La película de Kane Parsons, convertida en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del año tras superar el millón de espectadores en España y recaudar más de 400 millones de dólares en todo el mundo, estará disponible desde el 25 de septiembre en Filmin y HBO Max.

Backrooms, una de las películas de terror que mayor repercusión ha alcanzado este año, dará el salto a las plataformas de streaming el próximo 25 de septiembre, fecha en la que se incorporará simultáneamente a los catálogos de Filmin y HBO Max en España.
La producción de A24 llega al entorno doméstico después de una exitosa carrera comercial en salas. Según los datos facilitados por Filmin, la película ha superado el millón de espectadores en España y los 400 millones de dólares de recaudación mundial, convirtiéndose en el mayor éxito comercial de la historia de A24.
En España también ha supuesto el estreno más exitoso hasta la fecha para Elastica, superando los resultados obtenidos en salas por La sustancia, título que posteriormente se convirtió en la película más vista de la historia de Filmin.
Dirigida por Kane Parsons, Backrooms transforma en largometraje el universo que el cineasta comenzó a desarrollar siendo adolescente a través de una serie de cortometrajes publicados en YouTube. Inspirado en el fenómeno creepypasta de los Backrooms y en la idea de inquietantes espacios laberínticos situados aparentemente más allá de la realidad, el proyecto acumuló millones de visualizaciones en Internet antes de despertar el interés de A24.
El largometraje supone además el debut de Parsons en la dirección de una película, después de haberse iniciado como creador audiovisual, compositor y artista de efectos visuales a través de su canal de YouTube.
Ambientada en la California de 1990, la historia tiene como protagonista a Clark, interpretado por Chiwetel Ejiofor, propietario de una tienda de muebles que descubre una extraña puerta en la pared del sótano de su establecimiento.
Tras ella aparece un misterioso espacio iluminado por fluorescentes amarillos que conduce a un laberinto aparentemente interminable de habitaciones, pasillos y espacios cotidianos completamente desiertos, convirtiendo el hallazgo en el punto de partida de un thriller de terror psicológico.
Junto a Chiwetel Ejiofor, el reparto de la película incluye a Renate Reinsve, Finn Bennett y Lukita Maxwell.
Del fenómeno de Internet a las salas de cine
El origen de Backrooms está directamente vinculado al fenómeno de los denominados espacios liminales, lugares aparentemente familiares y reconocibles que, mediante pequeñas anomalías, producen una creciente sensación de extrañeza e inquietud.
Parsons decidió mantener esta identidad a la hora de trasladar el proyecto desde sus cortometrajes de Internet hasta el cine. El director ha defendido que la película no debía romper con el universo previamente construido, sino ampliarlo conservando el tono y las reglas que habían convertido los vídeos originales en un fenómeno viral.
La producción apostó además por una importante utilización de escenarios reales. El equipo construyó un decorado de más de 2.500 metros cuadrados, limitando el empleo de efectos digitales a aquellos momentos en los que resultaban necesarios.
Esta apuesta permite que buena parte de la sensación de desorientación de la película proceda directamente de unos espacios físicos diseñados para romper la lógica arquitectónica convencional y generar una incertidumbre constante sobre aquello que puede encontrarse detrás de cada puerta o al final de cada pasillo.
El éxito de A24 llegará a Filmin y HBO Max
Con su incorporación simultánea a Filmin y HBO Max el 25 de septiembre, Backrooms iniciará una nueva etapa después de su recorrido por salas.
En Filmin, la película pasará a formar parte de un catálogo con una amplia presencia de cine de terror clásico y contemporáneo, mientras que HBO Max incorporará el título dentro de su oferta cinematográfica, que reúne producciones de estudios y sellos como Warner Bros. Pictures, DC Studios, Turner Classic Movies, Studio Ghibli y la propia A24.
Backrooms es una producción estadounidense de 2026, con una duración de 110 minutos. Está dirigida por Kane Parsons, que firma también el guion junto a William Bromell, con fotografía de Jeremy Cox y música de Edo Van Breemen y el propio Parsons.