Federación Pantalla alerta de la falta de estabilidad y de la desigualdad en las ayudas públicas autonómicas

abril 16, 2026
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La Federación Pantalla, que representa a 185 festivales y muestras de cine en 14 comunidades autónomas, advierte de la fragilidad del sistema de financiación pública y reclama una mayor coordinación institucional para garantizar la continuidad del tejido festivalero en España.

Federación Pantalla
Festival Márgenes // Imagen cortesía de Federación Pantalla

La Federación Pantalla, entidad que agrupa a 185 festivales de cine a través de ocho coordinadoras territoriales, ha alertado sobre la inestabilidad del sistema de ayudas autonómicas y la falta de criterios homogéneos en su distribución, una situación que, según el sector, pone en riesgo la viabilidad de numerosos eventos culturales en todo el país.

La organización subraya que los festivales de cine constituyen una infraestructura cultural esencial para la dinamización territorial, la creación de empleo especializado y el acceso a la cultura en zonas donde no existen salas comerciales, especialmente en entornos rurales. En este sentido, advierte de que el ecosistema se encuentra en una situación de fragilidad derivada de la desinversión pública y la falta de planificación coordinada.

La federación reclama al ICAA, a los gobiernos autonómicos y a las administraciones locales, dentro del marco competencial existente, una revisión del sistema de financiación para festivales que garantice equidad, estabilidad y criterios unificados, así como una mayor agilidad en los procesos administrativos, especialmente en lo relativo a la resolución y pago de ayudas.

Principales demandas solicitadas por Federación Pantalla

Entre sus principales demandas figura la creación de un plan estatal adaptado a la diversidad del sector, que tenga en cuenta las diferencias entre festivales rurales, urbanos e internacionales, evitando la aplicación de criterios homogéneos que, según el sector, no reflejan la realidad del territorio.

La organización también reclama financiación estructural y plurianual, así como la reducción de la dependencia de convenios nominativos y ayudas puntuales. El objetivo es reforzar la profesionalización del sector, garantizar la estabilidad de los equipos y fomentar la creación de industria cultural en el territorio.

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Atlántida Film Fest // Imagen cortesía de Federación Pantalla

Otro de los puntos destacados es la necesidad de armonizar los calendarios administrativos, ya que los retrasos en resoluciones y pagos dificultan la planificación de los festivales y comprometen su continuidad. Asimismo, se pide una mayor inversión en aquellas comunidades donde el apoyo es limitado o inexistente.

La necesidad valorar a los festivales como servicio público

La federación alerta además del desequilibrio territorial en el acceso a las ayudas públicas, señalando diferencias significativas entre comunidades autónomas. En algunos casos, los festivales cuentan con líneas de apoyo consolidadas, mientras que en otros dependen de recursos limitados o voluntariado, lo que condiciona su profesionalización y sostenibilidad.

Desde el sector se insiste en que los festivales no deben ser entendidos únicamente como industria cultural, sino como un servicio público esencial para la cohesión social y el acceso a la cultura, con impacto directo en el desarrollo económico local y en el turismo cultural.

La presidenta de Federación Pantalla, Cristina Gómez, ha señalado que el sistema actual genera desigualdades territoriales que afectan directamente a la supervivencia de los festivales, y ha reclamado una mayor coordinación institucional y una financiación estable que permita consolidar el sector en todo el país.

La federación concluye que, sin una revisión del modelo de ayudas y sin una mayor coordinación entre administraciones, el riesgo es la pérdida progresiva de festivales y, con ello, de un pilar clave para la diversidad cultural y la vertebración territorial del audiovisual español.

La realidad, según el territorio

AraFilmFest (Red de Festivales y Muestras de Cine de Aragón) apunta que en Aragón existen líneas de apoyo específicas a festivales impulsadas por distintas administraciones públicas, como el Gobierno de Aragón o la Diputación Provincial de Zaragoza, así como el respaldo de numerosos ayuntamientos a los festivales que se desarrollan en sus municipios.

Catalunya Film Festivals) expone que Catalunya cuenta con un modelo sólido que diferencia entre eventos generales y de alto impacto. «El reto reside en la estabilidad de presupuestos extraordinarios y la necesidad de mantener líneas clave de sostenibilidad y accesibilidad en 2026«, señalan.

FESCICOM (Asociación de Festivales de Cine de la Comunidad Valenciana) indica que existen diversas líneas de apoyo específicas dirigidas a festivales de cine, impulsadas por distintas administraciones públicas. Algunos ayuntamientos y diputaciones colaboran activamente con los certámenes que se celebran en sus respectivos municipios, contribuyendo a su desarrollo y consolidación.

«No obstante, en el caso del Instituto Valenciano de Cultura (IVC), la publicación de las convocatorias -que suele producirse prácticamente a finales de año- y la tardanza en su resolución generan una situación incómoda e incierta para la planificación y producción de los festivales. A ello se suman unos criterios de baremación poco definidos y una documentación justificativa compleja, que incluye la obligación de realizar auditorías, lo que dificulta aún más la gestión de una actividad cultural de gran relevancia para la Comunidad», sostienen.

FESCINEX (Coordinadora de Festivales de Cine de Extremadura) afirma que está a la espera del acuerdo de Gobierno y del nombramiento de responsables en política cultural. La Junta de Extremadura cuenta con líneas específicas de ayudas para festivales, lo que apunta a la continuidad en las ayudas para 2026.

Según añaden: «Los festivales, mayoritariamente rurales, tienen dificultades para profesionalizarse, dependen del voluntariado y desempeñan un papel clave en la creación de públicos, aunque muchos no encajan en los requisitos del ICAA. Se propone un modelo gradual y transfronterizo, similar al de Portugal, que apoye su profesionalización».

Illes Balears Film Festivals (Coordinadora de Festivals i Mostres de Cinema de les Illes Balears) reconoce que las instituciones insulares ofrecen en los últimos años una cierta estabilidad en términos presupuestarios pero «la falta de armonización de fondos disponibles y la tardanza en las resoluciones están provocando la desaparición de certámenes por la imposibilidad de planificar».

La Mesta (Coordinadora que agrupa 18 festivales y muestras de cine de 6 Comunidades Autónomas: Canarias, Castilla La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, La Rioja y Navarra) manifiesta que en Andalucía no existe una línea de ayudas propia para festivales, solo el apoyo nominativo a grandes eventos, que «deja al descubierto a casi un centenar de certámenes que son el pulmón económico y social de numerosas localidades andaluzas».

En cambio en el caso de Navarra existen ayudas específicas (Generazinema), para festivales, para formación y residencias.

MATRIZ (Red de Festivales de Cine de Madrid) asegura que «los festivales madrileños se enfrentan a un vacío estructural, agravado por la eliminación de las ya de por sí escasas ayudas a asociaciones culturales (ESAL)».

«Sin apoyo autonómico específico para una actividad tan importante para la región como son los festivales, la sostenibilidad del tejido profesional en la capital está en riesgo«, se quejan.

Proxecta (Coordinadora Galega de Festivais de Cinema) admite un incremento presupuestario logrado por la presión del sector, pero subraya que los festivales solo reciben el 3% de las ayudas al audiovisual gallego.

«Se reclama avanzar hacia un modelo más unificado, que concentre la inversión pública en una línea común que garantice igualdad de oportunidades y coherencia en el apoyo al conjunto de festivales. Se denuncia la falta de transparencia en convenios nominativos y la amenaza de desaparición de ayudas a laboratorios y residencias, lo que incrementa la fragilidad del ecosistema», cuentan.