Eduardo Escudero: “La distribución de cine en Europa es muy desequilibrada”

abril 10, 2026
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Europa Distribution, asociación internacional que representa a los distribuidores de cine independiente, ha pasado de ser un foro colaborativo a una red mundial en defensa del cine europeo. Eduardo Escudero, cofundador de A Contracorriente Films y copresidente del Consejo de Europa Distribution junto a Kim Foss, cree que la distribución de cine en el continente está en un momento “complicado” tras el cambio de modelo que ha traído la consolidación del streaming y con territorios con una ratio de pantalla de cine por habitante “para echarse a llorar”. Por Nerea Méndez Pérez

Eduardo Escudero

Entrevista en RUBIK a Eduardo Escudero para abordar los retos de la distribución aprovechando el 20 aniversario de Europa Distribution.

Rubik: Este año se cumplen 20 años desde la creación de Europa Distribution… ¿Qué destacas?

Eduardo Escudero: Estamos planeando desde la asociación el Consejo de Europa Distribution realizar algún acto especial para conmemorarlo, porque creo que son muchas cosas a celebrar.

Con esta asociación se ha conseguido poner en el mapa de los decision makers europeos la labor que hacen los distribuidores y trasladarles que somos un elemento importante en la cadena. La nuestra es una labor de networking y de seguir poniendo en valor nuestro trabajo ante las autoridades.

Rubik: Sois alrededor de 130 miembros. ¿Cómo se consigue un diálogo continuo y fluido?

E.E.: Primero, intentamos tener una representación equilibrada tanto de hombres como mujeres, con representación tanto de territorios grandes (Alemania, Italia, España y Francia) como de países más pequeños (Rumanía, Austria, Dinamarca, Bélgica, Países Bajos,….

Nos reunimos cada mes y medio online para tratar los temas principales y ayudar a la directora general Christine Eloy a tomar la mejor decisión en sus diferentes acciones. Luego, tenemos tres o cuatro encuentros presenciales cada año con jornadas maratonianas de nueve de la mañana a seis de la tarde. Todo lo que sale de estas reuniones se comparte inmediatamente con los distribuidores a través de unas newsletters que llegan periódicamente y quien quiere puede responder a ellas, añadir información o dar su opinión.

En las asociaciones siempre hay gente más activa y más pasiva, pero todo el mundo está informado y se trabaja continuamente desde el Consejo para tratar todos los temas.

Rubik: He visto que entre los miembros figuran países no europeos. ¿A qué responde su incorporación al proyecto?

E.E.: Es verdad que nos llamamos Europa Distribution, pero hemos abierto la puerta a aquellos distribuidores de otros territorios que trabajan con el cine europeo. Tenemos a gente de Canadá, Taiwán, Israel o Australia, que son enamorados de este cine y se han asociado, no tanto para recibir ayudas o beneficiarse de nuestra acción respecto a fondos europeos, sino para generar networking y construir una red de intercambio de experiencias y de conocimiento del mercado.

Rubik: A lo largo de estos años habéis construido también redes con otras asociaciones…

E.E.: Organizamos workshops con Europa International, la asociación de agentes internacionales de venta, con quien compartimos problemáticas e intentamos colaborar en cuestiones que son comunes. Y también con Europa Cinemas, con quien hay un clima continuo de colaboración, de diálogo y de hacer cosas juntos.

«Todos se han vuelto muy selectivos –el espectador, el cliente de televisión, el de plataforma– y, por tanto, si tienes alguna de las pocas películas que funcionan bien, te puede salvar el año; pero si no, es muy difícil competir en este momento. Y esto sucede en toda Europa»

Rubik: En este tiempo, además, habéis desarrollado múltiples iniciativas…

E.E.: Tenemos un programa de mentorship para mujeres, a través del cual aquellas que trabajan en departamentos de compras, ventas o marketing de distribuidoras europeas viajan unos días a otros territorios para conocer cómo trabajan otras ejecutivas. Además de este programa específico que se ha creado para ellas, está Distributors on the Move, en el que —sin excluir a mayores— intentamos ponemos el foco en profesionales jóvenes. El participante elige el destino en otra distribuidora miembro de otro territorio y Europa Distribution es la encargada de ayudar en esa estancia de aprendizaje en otro país.

