Hollow Knight: Silksong lleva años siendo uno de los juegos más esperados de la escena indie (y la no indie). Y claro, muchos se preguntan: ¿necesito haber terminado Hollow Knight para disfrutarlo? Por Marcos de Vicente.

La respuesta corta es no, pero sí que hay varias cosas que puedes hacer para llegar con mejor base y no sentirte perdido. Aquí van 10 consejos.
1. No te agobies con la historia
El universo de Hollow Knight es denso, lleno de lore escondido en diálogos y descripciones. No hace falta que lo entiendas todo para entrar en Silksong. Hornet tendrá su propia narrativa, y puedes disfrutarla sin haber descifrado todos los secretos de Hallownest.
Ahora bien, si no has jugado Hollow Knight, no sé a qué esperas. Igual es una buena idea ir a por la primera parte que además ahora estará a un precio reducido antes de enfrascarte en la secuela.
2. Familiarízate con el estilo de combate
Aunque no termines el primero, jugarlo unas horas te ayudará a pillar el ritmo: esquivar, atacar, saltar y curarte en los huecos. Esa base te servirá mucho en Silksong. Y el pogo. Golpear hacia abajo para salir rebotado es uno de los movimientos más importantes del juego. Probablemente la skill imprescindible por antonomasia. Cualquier pincho o enemigo es susceptible de poder usarse como apoyo para seguir saltando si lo golpeas.
3. Pierde el miedo a morir (mucho)
En Hollow Knight mueres decenas de veces y no pasa nada: es parte del aprendizaje. Cuanto antes aceptes esa dinámica, mejor preparado estarás para lo que venga con Hornet. Muere, muere y muere. El progreso en este título está pensado en el error continuo así que no desesperes.
4. Juega con amuletos distintos
No te cases con una sola configuración. Experimentar con diferentes combinaciones te enseña a adaptarte, algo que probablemente será vital en Silksong. De hecho, hay muchos que son muy poco útiles y otros que potencian aspectos del combate que puede que no te ayuden.
5. Explora sin prisa
Aunque no quieras exprimir el primer juego al 100%, tómate un rato para perderte por Hallownest. Así te acostumbras a un mundo interconectado y lleno de atajos, igual que lo estará Pharloom, el reino de Silksong. Puedes usar guías, pero nuestra recomendación es que te pierdas por el mapa, que es uno de los mejores de la historia. Nada iguala la sensación de descubrimiento continuo si lo haces por tu cuenta.
6. Observa a Hornet en Hollow Knight
En el juego original, Hornet aparece varias veces como rival y aliada. Ver cómo se mueve y qué habilidades usa te da pistas de lo que manejarás en Silksong. Evidentemente la seda tendrá un papel primordial en la secuela. Además, la historia es una secuela directa y continúa la historia en el punto en el que se quedó.
7. Acostúmbrate a los controles de precisión
Plataformas, saltos ajustados, clavos rebotando en enemigos… la precisión es clave. Si te entrenas en eso en Hollow Knight, llegarás con menos frustración al nuevo juego. Tómate Hollow Knight como un entrenamiento de cara a Silksong, aunque eso no te debe impedir disfrutar la primera entrega por sí misma.
8. Prueba algún boss difícil
Aunque no llegues a los jefes más locos, intenta enfrentarte a alguno que te cueste. La paciencia y el estudio de patrones son habilidades que siempre pagan. Y si ya terminaste el juego, no hace falta que empieces una nueva partida. Vuelve a tu historia y muévete por el mapa, pelea con algún boss y estarás listo.
9. Aprende a gestionar recursos
En Hollow Knight usas Alma para curarte o lanzar hechizos. En Silksong, Hornet tendrá herramientas propias. Practicar cómo y cuándo gastar recursos te hará más eficiente. En la primera entrega tenías que decidir si curarte o atacar con esas almas, por lo que es realmente importante controlar su gasto.
10. Disfruta del viaje, no solo del final
Es una perogrullada, pero es importante. Muchos se obsesionan con “pasárselo” antes de que llegue Silksong. Relájate: el primero es un juegazo, y cada zona descubierta ya es preparación suficiente. Que llegar a la secuela no te impida gozar con uno de los mejores juegos de la historia.