Hoy RUBIK ha acudido a Cineteca Madrid para asistir la segunda edición de FINDE, encuentro de financiación e inversión para el cine independiente organizado por Clúster Audiovisual de Madrid y ECAM Forum. Si el encuentro ya fue un éxito el año pasado, en este 2026 todavía ha ido mejor, con muchos profesionales interesados sobre todo en conocer modos diferentes a los tradicionales para levantar financiación para el cine. Por Carlos Aguilar Sambricio

En la bienvenida, Gonzalo Salazar-Simpson, director de ECAM, ha remarcado que lo importante de este encuentro no ocurre aquí, sino que da pie a siguientes encuentros que fructifican a lo largo del año.
Carlos Antón, Director de Desarrollo de Negocio en EGEDA y vocal en el Clúster Audiovisual de Madrid, ha incidido en que hay que “cambiar el paradigma de la financiación en España y la forma de acceder a fondos privados y hacerlo internacional”.
La primera mesa redonda fue ‘Combinando incentivo fiscal e inversión alternativa en la financiación del cine’, con participación de Javier Villaseca (Sego Creative), Antonio Manso (Be&Jing), Jesús Martínez (Moby Dick) y Pilar Benito (Morena Films).
Moderada por Teresa Azcona, presidenta del Clúster Audiovisual de Madrid, ha puesto el acento en que con estos eventos quieren contribuir a que el sector sea “más robusto y competitivo”. En este caso, “acercando al inversor a las empresas, sobre todo del cine independiente”.
Representando a la producción estaba Pilara Benito, Directora General de Morena Films y vicepresidenta de PATE: “Estamos en un momento en el que conseguir la última parte de la financiación es muy complicado. Los costes de producción han subido un 20% desde la pandemia y la financiación ha bajado. Necesitamos financiar proyectos de manera más ambiciosa”.
La productora recordó que los tres títulos españoles en Competición de Cannes son de gran tamaño gracias al apoyo de Movistar Plus+ y “por eso se pueden producir holgadamente”.
Benito ha puesto en valor la importancia del incentivo fiscal, que les ayuda “muchísimo” y es una herramienta “indispensable”.
No obstante, en el camino “se nos pierde mucho dinero” y por eso “todos nos queremos desplazar a Canarias y País Vasco”. En su opinión, “subir el incentivo en toda España nos quitaría la ansiedad de tener que ir allí”.
La Directora General de Morena Films ha señalado que echan en falta más fondos como Moby Dick, que sea una inversión en equity, a riesgo, “para afrontar proyectos más ambiciosos y para mantener la propiedad” de las películas.
En ese sentido, ha remarcado, que los productores luchan por subrayar la diferencia entre el valor y el coste: “El valor del proyecto que entregas es mucho mayor que la suma de las facturas”.
Jesús Martínez ha hablado del caso de Moby Dick, un fondo de capital riesgo que lo que busca es inversión en un activo que genere una rentabilidad al inversores: “Cada pieza del puzle de financiación tiene unas necesidades diferentes. Hay que tenerlo en cuenta en el plan de financiación”
Javier Vilaseca de Sego Creative, una red de más de 45.000 inversores (ellos están focalizados en la inversión minorista, a diferencia de otros fondos de inversión más estructurados) ha manifestado que los nuevos players dan una perspectiva nueva al sector.
“Estamos ayudando a la industria a ser más sofisticada. Invertimos en el rango medio de 500.000 euros con tres tipos de operaciones: adelanto de contratos, adelanto del crédito fiscal y también a riesgo, aunque lo hacemos menos”, ha apuntado Vilaseca.

Antonio Manso ha explicado que Be & Jing financia grandes producciones con tres problemas: el importe es grande, los plazos de cobro son largos y algunas jurisdicciones de los contratos son exóticos.
“Hacemos puro anticipo de contratos y ayudas. Somos una especie de banco. Ponemos el foco en el proyecto, no nos fijamos tanto en el balance de la empresa, aunque obviamente miramos su capacidad. Si haces una película al año, quizás no te hace falta pero si quieres escalar, te puede ser útil”, ha añadido.
Manso ha recalcado que el sector es cada vez más complejo: “Antes el modo de proceder era uno, ahora hay muchas alternativas. Tienes una caja de herramientas que tienes que ver cómo utilizar”.
Durante la charla Pilar Benito ha indicado que España trabaja de forma parecida en financiación a los países europeos fuertes pero la diferencia es el importe: “Aquí para hacer producciones grandes, lo que suele pasar es que perdemos la propiedad. A partir de 3 millones de euros, temblamos”.
En esto también entra Javier Vilaseca, sobre la escasez en España en relación a otros países con más músculo financiero. En España estamos en una “fase de transición” en el que “etas nuevas formas se van a asentar para dar un impulso financiero”.
“Hay todavía productoras ancladas al modelo tradicional y a apoyarse en su banco de confianza. Nosotros no somos competencia del banco, somos un complemento. Podemos dar un plus para acometer proyectos más ambiciosos”, ha asegurado el representante de Sego Creative.
En ese sentido, Vilaseca echa en falta la figura de financieros en algunas productoras: “Quizás antes no hacía falta porque la persona que lideraban el proyecto eran las mismas que lo financiaban, pero hay que incorporar nuevos perfiles”.
Pilar Benito reconocer que hay que tener “empresas más profesionales”. Tener un director financiero es algo que les gustaría a muchas productoras pero no les resulta fácil tener esas estructuras.
Cómo atraer inversores a mi proyecto
El otro panel que nos ha parecido de especial interés ha sido ‘Cómo atraer inversores a mi proyecto’, con participación de Alexandra Lebret (Together Fund), Celine Dornier (IPR.VC), Dan Wechsler (Bord Cadre) y Patricia Spa (CAP7), con moderación de la productora Sophie Erbs (Gaijin).
Celine Dornier ha señalado que IPR.VC trabaja sobre todo con slates, más que con proyectos concretos. Financian equity en proyectos a través de 5 partners: Mubi, A24, Red Bull Studios, mk2 y XYZ Films
“Los proyectos tienen que gustarles primero a ellos. Ellos hacen la primera valoración y saben los objetivos que buscan. Confiamos en ellos porque conocen el mercado y son complementarios. El recoup se hace a través de las ventas internacionales”, ha afirmado.
Al ser equity, al menos en Europa, deben entrar tarde porque “el timing es importante”. También se fijan en quién es la agencia de ventas es importante, ya que las ventas es su manera de recuperar.
Alexandra Lebret ha apuntado que Together Fund invierte en las compañías para que puedan escalar: “Nuestro caso no es de venture capital porque no vamos a empresas jóvenes, sino que tratamos con gente de experiencia probada y con una cierta capacidad de ingresos. Queremos ayudarles a alcanzar la siguiente etapa”.

