El equipo de producción de la Esports World Cup 2026 utilizó cámaras FX3, FX2, FX6 y BURANO, junto a objetivos G Master y micrófonos ECM-778, para cubrir siete semanas de competición y generar contenido promocional y editorial.

La Esports World Cup 2026 (EWC26) reunió a más de 2.000 jugadores en 24 juegos durante siete semanas, con una bolsa de premios superior a los 75 millones de dólares. El evento estuvo acompañado por una amplia operación de producción audiovisual destinada a registrar la competición, los contenidos promocionales de los equipos, los momentos destacados, los encuentros con aficionados y las apariciones de celebridades.
Para cubrir estas necesidades, el equipo de producción recurrió a diferentes equipos de la gama Sony Cinema Line, con cámaras de distintos formatos y objetivos adaptados a las condiciones de cada rodaje.
En el momento de mayor actividad, 50 cámaras Sony FX3 y FX2 estaban operativas en distintos puntos del evento, acompañadas de micrófonos de cañón ECM-778. Para la grabación de contenidos promocionales de los equipos en un set construido específicamente para ello se utilizaron además cuatro FX6 y dos BURANO.
«Decidimos optar por Sony como nuestra plataforma principal por su confiabilidad y porque está preparada para el futuro. Todos consideran que el equipo es fiable y una excelente opción en cuanto a calidad», explicó Adam Kędzierski, jefe de posproducción.
Producción de contenidos con tiempos reducidos
La producción de contenidos durante la EWC26 exigía trabajar en diferentes localizaciones y mantener un flujo constante de grabaciones. Durante los días de prensa, los equipos participantes disponían en ocasiones de solo 20 minutos para completar sus contenidos promocionales, por lo que varias cámaras se instalaban previamente para poder registrar diferentes ángulos sin interrumpir el trabajo de los jugadores.
En estas sesiones de estudio se emplearon las BURANO y FX6, ambas con sensores de fotograma completo, ISO base dual, enfoque automático y filtros ND variables electrónicos. Estas características permitieron adaptar la configuración de las cámaras a las diferentes condiciones de iluminación y a los tiempos de producción.
«La BURANO fue la elección perfecta para nosotros», señaló Charles Dalton, productor creativo sénior. «Nos brinda esa calidad de imagen cinematográfica en un paquete más pequeño, ligero y de menor consumo energético, lo cual es ideal cuando se trabaja con equipos reducidos y ágiles».
La FX6 también se utilizó en grabaciones de tipo run-and-gun y con un enfoque documental. Su diseño compacto, los filtros ND internos y el ISO nativo dual facilitaron el trabajo en situaciones que requerían mayor movilidad.
Cámaras compactas para seguir la competición
Fuera del estudio, uno de los principales retos era registrar a los jugadores durante las partidas sin interferir en la competición. Para estas situaciones, el equipo recurrió a las FX3 y FX2, cuyo diseño compacto facilitaba el desplazamiento de los operadores y permitía acercarse a los jugadores sin introducir equipos de grandes dimensiones en su entorno de competición.
«Estos chicos están compitiendo en un torneo serio, por mucho dinero. Lo último que queremos es aparecer y distraerlos con una cámara enorme», explicó Ryan Priestnall, director de fotografía y operador de cámara. «La FX3 es ágil y compacta, así que podemos acercarnos y ellos realmente no nos notan tanto».
Las cámaras se combinaron con objetivos zoom y fijos G Master y G Master II de Sony, cuyo sistema de enfoque automático permitió seguir a sujetos en movimiento mientras los operadores podían concentrarse en aspectos como la composición, el movimiento de cámara y la exposición.
«No quiero tener que preocuparme por el enfoque automático, y casi puedo olvidarme de él porque sé que las cámaras y las lentes son más que capaces», añadió Priestnall. «Las lentes y las cámaras de Sony han sido muy valiosas para eso».
Un flujo de trabajo común en posproducción
La utilización de un elevado número de cámaras y operadores también planteó la necesidad de mantener una imagen consistente durante la posproducción. Para ello, el equipo trabajó con la curva de gamma S-Log3 y el espacio de color S-Gamut.Cine, herramientas que permitieron ajustar las altas luces, las zonas oscuras y el color de las diferentes grabaciones.
«Haber filmado con Sony definitivamente nos facilita la vida, porque se mantiene el mismo carácter de imagen», explicó Roman Ivasyk, supervisor de color. «Se cuenta con la misma ciencia del color, se tienen los mismos datos de medición, así que lo sabes todo. Incluso cuando las cámaras parecen inconsistentes, es muy fácil descubrir qué salió mal y corregirlo rápidamente en la posproducción».
Según el equipo de producción, la combinación de calidad de imagen, diseños compactos, fiabilidad y un flujo de trabajo común permitió adaptar la producción a las diferentes necesidades de la EWC26. Al valorar la aportación de las cámaras, objetivos y micrófonos Cinema Line utilizados durante el evento, el equipo señaló cuatro aspectos: «creatividad, fiabilidad, estabilidad y escalabilidad».
Para apoyar la producción, Sony aportó dos cámaras BURANO, dos FX6 y diez FX2, además de micrófonos de cañón ECM-778 y una selección de objetivos fijos y zoom G Master y G Master II.