La directora, nominada al Goya 2026 por el corto La conversación que nunca tuvimos, debuta en el largometraje con una comedia familiar rodada en el Valle del Baztán. La película tiene previsto su estreno en 2027.

Hasta que el juzgado nos separe, la ópera prima en el largometraje de Cristina Urgel, nominada al Premio Goya 2026 por La conversación que nunca tuvimos, se rueda en distintas localizaciones del Valle del Baztán, en Navarra.
Se trata de una producción de Amor en primera instancia AIE y Midnight Love Factory, el sello de películas de corte familiar y romántico de la productora navarra Midnight Films Factory, cuya sede está en los estudios cinematográficos de Lekaroz.
Macarena Gomez, Fran Perea y Raúl Tejón encabezan el reparto de esta comedia familiar sobre las relaciones de pareja, los hijos, las familias y las segundas oportunidades.
El elenco se completa con Charo Reina, David Pareja, Cristina Ruiz, Alan Miranda, Amaia Miranda y Cristian Gamero.

La dirección de fotografía corre a cargo de la ganadora de un BAFTA en 2025 Beatriz Delgado Mena y cuenta con la producción ejecutiva de Midnight Films Factory y Raúl Cerezo con la dirección de producción de Pilar Cebrián.
Ana Menacho Blanco y Noelia García-Lorite se encargan de la jefatura de vestuario, Laura Lostalé de la dirección de arte y Teresa Cañadas es la jefa de maquillaje y peluquería.
Sinopsis
Escrita por Jorge Naranjo y Cristina Urgel, la película parte de una situación tan sencilla como complicada: después de veinticuatro años de matrimonio, y uno separados, Javi (Fran Perea) y Marta (Macarena Gómez) están decididos a divorciarse.
El problema llega cuando un retraso judicial, la intervención del cuñado de Javi (Raúl Tejón) y el delicado estado de salud de su madre (Charo Reina) les obligan a fingir durante un fin de semana que siguen siendo un matrimonio feliz y a celebrar con toda la familia sus bodas de plata.

La situación se complica todavía más con la aparición de la nueva novia de Javi (Cristina Ruiz), una joven influencer que convierte prácticamente todo lo que ocurre a su alrededor en contenido para redes sociales; el peculiar jefe y autoproclamado guía espiritual de Marta (David Pareja); la abuela; un misterioso okupa (Cristian Gamero) y los dos hijos del matrimonio (los hermanos Alan y Amaia Miranda), que tienen sus propios planes para evitar la separación de sus padres.
Lo que debía ser una celebración de cara a la galería termina sacando a la luz viejos recuerdos, nuevas relaciones y todo aquello que Javi y Marta creían haber dejado atrás.