La Asociación de Festivales de Cine de la Comunitat Valenciana (FESCICOM) ha alertado de la «situación crítica” que atraviesan numerosos festivales de cine en la región debido a los retrasos en la gestión y pago de las ayudas del Institut Valencià de Cultura (IVC). La entidad advierte de riesgos de cierre, embargos y pérdida de actividad cultural si no se adoptan medidas inmediatas por parte de la administración autonómica.

Según la asociación, los problemas derivan de los retrasos en la tramitación de las subvenciones correspondientes al ejercicio 2025, así como de la ausencia de convocatoria publicada para 2026, lo que ha dejado al sector sin planificación presupuestaria y en una situación de incertidumbre estructural.
FESCICOM sostiene que la publicación tardía de la convocatoria de 2025, junto con la introducción de nuevas exigencias administrativas —como la obligatoriedad de auditorías externas incluso en ayudas de baja cuantía—, ha incrementado los costes de gestión y ha dificultado el acceso a las subvenciones, especialmente para festivales de pequeño y medio formato.
La asociación denuncia, además, que el proceso de subsanación se ha prolongado hasta abril de 2026, lo que ha provocado la pérdida de ayudas para algunos festivales y la cancelación de determinadas actividades.
A ello se suma que varios eventos aún no han recibido los pagos correspondientes a 2025, pese a haber ejecutado ya su programación.
La mala gestión en ayudas públicas lleva a las organizaciones a recurrir a los bancos
En este contexto, FESCICOM advierte de que varias organizaciones han tenido que recurrir a financiación bancaria para poder sostener su actividad, lo que ha generado situaciones de endeudamiento y riesgo de embargo, además de tensión con avalistas y entidades financieras.
La entidad subraya también que algunos festivales han celebrado ya su edición de 2026 sin haber cobrado las ayudas del año anterior, lo que, según su diagnóstico, agrava la inestabilidad del sector.
En su valoración, la asociación critica la falta de planificación institucional y reclama cambios estructurales en la gestión de las ayudas públicas.
“El sector cultural valenciano no puede seguir siendo rehén de un intercambio permanente de responsabilidades entre organismos públicos”, señala FESCICOM, que atribuye la situación a una falta de prioridad política hacia la cultura.
Entre sus principales demandas, la asociación exige el abono inmediato de todas las ayudas pendientes de 2025, la publicación urgente de la convocatoria de 2026 con un calendario estable, la revisión de los expedientes afectados por nuevas exigencias administrativas y la creación de una mesa permanente de diálogo entre la Generalitat y el sector.
“La cultura no es un gasto, sino una inversión colectiva”, añade FESCICOM, que advierte de que algunos festivales se encuentran “al borde del cierre” si no se corrige la situación actual.