La legendaria saga de guitarras de plástico y música puede volver más de una década después de su última entrega. Por Manuel Sánchez Gómez

Hubo una época, entre 2005 y 2010, que una de las franquicias más exitosas de los videojuegos era Guitar Hero, una propuesta musical que salió al mercado acompañada de una guitarra de plástico y que permitía al jugador convertirse en una estrella del rock en el salón de su casa.
La explotación sin miramientos y la pérdida de calidad con cada entrega anual propició un decaimiento pocas veces visto en esta industria y en menos de diez años Guitar Hero y sus derivaciones como Rock Band pasaron de ser una máquina de hacer dinero a desaparecer.
La última entrega de Guitar Hero, Guitar Hero Live, salió al mercado en 2015, mismo año que apareció Rock Band 4, la última de esta franquicia si no se cuenta el fallido intento de reflote en realidad virtual de 2017.
Sin embargo, en los últimos días se ha producido un movimiento que hace soñar con un resurgimiento de este tipo de títulos. RedOctane, la compañía especializada en el diseño de periféricos y que, junto a Harmonix, desarrolló el primer Guitar Hero, ha vuelto a la vida de mano del Embracer Group, uno de los mayores conglomerados de videojuegos del mundo y aglutinador de varios estudios importantes como THQ.
En un vídeo publicado en Youtube, el nuevo estudio apunta a un lanzamiento de un nuevo título para finales de este año, aunque aún no hay muchos más detalles, y dentro de la nueva estructura de RedOctane se pueden encontrar algunos nombres anteriormente relacionados con la franquicia Guitar Hero, como Simon Ebejer, que ahora es director del estudio y fue director de producción del primer título, y Charles y Kai Huang, que fueron cofundadores del Guitar Hero original y ahora actúan como consejeros.
«Nuestra misión es simple: traer de vuelta los juegos de ritmo con más poder, más precisión y una conexión más profunda que antes. No solo vamos a crear juegos, vamos a crear experiencias de ritmo conectadas que unan los dispositivos más avanzados, juegos que definan el género y una gran comunidad», aseguró el estudio en un comunicado.
Además de Guitar Hero, la explosión de los juegos de ritmo vio nacer al spin-off DJ Hero, que seguía una premisa muy similar, solo que en lugar de acompañar al jugador con una guitarra eléctrica lo hacía con una mesa de sonido.
La popularidad de la franquicia fue tal que se expandió incluso a consolas portátiles, con un accesorio especial para la Nintendo DS, y llegó a vender entre todos sus títulos más de 25 millones de copias.
RedOctane, que se convirtió en una empresa subsidiaria de Activision a partir de 2006, cerró en 2010, dos años después del lanzamiento de Guitar Hero World Tour y un año después de Guitar Hero 5.