Producido por The Cathedral Media, se presenta como un thriller de animación que dialoga con el western clásico y el terror americano.

El cortometraje de animación Under the Lake, dirigido por el cineasta español Juan Carlos Mostaza, celebrará su estreno mundial en el Festival de Tribeca 2026, que tendrá lugar del 3 al 14 de junio en Nueva York.
The Cathedral Media produce esta pieza de 14 minutos de duración y sin diálogos, que se presenta como un «thriller de animación que desafía los límites ténicos y narrativos del cine independiente contemporáneo».
Para Mostaza, la selección en el certamen neoyorquino supone un hito tanto profesional como personal: «Estar en Tribeca es mucho más que un hito profesional; es, en cierto modo, conectar con el origen de mi pasión por el cine, profundamente marcada por el cine estadounidense«.
Influenciado por cineastas como Steven Spielberg, David Fincher, Martin Scorsese o Francis Ford Coppola, el director construye un universo híbrido que dialoga con el western clásico, con ecos de John Ford, y el cine de los hermanos Coen, incorporando también influencias del terror americano.

El cortometraje cuenta con Yadira Ávalos como productora ejecutiva, mientras que Juan Carlos Mostaza firma la dirección, el guion, la producción y gran parte del desarrollo creativo y técnico, incluyendo el diseño visual, la animación 3D, la dirección de fotografía y el montaje.
La parte visual de la obra ha sido realizada íntegramente en un único ordenador portátil y sin el uso de inteligencia artificial generativa, apostando por un proceso artesanal.
Completan el equipo creativo Pablo Vega en el diseño de sonido y Amy Fajardo en la música. El proyecto cuenta además con el apoyo de la Junta de Castilla y León a través del programa Nos Impulsa.
La sinopsis oficial reza: «En un mundo poblado por personajes de alambre, sin rostro ni expresiones, un hombre vive con su hijo cerca de un bello lago. Un día, el niño rescata a un hombre que llega a la orilla malherido».
Características técnicas y narrativas del cortometraje
Sin diálogos, Under the Lake apuesta por una narrativa puramente visual. Así, construye toda su carga emocional a partir de personajes sin rostro, donde el movimiento, la composición y la puesta en escena sustituyen a la expresión facial.
A nivel técnico, el cortometraje refleja un enfoque híbrido muy característico del trabajo de su director, que combina de forma orgánica los lenguajes de la animación y la imagen real.

En sus proyectos de animación, Mostaza incorpora metodologías propias del rodaje live-action, como planteamientos multicámara, mientras que en sus trabajos de imagen real traslada principios propios de la animación, generando un diálogo constante entre ambos formatos.
En esta línea, el cortometraje adopta una estética cinematográfica, con el uso del formato Cinemascope y una cuidada simulación de ópticas reales, que incluye textura, imperfecciones y comportamiento propios de cámaras físicas.
Este enfoque se complementa con un avanzado trabajo en la simulación de fluidos, que permite alcanzar un nivel de realismo especialmente notable en el tratamiento del agua, uno de los elementos clave de la película.