Me he pasado Hollow Knight: Silksong. He tardado dos meses. Después de haber recorrido cada rincón del mapa durante más de 100 horas puedo decir sin temor a equivocarme que estamos ante el mejor metroidvania de la historia. Silksong es mucho más grande, más bonito, más dinámico… más, más, más, más… y mejor. Mejor que cualquier metroidvania y mejor que el primer Hollow Knight. Por Marcos de Vicente.

Lejos de ser un análisis, vengo a contar mi experiencia. Empecé Silksong como un loco. Quería llegar al final antes que nadie. Tenía que estar en la conversación. Necesitaba estar en la conversación. Todo el mundo hablaba de Silksong, de su pogo en diagonal y de su combate.
¿Era demasiado difícil? ¿Estaba mal balanceado? Mis primeras 20 horas fueron a sprint y usando guías de vez en cuando… hasta que decidí romper.
Recuerdo perfectamente el momento. Final del acto 1, apagué la consola y me dije: “no estás disfrutando. Llevas esperando este juego años. Es la secuela de uno de tus títulos favoritos”. No volví a tocar una guía.
Exploré como me fue pidiendo el cuerpo en cada momento. Iba hacia una misión y de repente me perdía para acabar haciendo una secundaria random. Me perdía. Y encontré. Encontré una aventura como no he visto otra.
Cada enemigo, cada jefe, cada bioma me sorprendían más y más. Me atascaba en ciertos momentos, pero esa sensación de descubrimiento constante es incomparable con nada.
He tardado más de 100 horas cuando el 100% del juego se está completando en aproximadamente 70-80 horas (también hay que añadir que quizá no soy el mejor jugando a esto) pero cada segundo ha merecido la pena.
El mejor juego del año
Con los GOTYs a la vuelta de la esquina y sabiendo que es muy difícil que gane el premio a Mejor Juego del Año tengo claro que para mí sí lo es. Me falta por jugar Expedition 33, que es el gran favorito y por ello tampoco tengo toda la información a mi alcance, pero dudo mucho que me guste más que Silksong (lo trataré de jugar antes de la gala).
El FOMO es horrible. Ese miedo a perderte algo. Ese terror a quedarte fuera cuando tus amigos hablen de lo que se tiene que hablar esa semana. Vivimos en una sociedad que devora y destroza productos culturales. Los tritura.
Una película está de moda y dura en cartelera una o dos semanas. La serie del momento se ve cuando se tiene que ver: ya. En un mes nadie se acordará del programa de tv en el que unas parejas se ponen los cuernos ¿quién era aquel que salía en la cuarta temporada? Nadie lo sabe.
He decidido ir en contra. Me lo debía a mí mismo. Se lo debía a Team Cherry. Hollow Knight: Silksong se merece pausa. 20 euros que me han dado una de las mejores experiencias de mi vida y que me han hecho replantearme la manera en la que consumo videojuegos. Ha cambiado mi percepción. No voy a entrar en si la economía dentro del juego estaba mal o en si los enemigos pegan demasiado.
Insisto. Juégalo. JUÉGALO. Venga, vale, te dejo usar guías si te atascas en algún momento concreto, pero no lo tomes como un mantra. No uses una guía como si fuese tu mapa. Encuentra tú el mapa. Constrúyelo tú. Vívelo tú. Gracias Silksong.