad no lo es. De hecho, es bastante saludable, una manera de salir de la desesperación, del dolor. Pero, básicamente, todo se reduce al cuerpo, como en muchas de mis películas; ‘el cuerpo es la realidad‘, y si aceptas eso, el cuerpo de una persona muerta continúa siendo una especie de realidad, y es ahí donde vive Karsh».