La muestra repasará la trayectoria de José Giovanni, cineasta y novelista francés, figura clave del cine policíaco, con un ciclo organizado junto a Filmoteca Vasca y Filmoteca Española.

El Festival de San Sebastián dedicará la retrospectiva de su 74ª edición al cineasta, guionista y novelista José Giovanni, una de las figuras más representativas del cine policíaco francés.
El ciclo está organizado en colaboración con la Filmoteca Vasca y la Filmoteca Española, e incluirá la publicación de un libro sobre su obra completa escrito por Felipe Cabrerizo.
Sobre José Giovvanni
José Giovanni (1923-2004), nacido en París como Joseph Antoine Roger Damiani, desarrolló una trayectoria marcada tanto por su producción literaria como por su trabajo en el cine. Antes de dirigir sus propias películas, destacó como novelista y guionista en el ámbito del polar, el cine policíaco francés, considerado equivalente europeo del film noir estadounidense.
Su nombre estuvo vinculado a algunos de los principales cineastas del género en los años sesenta, como Jacques Becker, Jean-Pierre Melville o Jacques Deray, consolidando su reputación en una etapa en la que el policíaco ocupaba un lugar central en la industria francesa.

La vida personal del autor, marcada por episodios complejos, influyó directamente en su obra. Tras ser condenado a muerte —pena posteriormente conmutada—, relató su experiencia en prisión en la novela La evasión, que se publicó en 1958.
Esta obra se llevó al cine de la mano de Jacques Becker en Le Trou (1960), donde Giovanni participó como coguionista. La película se convirtió en una referencia del género y ya se proyectó en la perspectiva que el certamen dedicó al director en 2016.
Durante ese mismo periodo, varias de sus novelas fueron adaptadas al cine. Classe tous risques dio lugar a la película homónima dirigida por Claude Sautet, mientras que Le Deuxième souffle fue llevada a la pantalla por Jean-Pierre Melville en 1966. Ambas producciones contaron con la participación de Lino Ventura, uno de los actores más asociados al género junto a Jean Gabin y Alain Delon.
Asimismo, su novela L’Excommunié sirvió de base para Un nommé La Rocca (1961), protagonizada por Jean-Paul Belmondo.
Su faceta como guionista
En paralelo, Giovanni desarrolló una intensa actividad como guionista, colaborando con Jacques Deray y Robert Enrico en diversos proyectos a lo largo de los años sesenta. Su debut como director llegó con La Loi du survivant (1967), donde ya se perfilaban algunos de sus temas recurrentes, como la Resistencia francesa, los entornos corsos y la traición.

A partir de entonces, centró su carrera principalmente en la dirección, salvo excepciones como su participación en el guion de Le Clan des Siciliens (1969), dirigida por Henri Verneuil.
En sus películas desarrolló un estilo directo y marcado por una mirada cruda sobre la criminalidad, abordando personajes como delincuentes, policías, marginados o exconvictos.
Entre sus títulos más destacados figuran Le Rapace (1968), Dernier domicile connu (1970), La Scoumoune (1972), Deux hommes dans la ville (1973) o Le Gitan (1975), con intérpretes como Alain Delon, Jean Gabin, Claudia Cardinale y Michel Constantin.
En sus últimas obras, como Mon ami le traître (1988) y Mon père, il m’a sauvé la vie (2001), coescrita con Bertrand Tavernier, el cineasta incorporó elementos autobiográficos para reflexionar sobre su propia trayectoria.
Desde 2024, la retrospectiva del certamen se integra en el programa Klasikoak, impulsado por el Festival de San Sebastián y la Filmoteca Vasca.