Por otra parte, realizamos workshops en distintos eventos, como San Sebastián, Cartoon Movie o próximamente en Berlín, donde este año me toca participar a mí en un panel organizado por la asociación. Una de las últimas actividades que hicimos fue llevar nuestro Film Distribution Innovation Hub al When East Meets West de Trieste.

Europa Distribution en el Festival de Sofía

Rubik: ¿Cuál es la situación actualmente de la distribución de cine en Europa?

E.E.: Un momento complicado, lleno de retos y que exige adaptación. Cada país tiene su cinematografía nacional y cada año destacan cinco o seis películas. Aquí es España hablaríamos de Los domingos, La cena, Flores para Antonio, Sorda… Digamos que tenemos nuestras joyas nacionales. Otros países tienen cuatro o solo una, que son muy importantes para el mercado nacional, pero al margen de eso, siempre hay en común seis o siete películas incontestables que se han hecho fuertes tras su paso por Berlín, Venecia y, sobre todo, Cannes.

Sin embargo, el resto de las que no están ahí padecen tanto en las salas de cine como en las televisiones, a las que cada vez les cuesta más comprar ante la competencia del streaming. Todos se han vuelto muy selectivos –el espectador, el cliente de televisión, el de plataforma– y, por tanto, si tienes alguna de esas seis o siete películas que funcionan tan bien te puede salvar el año, pero si no, es muy difícil competir en este momento. Y esto sucede en toda Europa.

Además, desde la asociación estamos intentando concienciar sobre un desequilibrio en los mercados europeos, incluso rebatiendo a algún político que siempre dice que deberíamos ser como los Estados Unidos. Pues no, porque allí son un mercado único de más de 350 millones de personas y, aquí en Europa, aunque la población sea incluso mayor, cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre y no tenemos el mismo contexto en cada uno de los países.

«Las salas de cine son muy importantes para los distribuidores. No es una cuestión romántica, es que es esencial para generar un negocio en la primera ventana y asegurar un largo recorrido de explotación a lo largo de los años»

Rubik: ¿Qué medidas se están tomando para subsanar ese desequilibrio?

E.E.: Hemos conseguido que se consoliden en el continente programas de ayudas a la distribución, como Films on the Move o European Film Distribution (‘Automatic’), que son esenciales para cualquier distribuidor en cualquier país, pero especialmente para aquellos países con un mercado mucho más pequeño.

Hablo, por ejemplo, de Rumanía, Letonia, Estonia o Lituania, donde probablemente no tienen players nacionales fuertes, ni siquiera a quien poder licenciar. De hecho, en Rumanía el número de cines es desproporcionadamente bajo respecto a la población, cerca de 20 millones de habitantes. Tienen una ratio de pantalla por habitante que es para echarse a llorar, lo que es más difícil para los distribuidores independientes rumanos llevar el mejor cine europeo a las salas y, sin embargo, ahí están luchando por llevar a sus compatriotas una oferta cinematográfica diversa.

Esta situación, que se conoce como zonas de desierto cinematográfico, la encontramos incluso en países como Francia y Alemania. En esta última, sobre todo en la parte del este que se incorporó tras la anexión, el mapa de salas de cine es radicalmente distinto de las poblaciones de la antigua Alemania Occidental.

Aquí le hemos mal llamado la España vaciada y hemos dejado sin cines a más de 5 millones de personas que viven en poblaciones de menos de 5.000 habitantes. Pese a eso, creo que tenemos una buena red de salas y un mercado de plataformas independientes, como Filmin, Movistar Plus+ o la nuestra propia, acontra+, servicios que no tienen equivalente en otros países de nuestro entorno.

Workshop de Europa Distribution en el Festival de San Sebastián

Rubik: ¿Cómo ha cambiado el auge del VoD vuestro modelo de distribución?

