Las Fallas de Valencia, capturadas en 8K con la Blackmagic PYXIS 12K

junio 1, 2026
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El director de fotografía y filmmaker valenciano Saliar Ali documenta la intensidad de la Cremà mediante un rodaje en cámara al hombro con la Blackmagic PYXIS 12K y un flujo de trabajo basado en DaVinci Resolve Studio, en una producción concebida para formatos digitales y redes sociales.

Imagen cortesía de Blackmagic

Las Fallas de Valencia han sido el escenario de un proyecto audiovisual que busca retratar desde dentro uno de los momentos más emblemáticos de la fiesta: la Cremà. El cortometraje, dirigido y fotografiado por Saliar Ali, se realizó con una Blackmagic PYXIS 12K y posteriormente tuvo su proceso de edición y etalonaje con DaVinci Resolve Studio, apostando por un enfoque documental centrado en el fuego, el movimiento y la experiencia colectiva de la celebración.

Lejos de plantearse como una pieza promocional, el proyecto nació con la intención de reflejar la atmósfera de una ciudad transformada durante una noche por las llamas, el humo, los fuegos artificiales y las miles de personas que participan en el evento. La obra terminó encontrando difusión en distintos canales dedicados a la promoción cultural y turística de Valencia.

El rodaje se desarrolló en condiciones especialmente exigentes, con escenas nocturnas, espacios abarrotados y cambios constantes de iluminación. Para afrontar estos desafíos, Saliar Ali optó por la Blackmagic PYXIS 12K, destacando las capacidades de su sensor RGBW de fotograma completo y su diseño modular para trabajar en entornos imprevisibles.

Un rodaje realizado de la mano de la tecnología de Blackmagic

La configuración incluyó una jaula de Tilta, un sistema inalámbrico de control de enfoque y el monitor electrónico Blackmagic PYXIS Monitor, elementos que facilitaron el trabajo en movimiento durante la cobertura de los actos falleros. El equipo se completó con ópticas vintage Zeiss Planar ZE y un objetivo gran angular Tokina, utilizados para capturar tanto detalles como planos generales en calles repletas de público.

Uno de los principales retos técnicos fue la gestión de la exposición durante la Cremà, cuando las figuras falleras comienzan a arder y la escena queda dominada por intensos contrastes de luz. Según explica el cineasta, el sensor de la cámara permitió conservar detalle tanto en las zonas iluminadas por las llamas como en elementos más oscuros del entorno urbano.

Además de las secuencias a velocidad estándar, el proyecto incorporó grabaciones a cámara lenta de hasta 84 fotogramas por segundo para destacar momentos concretos relacionados con el fuego, las cenizas o las reacciones del público. Todo el material se registró en 8K BRAW, un formato que posteriormente facilitó tareas de reencuadre y estabilización durante la fase de montaje.

La posproducción se realizó íntegramente en DaVinci Resolve Studio, donde el trabajo de color se centró especialmente en equilibrar la intensidad de las llamas con el resto de elementos presentes en pantalla, manteniendo la riqueza cromática de las escenas y preservando detalles en altas luces y sombras.

El proyecto fue finalizado principalmente para formatos verticales destinados a redes sociales, aunque también se generaron versiones en distintos formatos de pantalla, incluyendo 9:16, 1:1 y 16:9, adaptándose así a diferentes plataformas digitales.