Miguel Ángel Olivares rueda ‘Aarón’, su primer largometraje de ficción

agosto 14, 2026
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Fran Berenguer y Bárbara Cuesta protagonizan el nuevo trabajo del director cordobés, un drama romántico y social que se rueda durante ocho semanas entre Madrid, Málaga y Gran Canaria. “Quiero que remueva al espectador y que pueda reconocerse en Aarón y en las decisiones que toma”, explica el cineasta.

Rodaje de Aarón © Foto de Rubén Chavero

El director cordobés Miguel Ángel Olivares ha iniciado el rodaje de Aarón, su primer largometraje de ficción, tras una trayectoria vinculada especialmente al cortometraje y al cine social y después de estrenar este mismo año su primer largometraje documental, Marea Morada.

La filmación comenzó el 6 de agosto en Madrid y se prolongará durante ocho semanas entre agosto y septiembre, con localizaciones también en Málaga y Gran Canaria, donde concluirá el rodaje. La película está producida por Eterno Island Pictures y coproducida por Gadol Producciones, con Nacho Guerreros como productor asociado, y cuenta con la participación de Canal Sur Televisión.

Para Olivares, el salto al largometraje supone un cambio de escala importante respecto a sus trabajos anteriores. “Es un reto para mí, pero voy muy seguro de lo que quiero mostrar. Hay mucha expectación, mucha gente esperando mi primer largometraje y eso no deja de ser una gran responsabilidad, además de la dimensión de la película”, explica.

El cineasta asegura haber preparado especialmente el trabajo previo al rodaje: “Me he preparado mucho, desglosando cada secuencia y visualizándola como yo la imagino, con algunas referencias de películas que me han inspirado a lo largo de mi vida”.

Ese proceso se ha extendido también al reparto. “Con los actores he ensayado cada día. Cada vez que veía un hueco en el calendario de la semana metía ensayo. Es una película coral y busco la naturalidad y la verdad”, señala.

Una historia que llegó a través de Nacho Guerreros

Aarón parte de un guion original de Viktor Beltrán, que debuta como guionista de largometraje y participa también en el reparto interpretando a Vidal, el mejor amigo del protagonista.

El proyecto llegó a Olivares a través del actor y productor Nacho Guerreros, con quien el director ya había trabajado anteriormente.

“He recibido muchos guiones y cuando Nacho Guerreros me dijo ‘tienes que leer este guion’ me enamoré de la historia. Es una historia que necesita ser contada, que va en la línea de lo que yo suelo contar en mis últimos proyectos, con un tono más oscuro pero muy potente. Viktor ha escrito algo precioso y tengo la suerte de poder dirigir esta historia”, afirma.

La película sigue a Aarón, interpretado por Fran Berenguer, un joven cuya vida en Málaga gira alrededor de los coches, su familia y su amistad con Vidal. El equilibrio comienza a romperse cuando se enamora en secreto de Saray, interpretada por Bárbara Cuesta, hermana de su mejor amigo.

Cuando la relación amenaza con salir a la luz, una decisión desencadena una cadena de acontecimientos que empuja al protagonista hacia la culpa, el miedo y un proceso autodestructivo marcado por las drogas y una percepción cada vez más inestable de la realidad.

Olivares define la película como un trabajo conectado directamente con las preocupaciones que han atravesado buena parte de su filmografía.

“Para los que han visto mis cortos o documentales, saben que el cine social es lo que me mueve. Contar historias que te den esa angustia pero a la vez un respiro, que creen debate y que incomoden al espectador, pero siempre con una reflexión, como la vida misma”.

El director plantea Aarón como “una montaña rusa de emociones” que atraviesa momentos especialmente duros, pero en la que también quiere dejar espacio para la luz y la reflexión. “Quiero que remueva al espectador y que pueda reconocerse en Aarón y en las decisiones que toma”, señala.

Fran Berenguer y Bárbara Cuesta encabezan un reparto coral

Junto a Fran Berenguer y Bárbara Cuesta, el reparto principal incluye a Viktor Beltrán, Eva Isanta, Nacho Guerreros, Antonio Velázquez, Sofía Allepuz, Marc Parejo y Daniela Santiago, además de la colaboración especial de Charo Reina.

