'Primate' (Paramount Pictures)

Crítica ‘Primate’: Tu mono se ha comido a mi hermano

febrero 9, 2026
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Johannes Roberts, director de A 47 metros (2017), se adentra en el terror simiesco con Primate, una violenta propuesta que, pese a su sencillez, logra cumplir como cinta de entretenimiento. Por Belit Lago

‘Primate’ (Paramount Pictures)

Estrenada el año pasado en el Fantastic Fest de Austin, el Beyond Fest de Los Ángeles y el Festival de Sitges, Primate llega a nuestras salas con el objetivo de ofrecer una celebración del gore para los amantes del género.

Partiendo de una premisa básica, Roberts articula la película como un slasher doméstico en el que, en lugar de un asesino enmascarado, el antagonista es Ben, un chimpancé con recientes instintos homicidas.

La historia arranca a inicios de verano con el regreso de Lucy a la casa familiar —un imponente casoplón situado al borde un acantilado hawaiano—. Allí se reencuentra con su hermana pequeña Erin, su padre, un reconocido escritor sordomudo (Troy Kotsur, ganador del Óscar a Mejor Actor de Reparto en 2022 por CODA), y Ben, un simio al que su madre, fallecida un año antes por un cáncer, adoptó como parte de sus investigaciones lingüísticas.

‘Primate’ (Paramount Pictures)

La noche de su llegada, junto a su mejor amiga, el hermano de esta y otra compañera de la universidad, Lucy se verá atrapada en un survival claustrofóbico donde el hogar, tradicional refugio de seguridad, se convierte en una trampa mortal. Solo la piscina, único espacio inaccesible para el mamífero, ofrece alguna posibilidad de salvación.

Ben presenta hidrofobia, agresividad y salivación excesiva: síntomas inequívocos del contagio de la rabia. El que hasta entonces había sido un miembro más de la familia —vinculado emocionalmente al recuerdo de la madre—, se transforma en una máquina de matar que irá ganando presencia en pantalla. A cada nueva víctima, mayor es su impacto visual, volviéndose progresivamente más amenazante a medida que avanzan los minutos (y las muertes).

Con una única localización y un reparto reducido, el director de Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City (2021) exprime al máximo sus recursos para construir una home invasion que si bien empieza como un anuncio Estrella Damm para TikTok, acaba derivando en una colección de cadáveres que, pese a ser discreta en números, destaca por su retorcido modus operandi. Ben no está para hostias, y su fuerza para arrancar mandíbulas de cuajo tampoco.

No es este el primer mono asesino del cine de terror: desde el clásico Link (Richard Franklin, 1986), donde el siniestro primate se multiplica por tres, hasta una de las últimas joyas del horror comedy. The Monkey (2025), dirigida por Oz Perkins —uno de los nombres más comentados dentro del género actual—, recupera al icónico mono de juguete y lo revive como objeto realmente escalofriante.

‘Primate’ (Paramount Pictures)

Como en todo juego de supervivencia, la cuestión es: ¿A favor de quién estamos? Cada espectador se guiará por sus instintos para averiguar si empatiza con Ben, un chimpancé afectado por una enfermedad que le ha nublado el entendimiento y que, en cuestión de minutos, lo ha incitado a matar a todo ser viviente que se le cruce; o con Lucy y sus amigos, un grupo de adolescentes forrados (bastante poco carismáticos, por otro lado) cuyo instinto de supervivencia es equiparable al de un caracol.