Olivia Wilde, Seth Rogen, Penélope Cruz and Edward Norton appear in The Invite by Olivia Wilde, an official selection of the 2026 Sundance Film Festival. Courtesy of Sundance Institute | photo c/o The Invite

La productora Megan Ellison se prepara para resurgir con Annapurna Pictures

marzo 9, 2026
por

La hermana del magnate que acaba de hacerse con Warner Bros., David Ellison, acapara las conversaciones de los sectores más independientes de la industria norteamericana después de una exitosa venta en Sundance y la contratación (de nuevo) de los productores Chelsea Barnard y Matthew Budman.

‘The Invite’ de Olivia Wilde, seleccionada en el Festival de Sundance 2026 (imagen cortesía de Annapurna Pictures).

El apellido Ellison vuelve a dar de qué hablar, pero esta vez no se trata de David Ellison, que tras la fusión de Skydance con Paramount hace menos de un año ha conseguido sumar a su conglomerado Warner Bros. Discovery, sino de su hermana, Megan Ellison.

La productora de Annapurna Pictures ha comenzado a mover hilos para resurgir en la escena del cine independiente estadounidense.

Según ha informado The Hollywood Reporter, Annapurna volvió a monopolizar las conversaciones cuando a principios de este año convirtió The Invite, la nueva comedia dramática de Olivia Wilde, en la película más vendida del Festival de Sundance.

Ahora, ha publicado otra gran noticia para la productora: los veteranos Chelsea Barnard y Matthew Budman regresan a la compañía y han sido nombrados codirectores de cine.

Los comienzos: destinar todo el capital a la autoría

Megan Ellison, hija del multimillonario Larry Ellison, irrumpió en la escena del cine indepedientes estadounidense a mediados de 2011, cuando fundó Annapurna Pictures.

Ya desde sus primeros títulos, Mátalos suavemente, Sin ley y The Master, empezó a hacerse un hueco en la industria y que quería dar espacio a los autores más consagrados, como Paul Thomas Anderson.

No obstante, fue La noche más oscura (Zero Dark Thirty), dirigida por Kathryn Bigelow y protagonizada por Jessica Chanstain, la que situó a Ellison entre los nombres más importantes del nuevo Hollywood. La cinta finalizó la temporada de premios con cinco nominaciones a los Oscar.

Con el estreno de Spring Breakers ese mismo año definió la ruta que iba a seguir la productora: poner todos los ceros de su capital al servicio del cine de autor.

Las nominaciones a los Oscar que consiguió con La gran estafa americana de David O. Russell y Her de Spike Jonze, la colocaron en el centro de la producción hollywoodiense, pero el hito fue convertirse en la primera mujer y cuarta persona en lograr dos candidaturas a mejor película en un mismo año.

Otras películas celebradas en esa primera etapa abrumadora fueron Todos queremos algo, Joy, Foxcatcher, La fiesta de las salchichas, Los hermanos Sisters, Vice, Súper empollonas o El hilo invisible.

El regreso tras varios años alejada de Hollywood

Poco antes de desaparecer de la escena norteamericana, Ellison tuvo que liquidar sus deudas y evitar la bancarrota, provocada por la expansión de Annapurna hacia otros sectores, como la distribución o la industria del videojuego.

Ahora parece que el viento vuelve a soplar a su favor, sobre todo después de las ventas de The Invite en Sundance y la reincorporación de Chelsea Barnard y Matthew Budman.

The Hollywood Reporter ha especulado también sobre el futuro de Annapurna, a quien muchos ven como el reemplazo de Paramount Vantage, el antiguo sello de cine independiente de Paramount Pintures.

Esta productora financió títulos como Nebraska de Alexander Payne, No es país para viejos de los hermanos Coen o Pozos de ambición de PTA. Cuando cerró en 2014, varios de estos cineastas emigraron a Annapurna. Con David Ellison a los mandos de Paramount, cualquier cosa es posible.