La plataforma de streaming se retira de la batalla por la compra de WBD tras anunciar que no mejorará su propuesta, porque «el acuerdo ya no es financieramente atractivo».

La obstinación de Paramount Skydance por no dar la batalla por perdida parece haberle funcionado.
La compañía ha jugado a una guerra de desgaste y está a un paso de hacerse con los históricos estudios cinematográficos de Warner Bros. Discovery tras la renuncia de Netflix a mejorar su oferta.
Esta retirada sucede dos días después de conocer que la Junta Directiva de WBD había considerado la propuesta mejorada de Paramount como una «oferta superior».
Esta plantea 31 dólares en efectivo por acción, además de una compesación adicional periódica si la operación se retrasa más allá de una fecha determinada.
Ante este nuevo marco, se había abierto un período para que Netflix pudiera igualar o superar la oferta, pero los ejecutivos del grupo de streaming han rechazado continuar en la puja.
En un comunicado, Ted Sarandos y Greg Peters han señalado: «Siempre hemos sido disciplinados, y al precio requerido para igualar la última oferta de Paramount Skydance, el acuerdo ya no es financieramente atractivo, por lo que declinamos igualar la oferta de Paramount«.
La derrota supone un varapalo para Netflix, que anhelaba convertirse en el gigante mundial del entretenimiento.
«Creemos que habríamos sido firmes defensores de las marcas icónicas de Warner Bros. y que nuestro acuerdo habría fortalecido la industria del entretenimiento y preservado y creado más empleos de producción en Estados Unidos. Sin embargo, esta transacción siempre fue una buena oportunidad al precio justo, no una imprescindible a cualquier precio«, han resaltado sus ejecutivos.
Pese al intento fallido de compra, que le hubiera proporcionado un montón de IPs populares, tanto cinematográficas como televisivas, con las que engrosar su catálogo, el grupo de streaming ya está pensando cómo seguir alimentando su algoritmo.
«Este año invertiremos aproximadamente 20.000 millones de dólares en películas y series de calidad y ampliaremos nuestra oferta de entretenimiento», asegura en el comunicado.
Esta retirada también pone final a una puja estratégica por parte del presidente de WBD, David Zaslav, que durante meses ha jugado a ver quién da más.
La oferta de Netflix era jugosa porque le permitía tener una empresa despiezada, «más fácil de vender en divisiones separadas que pudieran interesar a compradores muy diversos», pero money talks. Es decir, el dinero manda, y ahí Paramount ha ganado la batalla.
El camino se ha allanado para los Ellison, que comenzaron a negociar con Warner justo después de cerrar la compra de Paramount, el pasado septiembre. Aun así, todavía deben superar el obstáculo regulatorio y de las autoridades de competencia.