Tricia Tuttle continúa al frente de la Berlinale tras las polémicas de la última edición

marzo 5, 2026
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Tras las controversias extracinematográficas que jalonaron la pasada edición de la Berlinale, había dudas acerca de si la directora del certamen, Tricia Tuttle, seguiría en su posición al frente del festival. Después de varias cartas en apoyo a la estadounidense firmadas tanto por cineastas como por responsables de festivales, las instituciones alemanas han decidido que siga en el cargo, aunque con algunos cambios.

Tricia Tuttle durante el discurso de clausura del Festival de Berlín 2026 (imagen cortesía de Berlinale)

La directora del Festival Internacional de Cine Berlín, Tricia Tuttle, seguirá al frente de la Berlinale, pero con ciertas condiciones.

El anuncio ha tenido lugar después de una reunión celebrada este miércoles por el consejo de supervisión del certamen, el Kulturveranstaltungen des Bundes en Berlín (KBB).

Según ha anunciado el Ministro de Cultura alemán, Wolfram Weimer, se ha planteado un foro consultivo y el desarrollo de un código de conducta para todos los eventos culturales financiados por el Gobierno alemán.

Su continuidad como directora del certamen se puso en entredicho, primero, por las críticas al silencio de algunos invitados al festival sobre el genocidio en Gaza o a las palabras del presidente del jurado, Wim Wenders, y, posteriormente, por los discursos de agradecimiento durante la ceremonia de premios, donde varios cineastas aprovecharon para lanzar mensajes propalestinos.

Entre ellos, el director sirio-palestino Abdallah Alkhatib acusó a Alemania de aceptar ser «cómplice del genocidio israelí en Gaza» al recibir el premio a la mejor ópera prima por Little Palestina (Diary of a Siege).

Amplio apoyo de la industria cinematográfica internacional

El posible despido de Tuttle provocó una oleada de apoyo por parte de la industria cinematográfica, desde cineastas hasta compañeros de otros festivales.

Una primera carta, firmada por casi 2.500 cineastas e intérpretes, entre ellos Tilda Swinton, Sean Baker, Ilker Catak o Todd Haynes, defendió el derecho de todos los invitados del certamen alemán a hacer declaraciones o mostrar símbolos sin ello significar un respaldo por parte de la dirección de la Berlinale.

Por otro lado, más de 30 responsables de festivales de cine mundiales han mostrado su apoyo a Tuttle y han pedido su continuidad, con total independencia. Entre ellos, estaban Thierry Fremaux y Christiane Jeune de Cannes, José Luis Rebordinos, Maialen Beloki y Lucía Olaciregui de San Sebastián, Eugene Hernandez y Kim Yutani de Sundance, Kristy Matheson de BFI London Film Festival, Giona A. Nazzaro de Locarno, Cameron Bailey y Anita Lee de Toronto, Shozo Ichiyama de Tokyo, Clare Stewart de Rotterdam, Karel Och y Kryštof Mucha de Karlovy Vary, Renata de Almeida de São Paulo International y Jung Hanseok y Karen Park de Busan.

Los firmantes subrayan «las crecientes presiones a las que se enfrentan los festivales de cine en todo el mundo para navegar tiempos volátiles mientras mantienen un espacio seguro para el intercambio de cine y de ideas«.

Según señalan, uno de sus papeles «es crear y proteger el espacio para que cineastas, artistas, profesionales y público puedan reunirse», con diferentes experiencias de vida y puntos de vista, los cuales dan a los festivales «su vitalidad, relevancia y valor».

Deben lidiar con «opiniones políticas y personales que no siempre coinciden entre sí» y es necesario recalcar que estos espacios «suelen ser frágiles, fruto de mucho esfuerzo y complejos de preservar».

«Apoyar una auténtica libertad de expresión, incluida la libertad de articular opiniones imperfectas o impopulares, nunca ha sido tan importante«, indica el comunicado.

Según declaran los firmantes, «necesitamos mantener espacios donde se acepte la incomodidad, donde los debates puedan ser amplios, donde las nuevas ideas puedan difundirse y donde se hagan visibles perspectivas inesperadas y a veces contradictorias».