Dónde se rodó ‘Sirât’: mapa para organizar una rave

junio 16, 2025
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En la cinta de Oliver Laxe, Premio del Jurado y Cannes Soundtrack a la mejor banda sonora de la 78 edición del Festival, el desierto es escenario y metáfora. Aunque la historia se sitúa en el Sáhara, Sirât se grabó en localizaciones de Aragón y Marruecos. En Rubik trazamos el mapa de esta geografía árida para contar dónde se rodó la película. Por Nerea Méndez Pérez

Fotograma de Sirât. Cortesía de BTeam Pictures.

El sol cae a plomo y la arena vibra al ritmo de cientos de cuerpos en trance. Así arranca Sirat, el cuarto largometraje de Oliver Laxe, que se estrenó en las salas españolas el pasado 6 de junio.

Sin duda, el director siente predilección por Marruecos, país en el que vivió durante varios años y que ha sido escenario de varias de sus películas. En 2010, rodó en Tánger su ópera prima, Todos vosotros sois capitanes, mientras que en 2016 las montañas del Atlas fueron las protagonistas de su segunda cinta, Mimosas.

Para este último proyecto, Laxe ha incorporado además la provincia de Teruel y los Monegros de Zaragoza, dos lugares que por sus paisajes rojizos y secos han simulado el desierto del Sáhara.

Travesía en Marruecos

En 2022, el cineasta viajó al norte de África con un localizador marroquí para visitar una serie de posibles ubicaciones para la película. Esta labor se hizo en colaboración con la productora Mont Fleuri, con sede en Casablanca y dirigida por Saïd Hamich.

Al año siguiente se desplazaron los jefes de equipo para estudiar la viabilidad de los lugares. «Eran sitios inhóspitos, algunos de acceso complicado y el tema de la logística no era fácil», cuenta Oriol Maymó, director de producción.

Fotograma de Sirât. Cortesía de BTeam Pictures.

Por ello, fue fundamental configurar un grupo lo más reducido posible para jugar con el máximo de equipo local, compuesto por 80 o 100 personas, dependiendo del día.

El punto de partida fue el aeropuerto de Moulay Ali Cherif, situado en Er-Rachidia. El grueso del rodaje se desarrolló en los alrededores de esta zona, abarcando desde Er-Rich –la ciudad más al norte donde grabaron– hasta los paisajes desérticos de Erfoud.

Luego, se desplazaron también a Bouarfa para la secuencia del tren, que Maymó describe como una de las más complicadas en el plano logístico. “Tuvimos que llevar un tren de carga de carbón desde Uchda, en el norte de Marruecos, hasta una vía abandonada en Bouarfa”, cuenta el productor.

Rodaje de Sirât. Cortesía de Teruel Film Commission.

No solo fue difícil la logística, ya que el tren tardó varios días en bajar, sino también todo el tema de la figuración. En ese sentido, las escenas más importantes en este país fueron la de la gasolinera y la del tren, donde trabajaron con unas 400 personas en cada una de ellas, como detalla Maymó.

Finalmente, para poder grabar la secuencia por las vías se construyeron varias plataformas dentro del vehículo para que la gente se pudiera poner encima y sujetaron a los actores y figurantes con arneses.

El reto de la climatología

El rodaje se llevó a cabo en pleno verano de 2024, por lo que el calor extremo en el desierto estaba asegurado. Mientras en la película vemos cómo la aventura física trasciende en una metafísica, la realidad es que todo el peso de la fisicidad corporal se estaba experimentando detrás de cámaras.

Rodaje de Sirât. Cortesía de Teruel Film Commission.

En un momento de la segunda parte de Sirât, tiene lugar una pequeña tormenta de arena, pero el equipo se estaba enfrentando a una que los puso en situación de alerta máxima.

“Parte del equipo se quedó desolado en un valle con una tormenta que nos impedía acceder”, relata el productor. “Además, empezó a llover. En el desierto cuando llueve nunca sabes qué es lo que puede pasar, porque no filtra el agua de la misma manera”, añade.

Aun así, Maymó explica que tuvieron “mucha suerte” con la climatología, porque, pese a los retrasos que tuvieron en distintos procesos del rodaje, se pudo compensar con algunas horas extras o recuperaron tiempo durante grabaciones. “Todos teníamos la responsabilidad de intentar acogernos a las semanas de las que disponíamos”, comenta.

La geografía aragonesa

Un mes antes de todo esto, el equipo estaba simulando el Sáhara en Aragón. Una de las localizaciones clave es la Rambla Barrachina, en Teruel, también conocida como Cañón Rojo. Se trata de una zona desértica de casi 65 hectáreas que recuerda al Lejano Oeste, pero que ha servido a Laxe para enmarcar su “eastern”, como él lo ha llamado debido a las influencias orientales en la historia.

Barranco Barrachina (Teruel)

En este paraje árido es donde el cineasta ha rodado su rave ficcionalizada. De hecho, se puede ver cómo tras los altavoces se recorta el gran barranco.

En Teruel también se rodaron otras dos escenas clave de la película. Por un lado, la tensa secuencia en la que los coches tienen que cruzar un río para continuar su viaje hacia la rave, que se grabó en la Laguna de Tortajada.

Por otra, una escena que cambia por completo el rumbo de la cinta y que ha sorprendido a más de un espectador que ya la ha visto. Como curiosidad, está rodada en la Cantera de Villarquemado, en la que se instalaron varios cromas para idear el traumático suceso.

Aunque con menos protagonismo en pantalla, Zaragoza ha sido otra de las localizaciones. Por ejemplo, El Planerón en el municipio de Quinto aparece en uno de los planos; y Foz de Zafrané, un barranco caracterizado por sus altísimas paredes calizas, ha servido para escenificar fragmentos de la ruta de los vehículos.