Adiós a uno de los sueños de cualquier gamer treintañero. No podremos correr, saltar y pelear manejando al Principe. No podremos controlar el tiempo. No podremos conocer a Farah. No podremos jugar al remake de Prince of Persia: las Arenas del Tiempo. Ubisoft ha cancelado su desarrollo. Por Marcos de Vicente.

Ubisoft ha anunciado una profunda reestructuración interna que tendrá un impacto directo en su catálogo de lanzamientos futuros.
La compañía francesa ha confirmado la cancelación de seis títulos en desarrollo, entre ellos, Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo Remake, uno de los proyectos más problemáticos y esperados de los últimos años.
Esta decisión forma parte de un plan más amplio para «redefinir prioridades, reducir costes y reenfocar recursos hacia proyectos con mayores garantías de éxito».
La cancelación del remake de Prince of Persia supone el punto final a un desarrollo especialmente accidentado. Anunciado en 2020, el proyecto fue duramente criticado desde su presentación inicial, sufrió varios retrasos y cambios de estudio (pasando de Ubisoft Pune y Mumbai a Ubisoft Montreal) y acabó convertido en un símbolo de los problemas de gestión interna de la compañía.
Según Ubisoft, el juego «no alcanzaba los estándares de calidad exigidos» y seguir invirtiendo en él «no era viable dentro de la nueva estrategia».
Junto a Prince of Persia, Ubisoft ha cancelado otros cinco proyectos, la mayoría de ellos no anunciados públicamente. Entre ellos se incluyen tres nuevas IP, un juego para móviles y otro título del que no se han dado detalles.
La empresa ha explicado que estas cancelaciones responden a una revisión «exhaustiva» de su cartera de proyectos, priorizando aquellos con mayor potencial creativo y comercial, y dejando de lado desarrollos que no encajaban en sus objetivos a medio y largo plazo.
Además de las cancelaciones, Ubisoft también ha confirmado el retraso de siete juegos que siguen en desarrollo. La compañía asegura que estos aplazamientos buscan dar más tiempo a los equipos para mejorar la calidad final de los títulos.
Entre los proyectos afectados podría encontrarse el rumoreado remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag, que pasaría a lanzarse más adelante de lo previsto, ya fuera del actual año fiscal.
Casas Creativas para frenar la caída
Uno de los cambios estructurales más importantes anunciados es la creación de cinco “Casas Creativas”, un nuevo modelo organizativo que agrupará a los estudios y equipos en función de géneros o tipos de experiencias. Con este sistema, Ubisoft pretende descentralizar la toma de decisiones, mejorar la coherencia creativa de sus franquicias y agilizar los procesos de desarrollo, evitando problemas de coordinación que han afectado a proyectos recientes.
Esta reestructuración llega en un momento financiero delicado para la compañía. Ubisoft atraviesa una etapa marcada por ventas por debajo de lo esperado, retrasos continuos y una fuerte caída del valor de sus acciones en bolsa.
Como parte del ajuste, la empresa también ha cerrado algunos estudios, reorganizado equipos y no descarta más despidos, además de impulsar políticas de trabajo más presenciales. Y lo peor no es eso, es la crisis de imagen en la que ahora está inmersa la compañía. Es una detrás de otra.
Pese a la cancelación del remake, Ubisoft ha querido aclarar que no abandona la franquicia Prince of Persia. La saga sigue siendo una marca importante para la compañía, aunque por ahora no hay nuevos proyectos anunciados.
El mensaje es claro: antes que lanzar productos mediocres o problemáticos, Ubisoft prefiere parar, recortar y replantear su enfoque creativo. ¿Lo conseguirá? El último roguelike de Prince of Persia y el metroidvania The Last Crown salieron realmente bien, pero ahora toca lamentar la pérdida de uno de los proyectos que más ilusión generaba en los fans.