RTVE y FORTA han presentado una iniciativa pionera en España para probar el estándar DVB-I, que busca mejorar la visibilidad, acceso y prominencia de los contenidos audiovisuales en un entorno marcado por los nuevos hábitos de consumo.

El Piloto Español de DVB-I, enmarcado en el Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios de Comunicación, tendrá una duración de nueve meses y contará con la colaboración de radiodifusores públicos y privados, fabricantes de dispositivos, operadores de redes de radiodifusión y proveedores tecnológicos.
También participarán como observadores la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
La iniciativa surge dentro del llamado Convenio Compostela entre RTVE y FORTA y pretende consolidarse como proyecto nacional de referencia en este ámbito.
El estándar DVB-I se perfila como una posible herramienta para garantizar la prominencia de los contenidos en televisores en Europa, una cuestión que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) ya ha instado a abordar mediante acciones conjuntas de operadores públicos y privados.
En España, donde la TDT sigue siendo la plataforma audiovisual más consumida, el piloto se plantea como una oportunidad para explorar la integración de DVB-I en un modelo de televisión abierta y gratuita que preserve la pluralidad lingüística y el equilibrio entre prestadores públicos y privados.
Entre los primeros pasos se encuentra la creación de un Grupo de Implementación, el análisis de experiencias en otros países europeos y la apertura de contactos con fabricantes y proveedores.
La presentación oficial incluyó además una demostración práctica de las funcionalidades que ofrece este estándar.