Diversos profesionales del sector debatieron en Barcelona sobre los retos de la pluralidad lingüística en la producción audiovisual en el marco de uno de los Desayunos de la Academia de Televisión. Durante el encuentro también se avanzaron medidas previstas en la futura Ley del Cine y del Audiovisual y se presentó la serie Pensión incompleta, rodada en cuatro lenguas.

La Academia de Televisión y de las Ciencias y las Artes del Audiovisual celebró en Barcelona una nueva edición de Los Desayunos de la Academia, organizada junto al Ministerio de Cultura, bajo el título Pluralidad lingüística en rodajes audiovisuales.
La jornada reunió a representantes de instituciones, televisiones públicas y productoras para abordar el papel de las lenguas cooficiales en la creación audiovisual y su proyección dentro y fuera de España.
El encuentro, moderado por Oriol Nolis, contó con la participación del secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí; el director de Ficción y Cine de 3Cat, Oriol Sala-Patau; la jefa de Contenidos de la Corporación Radio e Televisión de Galicia (CRTVG), Montse Besada; la directora de Cultura y Euskera de EiTB, Vanesa Fernández; el director, guionista y productor Pau Freixas; y la productora ejecutiva de Izen, Juliana Barrera.
La futura Ley del Cine prevé reservar un 15% de las ayudas para obras en lenguas cooficiales
Durante su intervención, Jordi Martí anunció que la futura Ley del Cine y del Audiovisual incluirá la intención de reservar un mínimo del 15% de los fondos públicos destinados a la creación audiovisual para producciones realizadas en lenguas cooficiales.
También avanzó mejoras en los fondos de distribución para las comunidades autónomas y una mayor consideración de estas lenguas en las cuotas de pantalla.
Según explicó, el objetivo es reforzar la presencia de las distintas lenguas del Estado en el audiovisual como parte de la diversidad cultural.
Las televisiones públicas defienden el valor internacional de las producciones locales
Los representantes de 3Cat, CRTVG y EiTB coincidieron en señalar que las producciones desarrolladas en catalán, gallego o euskera han demostrado su capacidad para llegar a audiencias internacionales.
Oriol Sala-Patau recordó la trayectoria internacional de series como Polseres Vermelles o Merlí, mientras que Montse Besada destacó el papel que desempeñó el doblaje de producciones internacionales al gallego en la normalización de la lengua y en el fortalecimiento de la identidad cultural.
Por su parte, Vanesa Fernández defendió la apuesta de EiTB por la ficción seriada en euskera y subrayó la presencia de estas producciones en festivales como Berlín o San Sebastián y en los Premios Goya.
Los creadores reclaman mayor respaldo económico
Durante el debate, Pau Freixas señaló que la convivencia de varias lenguas en una misma producción supone dificultades derivadas, en muchos casos, de los modelos de financiación y distribución.
A su juicio, el desarrollo de este tipo de proyectos requiere un mayor apoyo económico para competir en igualdad de condiciones.
En la misma línea, Juliana Barrera defendió que las historias con una identidad cultural muy marcada pueden conectar con el público internacional y puso como ejemplo Desaparecido (Desagertuta), una producción realizada íntegramente en dos versiones, una en euskera y otra en castellano.
Pensión incompleta, primera serie rodada en catalán, euskera, gallego y castellano
Uno de los proyectos analizados durante la jornada fue Pensión incompleta, presentada como la primera serie rodada en catalán, euskera, gallego y castellano.
La producción, impulsada por 3Cat, CRTVG, EiTB y Voz Audiovisual, será presentada próximamente en el FesTVal de Vitoria-Gasteiz.
La ficción sigue a un grupo de jubilados que viajan por España mientras se ven envueltos en una trama relacionada con el robo de obras de arte.
Sus responsables explicaron que el principal reto del proyecto ha sido coordinar la producción entre diferentes territorios y conseguir que la convivencia de las cuatro lenguas resulte natural dentro del relato.
Durante la sesión, los participantes coincidieron en que la pluralidad lingüística representa una oportunidad para la industria audiovisual, aunque señalaron que su desarrollo requiere políticas públicas, modelos de financiación y estrategias de producción que favorezcan la diversidad cultural.