El festival valenciano renueva su identidad gráfica y plantea en su cartel de 2026 una reflexión sobre los límites entre realidad y ficción.

DocsValencia – Espai de No Ficció se prepara para su décima edición, que se celebrará del 15 al 23 de mayo de 2026 en distintos espacios culturales de Valencia, con una actualización de su logotipo y de su comunicación gráfica.
La nueva identidad, que pasa a denominarse DOCS-VLC, inaugura una serie visual que conmemora los diez años del festival y subraya su apuesta por la no ficción como enfoque artístico y crítico.
La imagen de DocsValencia 2026 ha sido diseñada por Kike Correcher, director creativo de Filmac y responsable de la comunicación gráfica del festival desde su primera edición.
Según Correcher, el décimo aniversario fue “una excusa perfecta para revisar diez años de trayectoria gráfica” y para replantear la identidad visual del certamen.
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El nuevo logotipo y el cartel de esta edición mantienen la coherencia visual que ha caracterizado al festival a lo largo de su historia, pero introducen cambios significativos: una abreviatura moderna en el nombre del certamen y una evolución en la paleta cromática que acompaña a la composición del cartel.

La propuesta retoma el eje conceptual de la no ficción, con la X que simboliza la décima edición generando un oxímoron visual que cuestiona la posibilidad de narrar historias completamente ajenas a la invención.
Como apunta Correcher, “siempre habrá un matiz de fantasía, un poco de artificio”, incluso en los relatos que se presentan como no ficcionales.
La reflexión del cartel adquiere especial relevancia en un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial generativa y la proliferación de sistemas de manipulación de la opinión pública en entornos digitales.
La imagen invita a cuestionarse cómo reconocer lo real y hasta qué punto la no ficción se ve transformada por las herramientas tecnológicas y la percepción social.
En palabras de Correcher, “la negación de la ficción se ha convertido en nuestros días en una proeza, más que en una opción narrativa”, y precisamente por ello “la no ficción, en la actualidad, es una apuesta radical”.