La entidad inicia una nueva etapa bajo el liderazgo de Andreu Fullana y con el objetivo de reforzar la representación institucional del cortometraje, impulsar su profesionalización y mejorar las condiciones laborales del sector.

La Coordinadora del Cortometraje Español ha renovado su Junta Directiva, dando paso a un nuevo equipo encabezado por Andreu Fullana como presidente. La nueva dirección sustituye a la anterior junta liderada por Beatriz Hernández, que estuvo al frente de la organización durante los últimos cuatro años.
El nuevo órgano de gobierno estará formado por Helher Escribano como tesorera, Sonia Bautista-Alarcón como secretaria y las vocalías de Mónica Gallego, Ainhoa Urgoitia, Miguel Varela, Miguel Ángel Marqués y Daniel Feixas.
Sobre los próximos pasos de la nueva Junta
La nueva Junta plantea como principales líneas de trabajo aumentar el peso institucional del cortometraje dentro de la industria audiovisual, reforzar la interlocución con organismos públicos y privados y avanzar en la creación de vías de financiación más estables para el formato.
Entre sus objetivos figura la continuidad del trabajo desarrollado por la anterior dirección y el fortalecimiento de las relaciones con instituciones como el ICAA, las administraciones públicas, las televisiones autonómicas y las plataformas audiovisuales. La organización busca que el cortometraje tenga una presencia estructural dentro del ecosistema cinematográfico y no solo como una categoría independiente dentro del sector.

Uno de los proyectos señalados por la nueva dirección es la creación de una especialidad propia del cortometraje dentro de la Academia de Cine, una iniciativa con la que la entidad pretende aumentar la visibilidad y reconocimiento del formato en los principales espacios de representación de la industria.
Un apoyo continuo a los profesionales del corto
En el ámbito profesional, la Junta Directiva también sitúa entre sus prioridades la mejora de las condiciones laborales de quienes trabajan en el cortometraje. Para ello, plantea avanzar en la identificación de las necesidades del sector, impulsar su profesionalización y desarrollar códigos de buenas prácticas destinados a producciones, instituciones, distribuidoras y festivales.
La reorganización interna será otro de los ejes de esta nueva etapa. La estructura de trabajo se articulará a través de la Junta Directiva, grupos territoriales y grupos profesionales con el objetivo de ampliar la presencia de la Coordinadora en diferentes zonas y facilitar la participación de los distintos perfiles vinculados al cortometraje.
Además, la entidad busca ampliar su base asociativa y consolidarse como un espacio de representación colectiva para profesionales y organizaciones del sector. La nueva dirección plantea que la pertenencia a la Coordinadora del Cortometraje Español tenga un impacto directo en la defensa de intereses comunes y en la creación de redes dentro de la industria audiovisual.