La asociación de productores PAC advierte de retrasos en la financiación, fragmentación empresarial y fuga de talento, y reclama acuerdos urgentes con la televisión pública catalana para garantizar la sostenibilidad de la industria.

La asociación PAC (Productors Audiovisuals de Catalunya) denuncia que a pesar de los éxitos del audiovisual catalán en los festivales internacionales, existe una situación de fragilidad estructural.
La entidad además subraya que, detrás de la visibilidad mediática de premios y estrenos, el sector padece dificultades crónicas de financiación, atomización empresarial y precariedad laboral.
La polémica surgida en los últimos Premis Gaudí, en torno a la presidenta de la Academia, Judith Colell, ha acaparado la atención pública, eclipsando —según la entidad— problemas más profundos.
Una situación similar, añaden, también se ha intentado visibilizar en los Premios Goya, donde distintas voces han denunciado la falta de estabilidad del sector.
PAC denuncia un declive estructural que lleva tiempo afectando al audiovisual catalán
Según un informe reciente citado por la asociación, el acceso a financiación en Cataluña puede prolongarse más de dos años y medio, muy por encima de los plazos habituales en países vecinos, donde los mecanismos de subvenciones, incentivos fiscales o participación televisiva se resuelven en torno a seis meses.
Para el presidente de la entidad, Marc Chica, esta diferencia supone una clara desventaja competitiva.
Chica sostiene que la precariedad es hoy la palabra que mejor define la situación del audiovisual catalán y advierte de que esta vulnerabilidad favorece la emigración de profesionales hacia otros territorios o hacia plataformas internacionales que ofrecen mayor estabilidad.
El predominio de proyectos de bajo presupuesto y la intermitencia laboral, afirma, empobrecen la base industrial y dificultan la consolidación de empresas.
Los datos sectoriales también reflejan una estructura frágil: una parte significativa de producciones con participación catalana permanece meses sin estrenarse tras su calificación, y más del 75 % de las productoras solo calificó una película en 2024, lo que evidencia la dimensión reducida y fragmentada del tejido empresarial.
Medidas propuestas por la entidad
Ante este panorama, la organización considera prioritario cerrar un acuerdo con la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) que establezca mínimos de inversión anual y por obra. El objetivo sería garantizar el cumplimiento de convenios laborales y dotar al sector de una base financiera estable comparable a la de otros territorios europeos.
Entre las medidas propuestas destacan la agilización de los mecanismos de financiación, el refuerzo de los incentivos fiscales, la formalización de compromisos de inversión con los medios públicos y acciones específicas para frenar la fuga de talento.
“Hay talento y proyectos con proyección internacional, pero sin un marco estable y una apuesta pública clara no será posible convertir los éxitos puntuales en una industria sólida”, señala Chica.
PAC reclama, en definitiva, que el audiovisual sea considerado una prioridad estratégica de política cultural y económica, capaz de generar empleo cualificado y proyección internacional, siempre que se dote de las herramientas necesarias para su desarrollo.