El cine español vuelve a salir victorioso en el Festival de San Sebastián. A tenor de los comentarios en estos días, parecía difícil que la Concha de Oro no fuera a ser española. Finalmente, la afortunada ganadora fue Alauda Ruiz de Azúa, que cautivó al jurado, a la industria y al público con Los domingos. En el palmarés también tuvieron presencia el resto de películas españolas en competición: Historias del buen valle de José Luis Guerín, Maspalomas de Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi, y Los tigres de Alberto Rodríguez.

Como decíamos en el artículo sobre el cine español en Zinemaldia, en la previa, la industria española sigue teniendo este certamen como el más óptimo lugar para presentar sus mejores películas a finales de año, por mucho que festivales como Seminci, en especial tras la llegada de José Luis Cienfuegos, aspiren a quitarle algunos títulos importantes.
No obstante, si bien el festival mantiene ese estatus preeminente con el cine español, en ocasiones le cuesta conseguir cine internacional de primer nivel. Este año ha habido poco cine no español que haya convencido, lo cual ha facilitado que la Concha de Oro haya vuelto a ir a un largometraje español, como ocurrió en los dos años anteriores con O Corno y Tardes de soledad.
Los domingos de Alauda Ruiz de Azúa, además de hacerse con la Concha de Oro a la Mejor Película, cosechó el Premio FIPRESCI que otorga la crítica internacional y el Premio Irizar al Cine Vasco.

“Si amo el cine es porque siempre me enseña que se puede mirar desde otro sitio, que se puede mirar distinto o intentar entender algo que es ajeno o diferente a ti. Intentar entender algo no significa validarlo o legitimarlo, pero vivimos en un mundo en el que siempre hay gente distinta a ti. Por eso merece la pena que el cine sea un espacio de encuentro, reflexión y debate. Muchas gracias porque me habéis devuelto la fe en ese espacio con este recibimiento”, declaró Alauda Ruiz de Azúa al recibir la Concha de Oro.
El otro gran ganador de la noche fue José Luis Guerín, que regresaba con un largometraje, diez años después. Historias del buen valle obtuvo el segundo premio en importante, el Premio Especial del Jurado.
“Agradezco al Festival no haber programado esta película en otra sección porque a menudo se trata con condescendencia el cine de tipo documental. Es deprimente cuando te preguntan si has hecho una película o un documental. Gracias, sobre todo, a los vecinos del barrio de Vallbona, que aunque ellos no lo sepan, son coguionistas”, indicó que el cineasta.
La gran sorpresa de la gala la protagonizó Six Days in Spring, la nueva película del belga Joachim Lafosse, que previamente había obtenido la Concha de Plata a la mejor dirección con Los caballeros blancos. Decimos sorpresa porque no estaba en las quinielas pero lo cierto es que al jurado presidido por J.A. Bayona le gustó mucho porque le otorgaron dos premio de los grandes: Mejor Dirección para Joachim Lafosse y Mejor Guion para Chloé Duponchelle, Paul Ismaël y el propio Lafosse.

El Festival de San Sebastián es de los certámenes que ya no da premio a Mejor Actor y Mejor Actriz. Sin embargo, como ocurre a veces, los jurados ‘se saltan’ esta nueva norma y, a través del siempre socorrido ex-aequo, se puede premiar a un actor y una actriz. En este caso fueron Jose Ramon Soroiz por Maspalomas y Zhao Xiaohong por Her Heart Beats in Its Cage. Además, Camila Plaate por la argentina Belén de Dolores Fonzi se hizo con el reconocimiento a la mejor interpretación de reparto.
La otra película española en competición no se fue de vacío. El jurado le otorgó a Los tigres de Alberto Rodríguez la distinción a la mejor fotografía por el trabajo de Pau Esteve.
Hubo una película bien recibida en Sección Oficial que no logró ningún premio del jurado: la argentina Las corrientes de Milagros Mumenthaler. Como consolación, se hizo con el Premio RTVE – Otra Mirada, por el cual el ente público se hace con los derechos de emisión del film.
Otros galardones
La danesa Weightless, ópera prima de Emilie Thalund, fue la triunfadora de la sección New Directors. Otro título español se vio reforzado en este apartado ya que el debut de Irati Gorostidi, Aro berria, obtuvo una mención especial.

La Mejor Película en Premio Zabaltegi fue La torre de hielo, el nuevo trabajo de Lucile Hadzihalilovic, que había conseguido un Oso de Plata a la contribución artística en la competición oficial de la Berlinale. El jurado entregó dos menciones especiales: Duas vezes João Liberada de Paula Tomás Marques y Blue Heron de Sophy Romvari.
El Premio Horizontes Latinos fue para la colombiana Un poeta de Simón Mesa, un film que fue Premio del Jurado de Un Certain Regard de Cannes. Las menciones especiales se destinaron a Hiedra de Ana Cristina Barragán y Un cabo suelto de Daniel Hendler.

Otros largometrajes reconocidos fueron La voz de Hind (Premio del Público), Little Amélie (Premio del Público a la Mejor Película Europea), La misteriosa mirada del flamenco (Premio DAMA de la Juventud), El último arrebato (mención especial en el Premio Irizar) y Mam (Premio Culinary Zinema).
El cortometraje How to Listen to Fountains de la eslovaca Eva Sajanová logró el Premio Nest The Mediapro Studio, mientras que la mención especial fue para la india The Old Bull Knows, Or Once Knew de Milan Kumar. Además, el Premio Movistar Plus+ al Mejor Cortometraje y el Premio Tabakalera se los llevaron, respectivamente, A solidão dos lagartos de la portuguesa Inês Nunes y Life is Like That and Not Otherwise de la alemana Lenia Friedrich.