Durante la cita se han comentado las oportunidades que nacen de la mejora de los incentivos fiscales, las sinergias entre las diferentes Comunidades Autónomas y los nuevos desafíos que traen los marcos regulatorios y la inteligencia artificial.

Esta semana se han presentado las principales conclusiones del III Encuentro Estatal de la Plataforma Audiovisual de Productoras (PAP), que agrupa a más de 700 empresas de producción independiente españolas.
PAP engloba a asociaciones y federaciones de productoras como PROA, Diboos, AECINE, PIAF-MAPA y Profilm.
Durante tres días, en el marco de la 30ª edición del Festival Internacional de Cine de Ourense (OUFF), las principales federaciones y asociaciones de productoras independientes analizaron el panorama actual y debatieron posibles líneas de mejora para ICAA, RTVE y Forta.
Entre las conclusiones extraídas de la cita, destaca que una de las preocupaciones principales es la pérdida gradual del peso del productor independiente en la negociación con televisiones y plataformas.
Según indican desde PAP, «esto supone un reto para la sostenibilidad del modelo y la diversidad cultural que este sector garantiza».
Asimismo, consideran que «el productor debe ser reconocido como una pieza clave y baluarte fundamental del sistema audiovisual«. Remarcan que es responsable no solo de impulsar y desarrollar proyectos, sino también de garantizar su viabilidad artística, cultural y económica.
En materia fiscal, el sector ha compartido que «sigue a la espera de mejoras en los incentivos fiscales aplicables en el territorio de régimen común«.
El objetivo que persiguen es que aumente su alcance y asegurar su correcto funcionamiento.
En cuanto al proyecto de Ley del Cine y de la Cultura Audiovisual, desde PAP han constatado que su aprobación está paralizada y que, aunque se reactivase el proceso, «la ley ya nacería obsoleta, incapaz de responder a la rapidez con la que evoluciona el sector audiovisual».
En este sentido, han declarado que «las transformaciones tecnológicas, industriales y culturales actuales demandan un marco normativo más ambicioso y plenamente adaptado a las realidades contemporáneas«.
A pesar de estos desafíos, las productoras independientes han manifestado que mantienen su compromiso de trabajo coordinado y unido: «defendiendo un modelo audiovisual que sitúe la cultura y la creación en el centro, y garantice la pluralidad y diversidad que caracterizan al sector».