Fue el principal competidor de Call of Duty y alcanzó niveles de excelencia, pero en los últimos años ha desaparecido del panorama. Por Manuel Sánchez Gómez.

Battlefield consiguió lo que todas las sagas de videojuegos añoran: reconocimiento, calidad, volumen de ventas y poder ser considerada una de las principales vías de competencia contra Call of Duty, sin ningún lugar a dudas uno de los grandes gigantes de la industria al nivel de Fifa, Fortnite y poco más.
Esta franquicia nació en 2002, con Battlefield 1942 para ordenadores, pero alcanzó el éxito de verdad el Bad Company, aparecido en 2008, su secuela, Bad Company 2 (2010), y sobre todo, Battlefield 3 y Battlefield 4, que surgieron en PS3 y PS4 respectivamente.
En una década, la de los 2010, donde los ‘shooters’ dominaban el mercado y especialmente en la vertiente multijugador, la saga de Dice se desmarcó del CoD al ofrecer escenarios muchos más grandes, gráficos espectaculares, sobre todo en PC, un mayor de jugadores por partido y la posibilidad de utilizar vehículos.
En general, sin ser un simulador de guerra puro y duro, sí trataba de dar una versión un poco más realista que Call of Duty, mucho más frenético, basando su fórmula en escenarios pequeños y en la búsqueda rápida y fácil de dopamina.
Las ventas sostuvieron este pulso hasta 2016, con Bad Company 2 vendiendo más de 12 millones de unidades, Battlefield 3, más de 15 millones, y Battlefield 4, 8 millones, y Battlefield 1, que supuso el regreso a la Segunda Guerra Mundial y que vendió más de 15 millones.
El declive de la saga comenzó con Battlefield V, al que se le criticó duramente por la falta de contenido y, pese a poner en las casa más de 7 millones de unidades, no alcanzó el nivel de ventas esperadas por EA, vendiendo un 50 % menos que su antecesor. La revista especializada IGN le puntuó con un 7,5 sobre 10, la nota más baja de la historia a un título principal de esta franquicia.
Para el lanzamiento de Battlefield 2042 en 2021, la saga ya había perdido gran parte de su aura y era relegada a ser uno más de los competidores de «CoD», obligando a EA a ponerla en pausa y a pensar en cómo regenerarla para que en el futuro pudiera volver a ser uno de los activos importantes de la compañía. Por el camino, canceló una versión para móviles en 2022 y cerró el estudio que estaba trabajando en ella.
Ahora, el nuevo Battlefield 6 planea su llegada para el próximo 10 de octubre, con una beta abierta pensada para las próximas semanas. Este es un movimiento que puede favorecerles contra el Call of Duty: Black Ops 7, que saldrá al mercado semanas después.
De momento, poco o nada se sabe del juego, más allá de un tráiler de dos minutos centrado en la campaña. El próximo 31 de julio se mostrará un nuevo vídeo, esta vez focalizado en el multijugador, al tiempo que se anunciarán los incentivos de reserva y las diferentes ediciones del título que, acabando con los rumores, apunta a ser de pago y no un ‘free to play’.
Los seguidores de la franquicia son claros; solo piden que se parezca a Battlefield 3 y 4. El próximo 10 de octubre se descubrirá si Battlefield opta de nuevo a ser un gigante o si seré el clavo definitivo en su ataúd.