Ellos no intervienen en las decisiones creativos, simplemente piden informes trimestrales. Eso sí, hablan mucho con las empresas pero para compartir visiones del mercado. Les gusta que las empresas tengan diversidad, porque eso les da mayor predictibilidad.
Patricia Spa ha comentado que ellos están centrados en España y también están más interesados en empresas, que en proyectos: “Queremos gente que busque partnerships, no levantar un proyecto en sí. Creemos en la importancia de las IPs aunque no invirtamos en proyectos, pero al final el dinero desemboca ahí”.
“Tenemos un papel activo en la Junta. No nos metemos tanto en las decisiones creativas porque sabemos que eso asusta a los productores pero sí queremos tener algún tipo de control, sobre todo si las cifras no van bien”, ha asegurado y ha añadido que “el equity no es para todo el mundo porque no todos quieren un partner”.
Dan Wechsler ha recordado que Suiza es “un país difícil para un productor independiente porque no les importa la Cultura” y por eso les interesa mucho la coproducción internacional.
El modelo de Bord Cadre está más basado en la pasión, sin buscar el retorno de la inversión. Es más importante el retorno que da el prestigio: “La decisión no se centra tanto en el guion sino en el autor, que quiera trabajar con el director”.
Tienen dos caminos: con directores establecidos, con los que puedan vender prestigio, o con directores noveles, “con los que hacemos una apuesta porque no sabemos qué aceptación tendrán en los festivales”.
Su objetivo es un equilibrio entre estas dos vías, haciendo 6 o 7 películas al año con coproducción minoritaria sin ser oficialmente productores. Tratan de ponérselo fácil al productor porque saben lo difícil que es su trabajo.
“No somos gente para cubrir un gap, queremos ser parte del proyecto, no simplemente aparecer en créditos. Nos gusta entrar pronto”, ha afirmado y ha añadido que no ponen simplemente dinero, sino que intentar levantar la financiación con ellos
El rango de inversión pueden ser entre 50.000 euros hasta algún caso excepcional de 500.000 como con El triángulo de la tristeza.
Celine Dornier menciona ejemplos de películas en las que han participado como Marty Supreme, Gentle Monster y Fatherland. El mínimo de inversión en general es 500.000 euros pero normalmente es 1 M. El máximo es 7M.
Patricia Spa ha señalado como ejemplo que están ayudando a Oza a internacionalizarse y Alexandra Lebret ha manifestado que llevan ahora mismo 40 empresas, con una inversión entre 1 y 5 millones de euros
Lebret cree que España todavía no se ha subido a este tipo de financiación: “España es un país potente pero creo que no están muy interesados en la búsqueda de este tipo de inversión. Me sorprendió que Pilar Benito dijera que les cuesta hacer proyectos ambiciosos. Quizás nosotros podemos ayudar a crecer”.
En cuanto a consejos, Lebret ha dicho que hay que ser flexibles porque “el mercado cambia constantemente y hay que ser pragmáticos, ser capaz de adaptarse a lo que cambia el mercado”.
Esos cambios tienen que ver con que en televisión hay menos encargos y las ventas de las series no está en su mejor momento. Por su parte, “el cine no está muerto, estamos muy lejos de ello”.
Dornier coincide que los broadcasters son “cada vez más débiles” y las plataformas realmente no los sustituyen. “Hay una necesidad del equity, por tanto”, ha subrayado.
Dan Wechsler asegura que el sector “es una jungla” y “no hay reglas”: “Simplemente hay que tocar puertas pero hay que saber a quién acudir. Hay que establecer relaciones, no pedir dinero así de primeras. Lo más difícil es hacer el scouting para encontrar las personas adecuadas”.
Otro consejo es que “hay que ser lo más transparente posible” porque “la gente no es tonta”. A la gente “les puedes engañar una vez” pero “se trata de conseguir colaboraciones a largo plazo”.