Fran Gayo, el destacado programador de los festivales de Gijón y BAFICI, ha fallecido este pasado 8 de mayo.

Fran Gayo era reconocido por su enfoque comprometido y riguroso hacia la programación de cine, tanto en el ámbito español como internacional, siendo una figura clave en festivales y certámenes cinematográficos.
Gijón y BAFICI
Además, Fran Gayo fue una figura central en numerosos festivales de cine a nivel nacional e internacional. Entre 1997 y 2009, ocupó el cargo de programador en el Festival Internacional de Cine de Xixón (FICX), puesto al que regresó en 2020 hasta 2024.
Su participación en el FICX fue fundamental para el enfoque innovador y de vanguardia que adoptó el festival durante esas dos etapas, influyendo de manera decisiva en la dirección artística del certamen.
En 2010, Fran Gayo se trasladó a Buenos Aires, donde se unió al equipo de programación del reconocido BAFICI (Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente), un puesto que desempeñó hasta 2017.
Otros hitos profesionales de Fran Gayo
En su trayectoria como organizador de festivales, en 2012 ocupó asumió la responsabilidad de la dirección artística del Festival de Cine LGTBI, mismo año en el que se unió al Centro Niemeyer como programador de cine.
Allí, Gayo fue responsable de la selección de películas para la programación regular del centro y para el festival, que en 2025 celebró su décima edición. A lo largo de los años, su enfoque estuvo marcado por una profunda apuesta por el cine español contemporáneo, buscando apoyar a nuevos autores y productores y proporcionando una mirada fresca y crítica sobre la realidad social de España.
Entre 2011 y 2015, fue responsable de la adquisición de contenidos internacionales para la plataforma de VOD QUBIT.TV, contribuyendo así al desarrollo y difusión de contenido audiovisual global.
También desempeñó un papel crucial en otros eventos cinematográficos y festivales internacionales. Fue responsable de la programación del Festival de Animación EXPOTOONS y de la muestra de cine español Espanoramas, y comisarió retrospectivas para importantes instituciones como Sala Lugones, Cinemateca de Montevideo, el Festival Transcinema de Lima, así como para entidades como CGAI y IVAC.
Gayo también fue un miembro habitual de los jurados de varios festivales internacionales de cine, incluyendo el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, el Festival Internacional de Cine de Valdivia, Curtocircuito, Punto de Vista, Sitges y Transcinema. Además, ocupó la dirección artística del Festival de Cine Internacional de Ourense (OUFF) en sus ediciones de 2016 y 2017, marcando una clara huella en la programación y el desarrollo del certamen.
En sus últimos años, Fran Gayo siguió expandiendo su influencia en el mundo del cine internacional. Desde 2019, fue parte del equipo de programación del NIFFF (Festival Internacional de Cine Fantástico de Neuchâtel, Suiza), un certamen de prestigio que se caracteriza por su enfoque en el cine fantástico. También, desde 2021, ocupó el cargo de asesor para América Latina y España en el GIFF (Festival Internacional de Cine de Ginebra), un festival que promueve el cine independiente y de autor a nivel global.
Una visión crítica y un enfoque sincero
Fran Gayo era conocido por su visión crítica y su enfoque sincero y riguroso hacia la programación cinematográfica. Su trabajo estuvo siempre orientado a crear espacios para el cine de calidad, basado en un análisis profundo y libre de modas pasajeras. Su trabajo fue fundamental para crear una mirada amplia y diversa sobre el cine, aportando propuestas innovadoras y con un enfoque ético y social.
Gayo también defendió una visión de la programación cinematográfica que superaba los convencionalismos de la crítica tradicional. A menudo subrayó la importancia de una selección que respondiera a los valores de calidad, diversidad y autenticidad, sin dejarse guiar por las tendencias dominantes en la crítica o en los circuitos comerciales. A lo largo de su carrera, Fran Gayo construyó una amplia red de colaboradores y seguidores, tanto dentro como fuera del ámbito profesional. Su legado perdura en las películas que seleccionó, los festivales que contribuyó a desarrollar, y la amplia influencia que tuvo sobre generaciones de programadores y críticos de cine.