El Festival Internacional de Cine de Albacete, Abycine, celebró ayer jueves su gala de inauguración oficial, que fue conducida por la humorista Valeria Ros. Durante el acto, se entregaron los Premios Trayectoria Joven 2025, que esta vez reconocen la carrera de las actrices Inma Cuesta y Marta Nieto, y de la productora Moriarti, en representación de la cual acudió Aitor Arregi.

El Teatro Circo fue el lugar donde se desarrolló la gala de inauguración, que tuvo como presentadora a Valeria Ros.
Entre los asistentes se encontraban numerosas figuras del sector audiovisual, como Sara Sálamo, que presenta en Abycine el documental En silencio, sobre la recuperación de una lesión de Isco Alarcón; las directoras Gemma Blasco (La furia) y Valérie Delpierre (Inicia Films); los directores Víctor Moreno (Edificio España), Luis Ferrón (LaZona), Pedro Hernández (Aquí y Allí Films), Chema García Ibarra (Espíritu sagrado) y Guillermo Galoe (Ciudad sin sueño); así como Ignasi Camós, director general del ICAA, y Juan Antonio Vigar, director del Festival de Málaga, entre otros.
Los premiados durante la gala habían protagonizado previamente una rueda de prensa para hablar de sus carreras y el cine español.
Para Inma Cuesta, este galardón de Abycine supone “estrenar en el festival con un premio” y “una gran felicidad”. La actriz de películas como Tres bodas de más, La novia o La voz dormida o recalcó la importancia de “tener una buena raíz y una buena red de equipo”, y bromeó que “aún no sabe qué quiere ser de mayor”.
Marta Nieto, actriz que ha debutado como directora con La mitad de Ana, indicó que el premio es como “una caricia al alma”, recordando que la profesión “es azarosa e inestable”.
“Ahora se han abierto muchas puertas para las mujeres en el cine. Existen más políticas de igualdad y más mujeres cineastas. Es un poder que apetece explorar”, afirmó.

Aitor Arregi, uno de los Moriarti (Loreak, Handia, La trinchera infinita) destacó la “larga relación con Abycine” y el honor de recibir un premio en “un festival que es un referente”.
La productora presenta en esta edición de Abycine la película Maspalomas, rodada en euskera y que ya ha sido vista por más de 100.000 espectadores. En ella se aborda “la problemática de las personas mayores LGTB al entrar en residencias”.
El sello de calidad de Abycine
Durante la rueda de prensa, también se habló de la buena salud del cine español. “Este año es el que más proyectos se han recibido”, apuntaron desde la organización de Abycine.
Marta Nieto subrayó que “Abycine es un sello de calidad”, mientras que Aitor Arregi subrayó que “si hay más trabajo, es porque hay proyectos interesantes y hay gente que se recicla, no todo es estar en primer plano”.
Para cerrar la gala, Abycine ha recuperado el laboratorio de creación con uno de los espectáculos más recordados del festival: Carreteras Perdidas, un montaje audiovisual con música en directo, que ha rendido un tributo a David Lynch, que murió hace pocos meses.
Cinco miradas, un mismo pulso
En la mañana de hoy, Abycine ha organizado un encuentro con los directores y directoras de varias películas que se estrenan en esta edición, representantes de las secciones Indie, Talentos Lanza y Enfoque.
El encuentro, moderado por Pedro Mateo, programador de Abycine, ha reflejado la diversidad creativa y la fuerza del cine independiente actual. El moderador destacó la “mirada singular y comprometida” de las películas presentadas, que “construyen un retrato del cine español contemporáneo en toda su riqueza de estilos, lenguajes y emociones”.
“Muchas de las películas que hoy se estrenan pasaron antes por Lanza”, recordó Mateo. “Por eso, este encuentro es también una celebración de esa comunidad de cineastas que ha crecido junto al festival”.
Belén Funes, directora de Los Tortuga, puso el acento en ese vínculo: “Si muchos estamos aquí es porque somos muy cabezones, constantes y comprometidos, pero también porque hay iniciativas como Lanza. Lo bonito es hacer las cosas con amor y hacerlas bien. Agradezco a Abycine ese amor que le ponen a todo”.
Sobre la películas, Funes manifiesta que “es una historia de madres y migraciones, que son cíclicas y se repiten cada ciertos años”.
En Silencio. La resiliencia de Isco Alarcón es la razón por la que Sara Sálamo, a quien entrevistamos en la edición del año pasado por su proyecto Hortelana, está aquí este año: “Habla del dolor, de las largas esperas y de la vulnerabilidad masculina. Es un relato sobre cómo recomponerse cuando todo parece detenerse”.

Gemma Blasco, directora de La furia, recordó su relación con Lanza: “Estuve en 2018 con un corto y fue un placer conocer a gente que estaba en Lanza, donde volví en 2021, tras la pandemia. Abycine es un festival cálido, un foro que no abruma. Felicidades por estos diez años”.
La furia, señala, “es una película sobre las profundidades del trauma y una reflexión sobre la violencia de género”.
Guillermo Galoe presentó en Abycine WIP su proyecto de Ciudad sin sueño sobre la vida en el asentamiento de la Cañada Real. Ahora está triunfando en festivales, incluyendo su première en Cannes.
“Agradezco al equipo haber creado este espacio consolidado para la industria, que ha ayudado a generar este espíritu generacional. La presencia, el estar, es muy importante en el arte. Abycine lo ha conseguido”, remarcó.
Por su parte, Sebastián Galán acudió al encuentro debido a la proyección de Warhol-Vijande, que reconstruye la relación entre el artista estadounidense Andy Warhol y el galerista español Fernando Vijande, a través de un viaje entre Nueva York y Barcelona con Alaska como guía.
“Por primera vez se aborda la movida y la transición española a través del arte. Es un privilegio haber contado con una fundación que financió el proyecto”, explicó Galán, quien reivindicó “hablar de cosas de verdad, sin necesidad de envolverlas en brillo”.