Sony vende menos juegos propios en PS5 que en PS4

junio 3, 2026
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Los últimos datos financieros de Sony reflejan una realidad que lleva tiempo gestándose. Aunque PlayStation sigue batiendo récords de usuarios e ingresos, el peso de los juegos desarrollados por sus propios estudios ha caído de forma notable durante la generación de PS5, mientras que los títulos de terceros se han convertido en el gran motor del negocio. Por Marcos de Vicente.

PlayStation atraviesa uno de los momentos más rentables de su historia, pero los números esconden una tendencia que no pasa desapercibida. Según los datos compartidos por Sony en sus últimos informes financieros, las ventas de juegos desarrollados por PlayStation Studios han caído de forma considerable desde el arranque de la generación PS5, hasta el punto de que los títulos propios representan actualmente una porción mucho menor del negocio que hace apenas unos años.

La comparación resulta especialmente llamativa. En el año fiscal 2020, impulsada por lanzamientos como The Last of Us Part II y Ghost of Tsushima, Sony logró vender más de 58 millones de juegos first party. Cinco años después, la cifra se sitúa en torno a los 40 millones de unidades, una caída significativa pese al lanzamiento de títulos destacados como Ghost of Yotei o Death Stranding 2.

El problema es el calendario

El motivo principal parece estar relacionado con el calendario de lanzamientos. Durante los últimos años, varios estudios internos de Sony han reducido su ritmo de producción, mientras que algunos proyectos como juegos como servicio fueron cancelados o retrasados. Esto ha provocado que PS5 haya dependido más de secuelas, remasterizaciones y colaboraciones con editoras externas que de nuevos lanzamientos propios capaces de mover millones de copias por sí solos.

Mientras tanto, los juegos de terceros han ganado un protagonismo enorme dentro del ecosistema PlayStation. Producciones de compañías externas siguen dominando las listas de ventas y generan una parte cada vez más importante de los ingresos de Sony gracias a las comisiones obtenidas por cada compra realizada en PlayStation Store. Esta situación explica por qué la compañía continúa registrando cifras récord de facturación a pesar de vender menos juegos desarrollados por sus propios estudios.

La situación también ayuda a entender algunos de los movimientos estratégicos que Sony ha realizado recientemente. En las últimas semanas han surgido informaciones que apuntan a un regreso a una política más agresiva de exclusividades, limitando la llegada de futuros juegos narrativos de PlayStation Studios a PC para reforzar el atractivo de PS5 y de las futuras consolas de la marca.

A esto se suma un dato que preocupa especialmente a la compañía: las ventas de varios ports para PC han estado por debajo de las expectativas. Algunos analistas consideran que Sony quiere volver a centrar el valor de su marca en sus exclusivos, una estrategia que durante generaciones fue una de las principales fortalezas de PlayStation frente a sus competidores.

Sony presume de éxito

Pese a todo, el panorama dista mucho de ser negativo para Sony. PS5 continúa acercándose a los 100 millones de consolas vendidas en todo el mundo y la plataforma mantiene una base de usuarios extremadamente sólida. Sin embargo, los datos dejan una conclusión clara: la generación PS5 está siendo muy distinta a las anteriores. PlayStation sigue ganando dinero, pero cada vez depende menos de los juegos creados por sus propios estudios y más de un ecosistema donde los títulos de terceros son los auténticos protagonistas.