Olivares señala el trabajo interpretativo como una de las principales claves del proyecto.

“En los actores busco la verdad. Y el elenco, además de los protagonistas, tiene mucha verdad y sensibilidad a la hora de interpretar a un personaje. Esta película es puro corazón y sé que tenemos el elenco perfecto para terminar de armar el puzle”.

El director destaca además la implicación personal de varios intérpretes con los que ya había colaborado anteriormente. “Tengo la suerte de contar con unos actores de lujo. Con algunos de ellos ya he trabajado y otros querían participar en mi ópera prima y apoyarme. Me siento afortunado y muy arropado con los actores”.

Las primeras semanas de trabajo han servido también para hacer evolucionar la película respecto al planteamiento inicial. “Está fluyendo todo muy bien, los actores están maravillosos, el equipo técnico increíble. Están saliendo nuevas propuestas, aportaciones positivas y estoy muy contento con lo que llevamos hasta el momento. El proyecto ha crecido mucho desde que empezamos a ensayar”.

El trabajo visual de Aarón

La dirección de fotografía corre a cargo de David Cortázar, con quien Olivares ha trabajado previamente sobre las referencias visuales y la transformación que experimenta el protagonista.

“A David le pasé varias referencias de cómo yo me imagino todo, algunos planos que para mí son esenciales para construir sobre todo al personaje protagonista, Aarón, y los cambios tan duros que afronta el personaje. David está haciendo una foto y un trabajo precioso y construyendo cada plano que necesito”, explica.

El equipo técnico cuenta también con Andrés González como ayudante de dirección; Alexis Benítez, en la dirección de producción; Isabel Quijada, como jefa de producción; Gustavo Ramírez, en la dirección de arte; Lucía Palicio, en montaje; Miguel Carretero, en sonido directo; Marcos Salso, en posproducción de sonido; José Cuesta, responsable de la música; Alberto Dugarte, en maquillaje y peluquería; Raquel Iglesias, en vestuario; e Iván López, ganador del Goya y el Gaudí por El 47, en los efectos especiales.

“Es una historia sobre tocar fondo para volver a empezar”

Olivares afronta su primer largometraje de ficción acompañado por un equipo de mayores dimensiones de las que ha manejado en proyectos anteriores.

“La verdad es que estoy bien arropado, con un equipo grande, muy unido y familiar, que es súper importante para mí, ya que es mi primer largo y siempre vas con el vértigo, y más aún si estás acostumbrado a trabajar con otro equipo y más reducido”.

El cineasta destaca especialmente el respaldo de Eterno Island Pictures, su propia productora, Gadol Producciones, y Canal Sur. También menciona a su representante, Paloma Tejero, por el acompañamiento durante el desarrollo del proyecto.

Su relación con la productora Patricia González comenzó precisamente a raíz de uno de sus trabajos anteriores. “Patricia ha confiado en mí desde el primer día. Nos conocimos en un festival de cine en el que yo estuve seleccionado con Cementerio de coches, que a ella le encantó, y unos meses más tarde nos encontramos para hablar de Aarón. Desde ahí surgió el flechazo. Tenemos una visión muy parecida”.

Con Nacho Guerreros, por su parte, mantiene una relación profesional anterior tanto en la interpretación como en la producción. “Él fue quien me presentó este guion de Viktor hace tres años y hoy es una realidad. Lo comentamos mucho y recordamos ese momento. Trabajar con Nacho para mí es sumar, como amigo y compañero”.

Más allá del romance que desencadena el conflicto, el director sitúa en el centro de la película la caída de su protagonista y los vínculos que permanecen cuando su vida comienza a desmoronarse.

“Es una historia sobre tocar fondo para volver a empezar y, por encima de todo, sobre la fuerza de la familia para sostenernos cuando todo se rompe”.

Con Aarón, Olivares da el salto a la ficción de largometraje después de trabajos como Cementerio de coches, Piedra, papel o tijera, Julia, Vinilo, Cristiano, Ganadero o A las ocho en casa. Sus cortometrajes acumulan más de un centenar de selecciones y numerosos premios en festivales nacionales e internacionales.