El fondo saudí PIF compra Electronic Arts por 55.000 millones de dólares

agosto 10, 2026
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Electronic Arts (EA), una de las compañías más importantes de la industria del videojuego, ha pasado oficialmente a manos de un consorcio liderado por el fondo soberano saudí Public Investment Fund (PIF) tras completarse una operación valorada en 55.000 millones de dólares. Por Marcos de Vicente.

Con el cierre de la adquisición, la empresa deja de cotizar en el Nasdaq y comienza una nueva etapa como compañía privada. La transacción es ya la segunda más cuantiosa de la historia. Sólo la adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft (67.800 millones de dólares) supera el nuevo movimiento alrededor de EA.

La compra ha recibido el visto bueno tanto de los accionistas como de los organismos reguladores, entre ellos la Comisión Europea, lo que ha permitido formalizar una de las mayores operaciones corporativas que ha vivido el sector del videojuego. Además de convertirse en una de las adquisiciones más cuantiosas de la industria, el acuerdo también ha sido señalado como el mayor leveraged buyout (compra apalancada) registrado hasta la fecha.

Andrew Wilson seguirá como consejero delegado

 Pese al cambio de propietarios, Electronic Arts mantendrá la continuidad en su dirección. Andrew Wilson continuará ejerciendo como consejero delegado de la compañía y será el encargado de liderar esta nueva etapa. La intención de la empresa es preservar la estabilidad de su estructura mientras desarrolla una estrategia centrada en el crecimiento a largo plazo.

Desde EA sostienen que el hecho de dejar de cotizar en bolsa permitirá tomar decisiones estratégicas con un horizonte más amplio, sin la presión de los resultados trimestrales. Entre las prioridades anunciadas figuran el impulso de la inteligencia artificial aplicada al desarrollo de videojuegos, la inversión en nuevas tecnologías y el fortalecimiento de algunas de sus franquicias más importantes, como EA Sports FC, Battlefield, Need for Speed y Dragon Age.

Sin embargo, la operación también ha generado debate dentro de la industria. La participación mayoritaria del fondo soberano saudí ha despertado dudas entre parte de la comunidad y algunos desarrolladores acerca de la posible influencia que podría ejercer sobre el contenido de los videojuegos publicados por la compañía.

Los Sims como ejemplo

Uno de los ejemplos más citados es Los Sims, una de las franquicias más representativas de Electronic Arts, que desde hace años permite representar relaciones y matrimonios entre personas del mismo sexo. La preocupación surge debido a las diferencias entre esa línea creativa y la legislación vigente en Arabia Saudí, donde la homosexualidad está criminalizada.

Por el momento, Electronic Arts ha asegurado que no se han anunciado cambios en sus políticas editoriales ni en el contenido de sus videojuegos como consecuencia de la adquisición. Aun así, el cambio de propiedad sitúa a la compañía en el centro del debate sobre la independencia creativa de los grandes estudios y el creciente peso de los fondos soberanos en la industria del entretenimiento interactivo.