Ocho propuestas de ficción y dos documentales han sido las seleccionadas para esta cuarta edición la Residencia.

La incubadora audiovisual dedicada al desarrollo de guiones de largometraje, ha presentado los 10 proyectos que formarán parte de su 4ª edición.
La iniciativa, dirigida por Carla Simón, ha escogido 8 propuestas de ficción y 2 documentales entre más de 500 candidaturas.
Las residentes y los residentes seleccionados este año son: Guillem Manzanares, Gemma Blasco, Pau Mira, Marta Duran, Arianna Giménez Beltrán, Ángel Giovanni Hoyos, Celia Giraldo, David Moragas, Mariona Martínez, Núria Bestit, Francisco Kosterlitz y Àlex Sardà.
Durante 9 meses, estos 12 creadores y creadoras tendrán la oportunidad de acceder a un acompañamiento integral y estable en su escritura, con diversas tutorías personalizadas, mentorías, talleres y encuentros con profesionales de la industria tanto a nivel nacional como internacional.
Asimismo, en octubre de 2025 y febrero de 2026 disfrutarán de dos retiros de trabajo en la Faberllull de Olot, y una estancia opcional a lo largo del programa en el Centre d’Art i Natura de Farrera.
El documental pone el foco en la memoria familiar
Este año, la memoria familiar se ha convertido en el núcleo narrativo de las dos propuestas documentales. Pau Mira, director de fotografía y documentalista originario de L’Hospitalet de Llobregat, presenta No sé silbar como los pastores (VOCAT).
Se trata de un retrato íntimo fruto de la filmación desde la infancia de su hermano Pere, un joven con diversidad funcional dedicado al pastoreo de ovejas que, acompañado de su cordero Suau, espera la resolución de su incapacitación.
Mira se lanza por primera vez al largometraje, que cuenta con la producción de Pausa Dramàtica Films, después de haber firmado la fotografía de documentales como El Salón, de Pere Sastre, o NoBody, de Carlos Villafaina, así como haber trabajado como segunda unidad en The Human Hibernation, de Anna Cornudella.
Por su parte, Ángel Giovanni Hoyos, director y montador colombo-argentino, autor de los largometrajes Marea Verde y Antes del Fuego, se incorpora a la Residencia con El hijo de la violencia (VOCAST), una fabulación que se construye a partir de archivos familiares.
En este proyecto, producido por Allegra Films y Fuega Cine, Giovanni reconstruye la memoria del país que dejó atrás hace quince años a través de la historia de su padre: un ex espía militar en Colombia y actual pastor evangélico y exorcista de demonios.
Las cocreaciones
Entre las obras en cocreación figuran Els Salvatges (VOCAT), que une al cineasta Àlex Sardà (El Príncep, galardonada como Mejor cortometraje en los XVII Premios Gaudí) y el guionista Francisco Kosterlitz.
Este último ha coescrito Suro de Mikel Gurrea —ganadora de los Premios Gaudí a Mejor dirección novel, Mejor protagonista femenina y Mejor protagonista masculino—, así como El silencio del cazador de Martín Desalvo.
Esta película ambientada entre Barcelona y Guinea Ecuatorial explora las relaciones familiares y coloniales a través de la historia de Magí y Àngela, una pareja que huye de sus respectivas herencias y que se verá afectada por una maldición ligada al pasado de Magí. La nueva propuesta de Sardà y Kosterlitz cuenta con el apoyo de la productora 15L Films.
Junto a ellos, se encuentra el dúo formado por las cineastas Mariona Martínez y Núria Bestit, que finalizaron sus estudios en ESCAC con el cortometraje Lluna de sal.
Ahora, con el apoyo de la Residencia, inician su primer largometraje, On viuen les libèl·lules (VOCAT), que sigue a Lluna, una chica con discapacidad intelectual que ha crecido bajo la protección de su madre, Mar. A punto de cumplir dieciocho años, se presenta a una audición teatral movida por el sueño de ser actriz. Pero su ilusión se ve truncada cuando, debido al agravamiento de la demencia de su abuela Dolo, es enviada al pueblo para cuidarla.
Las ficciones apuestan por la identidad y el colonialismo
Celia Giraldo, Ganadora del Premio Gaudí a la Mejor Dirección Novel por su ópera prima Un lugar común, desarrollará en la Residencia su segundo largometraje de ficción, La niña prodigio (VOCAST), que cuenta con la producción de Materia Cinema y La Juventud.
Tras el reciente estreno de La furia, Gemma Blasco se sumerge con Petroli en una historia de desencanto. En ella construye un universo poblado de coches tuning, muertos que sobreviven en el mundo virtual y una niña que huye en medio de la noche preguntándose qué pasaría si desapareciera.
Por su parte, David Moragas comienza su paso por la Residencia con Tardor (VOCAT), un relato sobre un profesor universitario y un alumno que, a partir de su relación, se detonarán toda una serie de cuestiones sobre los límites entre deseo, poder y amor romántico.
Con su ópera prima Les Culpables en fase de postproducción y bajo el paraguas de las productoras Boogaloo Films y Guspira Films, Marta Duran desarrollará durante estos nueve meses su nuevo proyecto de ficción, El prec de les feres (VOCAT), ambientado en la posguerra.
Guillem Manzanares se incorpora a esta 4ª edición con su primer largometraje, Arcàdia (VOCAT). Ambientada en una pequeña aldea del Pirineo, comienza con la aparición del huerto comunitario completamente vandalizado. Un vecino asegura haber visto a un niño cerca del lugar, pero no puede identificar cuál de los dos del pueblo ha sido el responsable. Ante la incertidumbre, la comunidad se ve arrastrada por una escalada de intolerancia contra los menores.
Por último, Arianna Giménez Beltrán, quien ha centrado su carrera en el fotoperiodismo, se embarca en su primer largometraje, El Llindar (VOCAT), con el apoyo de Funicular Films. Antonio, un hombre que acepta el encargo de acosar laboralmente a una compañera de trabajo. Sin embargo, cuando ella decide denunciar, la empresa lo acorrala, señalándolo como único verdugo.
Esta residencia es una iniciativa de la Acadèmia del Cinema Català creada con GAC, que cuenta con el apoyo del ICEC y el Ayuntamiento de Barcelona, y la colaboración de DAMA, ESCAC, la UVIC, el Institut Ramon Llull-Faberllull, Fabra i Coats: Fàbrica de Creació de Barcelona, la ECIB y el Centre d’Art i Natura de Farrera.