E.E.: Primero, se han quedado con productos que antes llegaban al mercado independiente, y después han modificado y condicionado la forma en la que se produce. Estoy convencido de que muchas producciones, no todas, se plantean diciendo: “La voy a hacer de esta forma, porque así tengo más posibilidades de que a una plataforma de streaming internacional le guste”. Esto al final condiciona la línea editorial.

Es indudable que se han convertido en una alternativa de ocio en casa que no es neutra ante la situación que viven las salas de cine, que para el distribuidor son muy importantes. No es una cuestión romántica, es que es esencial para generar un negocio en la primera ventana y asegurar un largo recorrido de explotación a lo largo de los años. Esto los independientes lo tenemos clarísimo y lo defendemos a muerte.

Por otra parte, creo que en los medios escritos, radiofónicos y televisivos el espacio que antes se les dedicaba a los estrenos de cine brilla por su ausencia y el poco que hay lo han ocupado las novedades del streaming. Además, con sus campañas han llegado a ocupar espacio publicitario también. Se anuncian en exteriores y contratan lonas y campañas de televisión, como hacíamos antes las distribuidoras de cine, fuesen majors o independientes.

Rubik: En el caso de A Contracorriente Films, lanzasteis la plataforma acontra+. ¿Es una estrategia que otras distribuidoras independientes pueden replicar?

E.E.: Nosotros nos encontramos todavía en un proceso de curva de aprendizaje, pero estamos satisfechos con el crecimiento y va consolidándose. En países como España, Alemania Francia, Italia o incluso Polonia, una distribuidora puede planteárselo, pero es muy complicado porque necesitas tamaño de mercado y de población.

Desgraciadamente, estamos lejos de que pueda ser una primera ventana o una alternativa, más bien es un complemento, pero trabajamos para que esto cambie en un futuro no lejano. Tenemos claro que hay que disponer de una salida al mar, aunque sea un pasillito que nos permita salir con la barca a pescar en un mar enorme, donde hay trasatlánticos pesqueros que son los streamers globales.

Panel de Europa Distribution en Focus Asia, sección de Far East Film Festival in Udine.

Rubik: ¿Cuál es la línea de trabajo para este 2026?

E.E.: A nivel institucional, se está empezando a diseñar el nuevo programa para lo que a partir de 2028 de llamará AgoraEU. Creemos que este año es un momento clave para participar en el diseño de esos programas que sustituirán a Creative Europe y que tendrán unos nuevos presupuestos y, posiblemente, un funcionamiento distinto.. Queremos incidir en que, aunque esta iniciativa pueda cambiar de nombre e incluso de bases, la filosofía se mantenga.

Se está trabajando también en proteger el geobloqueo. Nosotros somos enormes opositores de su eliminación, porque las distribuidoras independientes tomamos las decisiones de estreno en base a lo que más le conviene a la película atendiendo a la estacionalidad, los días festivos, los puentes o los partidos de fútbol nacionales. Si se eliminase el geobloqueo todos pagaríamos menores mínimos garantizados a los agentes internacionales de venta y, con ello, las películas no se harían o se harían con menos dinero.

«Este año es clave para el diseño de los programas que sustituirán a Creative Europe. Queremos incidir en que, aunque esta iniciativa pueda cambiar de nombre e incluso de bases, la filosofía se mantenga»

Rubik: ¿Cuáles son los próximos eventos en la agenda de Europa Distribution?

E.E.: En Berlín organizamos un panel el domingo 15 de febrero y al día siguiente tenemos una reunión del consejo con instituciones. De ahí pasamos a Cannes con otro panel y vamos a realizar workshops en Cartoon Movie, en el festival de Sofía y en el de San Sebastián, entre otros.

También nos gustaría repetir un evento que hicimos el año pasado en Bruselas donde invitamos a todos los miembros de Europa Distribution y tuvimos unas jornadas explicando bien lo que hacemos y nuestras preocupaciones. En resumen, el equipo de Christine Eloy nunca para e intentamos seguir con esta labor de intercambio de conocimiento para mejorar nuestro trabajo.