La institución portuguesa lleva desde 1948 trabajando por la defensa y difusión del patrimonio cinematográfico. El galardón se entregará el 5 de junio durante la ceremonia de inauguración del festival, que este año tiene a Portugal como País de Honor.

El Premio Pepe Escriche de la 54.ª edición del Festival Internacional de Cine de Huesca será este año para la Cinemateca Portuguesa, una institución que lleva trabajando por la defensa y puesta en valor del patrimonio cinematográfico desde 1948.
El centro cultural luso acumula más de 75 años de historia en los que no ha cesado en su empeño por mantener vivo el legado, patrimonio y valor del cine en favor de todos los sectores de la sociedad.
Miembro de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos, la Cinemateca recibirá el tributo el 5 de junio en la ceremonia inaugural de la cita aragonesa.
El trofeo ha sido diseñado por Isidro Ferrer con forma de navaja inspirada en la célebre cinta Un perro andaluz de Luis Buñuel, el filo de la misma está creado como si de un fragmento de celuloide se tratase.
La directora del HIFF, Estela Rasal, ha reconocido la labor de la institución: «Su trabajo es fundamental para mantener el legado fílmico y crear puentes culturales entre países de todo el continente. Además, cuentan con un servicio específico para espectadores infantiles y juveniles con el objetivo de formar a los públicos del futuro«.
Además, esta edición del certamen oscense tiene a Portugal como País de Honor, así que también se ha organizado una sesión especial de cortometrajes clásicos portugueses comisariada por el programador de la Cinemateca, el cineasta y crítico portugués Ricardo Vieira Lisboa.
Por otro lado, la organización del certamen ha recordado que aún sigue abierto el proceso de recepción de cortometrajes hasta el 12 de febrero.
Salvaguardando el patrimonio cinematográfico desde 1948
La Cinemateca Portuguesa-Museu do Cinema fue creada en 1948 por uno de los pioneros de las cinematecas europeas, Manuel Félix Ribeiro, y se convirtió en una institución autónoma en 1980.
Desde 1956, la institución es miembro de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF), creada en 1938 con el objetivo de promover la conservación y el conocimiento del patrimonio cinematográfico, aunando los esfuerzos de los archivos más importantes del mundo, y que cuenta actualmente con más de 150 afiliados de 77 países.
También en 1956 se inauguró la primera sala propia de la Cinemateca, dedicada a su actividad de exhibición.
El año 1996 marca otro hito destacado con la apertura de su propio centro de conservación en las afueras de Lisboa, actualmente es la base de todas sus actividades de preservación, investigación técnica y acceso, incluyendo el uso de nuevas tecnologías.
Este organismo nacional está dirigido actualmente por Rui Machado (director) y Nuno Sena (subdirector) y depende del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes.
Su misión principal es salvaguardar y difundir el patrimonio cinematográfico, basándose en tres valores fundamental: respeto cultural, excelencia técnica y primacía del servicio público.
La Cinemateca ha jugado un papel clave a la hora de tender puentes culturales a nivel continental, siendo una figura decisiva en la creación y el desarrollo de la red de instituciones europeas dedicadas a la conservación del patrimonio cinematográfico europeo.
Es cofundadora de la Asociación Europea de Cinematecas (ACE) y ha participado en diversos programas, tales como: Proyecto LUMIÈRE,; ARCHIMEDIA – Red Europea de Formación para la Promoción del Patrimonio Cinematográfico; European Film Gateway y, más recientemente, el proyecto educativo internacional CINED.
El Premio Pepe Escriche se une a otros galardones con los que ha sido distinguida esta institución, de entre ellos cabe destacar la Medalla al Mérito Cultural del Gobierno de la República de Portugal, entregada por la ministra de Cultura, Graça Fonseca, en 2018.