La actriz Sara Sálamo está trabajando en su ópera prima en el largometraje como directora, Hortelana. Durante el pasado Abycine Lanza, donde se llevó el Premio Music Library, charlamos con ella y con la productora Belén Bernuy (Centuria Films) para conocer más sobre el proyecto, que estaba seleccionado como proyecto en desarrollo. Por Carlos Aguilar Sambricio

Conocida hasta ahora principalmente como actriz, por sus papeles en películas como Tres 60, El favor o Como la espuma, Sara Sálamo está emprendiendo un viaje hacia la dirección. Ahora mismo tiene dos cortometrajes en circulación, La manzana y Yaya, y ya está preparando el salto al largometraje con Hortelana, con una previsión de presupuesto en torno a 2,1 millones de euros.
El proyecto, que después se presentó también en Ventana Madrid, cuenta la historia de Julia, una joven pero reputada abogada que persigue su sueño de ser madre y lo hace mediante un nuevo modelo de familia: la coparentalidad. Poco a poco, como si de veneno se tratara, se va sumergiendo en un sentimiento oscuro y perturbador. Se encuentra atrapada en la paradoja más dolorosa a la que se puede enfrentar una mujer tras el parto: ser madre, pero no querer serlo. En medio de esta encrucijada, junto a Mateo, el copadre, Julia se enfrentará a una decisión desgarradora
Rubik: ¿En qué consiste la historia de Hortelana y qué elementos destacarías del proyecto?
Sara Sálamo: Yo creo que lo más interesante que tiene es que es un tema que no se ha tratado todavía. Va de una madre que se arrepiente de ser madre. Creía que quería ser madre y una vez lo ha sido, se da cuenta de que ha metido la pata.
También hay otro tema que es el copaping, una serie de personas citándose, sin ningún tipo de vinculación romántica, para tener hijos. Eso también forma parte de la película.
Rubik: Este va a ser tu primer largo pero has hecho cortos anteriormente. ¿Cómo se relaciona con ellos el nuevo proyecto?
S.S.: En parte sí se relacionan. Mi primer cortometraje, La manzana, es una oda a las madres, es todo lo contrario (risas) pero tiene un vínculo. Yaya tiene un tono oscuro y esa atmósfera de terror psicológico que quiero darle a Hortelana.
Lo que sí comparten las tres es que tienen la misma paleta de colores. Me apetecía investigar qué pasaba con una historia tierna y con una historia de terror con esa misma gama. La verdad es que estoy muy contenta y me gustaría seguir repitiendo la parte del estilo y la forma-
Rubik: ¿Qué referencias tienes y cómo se puede encuadrar el proyecto para que la gente se haga una idea?
S.S.: Por tema, pienso en Tenemos que hablar de Kevin (Lynne Ramsey, 2011), pero lo que pasa es que ahí el niño sí es un demonio y la madre tiene una excusa para odiarle. En este caso no es así. También el cine de Julia Ducournau, por esa parte extraña que es un drama donde hay fantasía, horror y crudeza.
Rubik: ¿En qué fase del proyecto estáis o qué estáis buscando?
Belén Bernuy: Estamos en fase de desarrollo, con guión muy avanzado. Estamos en fase de financiación, tenemos a los actores protagonistas confirmados y son Verónica Echegui y Diego Martín, que están bastante implicados. Estamos empezando con la financiación tradicional de televisiones, plataformas, ayudas públicas…
Rubik: Aparte de Centuria Films, ¿hay más productoras?
B.B.: Somos dos productoras: Montauk Cinema, que es la productora de Sara, y Centuria Films. Está también Begin Again Films como distribuidora y agente de ventas. En principio no buscamos más coproductores, quizás a nivel internacional si surgiera, pero ya vamos a por la financiación.
La idea es que queremos rodar a principio de 2026 para que esté terminada durante el verano y empezar la la ronda de festivales. Ese es nuestro calendario ideal.

Rubik: Para ti, Sara, es la primera vez en Abycine Lanza. ¿Qué te está pareciendo?
S.S.: La verdad es que me está encantando. Me habían avisado ya que era un festival muy familiar y que se generaba muy buen rollo. La verdad que estoy muy contenta porque tengo doblete. Me seleccionaron con La manzana en sección oficial de cortometrajes en el festival y con Hortelana en Lanza. Así que estoy viviendo las dos partes, corriendo de un lado para otro, pero la verdad que estoy conociendo gente súper interesante, viendo los trabajos de los compañeros…
Será bonito, en un par de años, ver qué pasa con estos compañeros que hemos hecho piña estos días, cómo van fraguándose los proyectos.
Rubik: Y para ti, Belén, que ya lo conoces, ¿cómo lo valoras?
B.B.: A mí me encanta Abycine, he venido un par de veces como Begin Again. Me encanta ver los pitches, aunque esta vez me ha tocado estar delante. Me ha gustado también mucho. En Abycine Lanza siempre hay proyectos muy interesantes y, además, proyectos que sabes que van a tener un recorrido después. Esa es una de las mejores cosas que tiene, que los proyectos tienen mucho valor cinematográfico y que tienen éxito después.
Rubik: ¿Qué tal fue el pitch?
S.S.: Yo creo que bastante bien. Con nervios, por supuesto, pero bien.
Rubik: ¿Nervios? Pero tú estarás acostumbrada…
S.S.: Todo el mundo me dice lo mismo, pero yo tengo bastante pánico escénico. Lo que pasa es que las tablas de actriz hacen que parezca que no, que no estoy nerviosa. La misa va por dentro.
B.B.: Fíjate que yo creo que ella estaba más nerviosa que yo.
Rubik: Y en las reuniones, ¿qué feedback estáis teniendo?
B.B.: Estamos muy contentas, parece que gusta el proyecto. Nos han pedido reuniones y todos nos han dicho que les parece un proyecto original.
S.S.: Sí, a la gente le sorprende mucho el tema, sobre todo, y la forma.