Rodaje de 'Yo siempre a veces' (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

‘Yo siempre a veces’, una serie que reconcilia generaciones a través de la maternidad

abril 27, 2026
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La nueva serie de Movistar Plus+, Yo siempre a veces, producida por Suma Content, es un relato sobre la maternidad, pero también es la historia de una chica que tiene que reconciliarse con su pasado para encontrarse a sí misma. Creada por Marta Loza y Marta Bassols, la serie tuvo su estreno en el D´A Barcelona y se acaba de estrenar en Movistar Plus+. Para conocer más sobre esta serie que propone un enfoque universal que va más allá del género o la propia experiencia personal de ser madre, hablamos con Marta Loza, creadora y una de las directoras de la serie, y con Andrea Herrera, productora y miembro del equipo de Suma Content. Por Sara Rodríguez Martín

Rodaje de ‘Yo siempre a veces’ (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

Yo siempre a veces se remonta a siete años atrás, cuando Marta Loza vivía en el extranjero y volvió a España al final de la treintena, enfrentándose a preguntas personales sobre la maternidad: “A todas las mujeres se nos pasa por la cabeza qué pasaría si fuéramos madres, incluso solteras. Siempre te asalta la inquietud de cómo compaginar la maternidad con el trabajo. A mí me daba bastante susto precarizarme, teniendo en cuenta que me dedico al sector audiovisual”.

Su amistad de 20 años con Marta Bassols, quien ya era madre, fue clave para inspirar la historia. “La veía que estaba súper feliz con su niña, pero a la vez pasaba un montón de dificultades”.

Como añade Andrea Herrera: “No fue ella la que apostó por una maternidad disidente, sino que la maternidad disidente apostó por ella”. Loza explica que, hablando con Bassols, surgió la idea de que nunca se había representado en la ficción una maternidad como la suya. Y a partir de ahí, empezó a cultivarse la idea de la serie.

El proyecto empezó como un juego creativo entre amigas, alternando reuniones entre Madrid y Barcelona los fines de semana. Pasaron por varias rondas con plataformas, incluyendo Movistar, pero la serie aún no estaba madura.

El proyecto llegó a Suma Content gracias a la conexión con Claudia Costafreda, quien presentó la propuesta a los Javis, de quienes Herrera y Loza destacan su intuición para identificar voces nuevas y proyectos con potencial. Decidieron apostar por el proyecto, y es verdad que desde que las Martas entraron en Suma, ha sido un proceso de desarrollo largo, hasta que los guiones estuvieron listos”, relata la productora.

Según detalla, el equipo trabajó cuidadosamente en cada guion y desarrollo, asegurando que la visión de las creadoras se mantuviera intacta. La serie se presentó finalmente a Movistar Plus+, tras una experiencia previa positiva entre ambas compañías con La Mesías.

Rodaje de ‘Yo siempre a veces’ (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

Según Herrera, esta relación facilitó el impulso del proyecto ya que la plataforma “pidió nuevas voces y nuevos proyectos”.

El primer pase público tuvo lugar en el D´A Barcelona, con una acogida que superó las expectativas. “La acogida fue muchísimo mejor de lo que esperábamos”, comenta Marta Loza, a lo que Andrea Herrera añade que jugaban “en casa”, en realidad: “Es una serie que es muy barcelonesa e intenta hacer un retrato bastante fiel de lo que es la ciudad. De hecho la ciudad se utilizó como un personaje adicional en la serie”.

Rodaje y desarrollo del proyecto: cómo trabajar con niños priorizando la conciliación familiar

La producción duró 11 semanas de preproducción y 9 semanas y media de rodaje, incluyendo ocho días en Berlín para ambientar el capítulo 6, rodando tanto exteriores como interiores para asegurar autenticidad.

“Era muy importante poder registrar bien el frío. Teníamos que conseguir que lo que vieras tanto fuera como en el mobiliario se sintiera muy Berlín, señala la productora. Además, la serie se distingue por su fuerte vínculo con la ciudad de Barcelona. Cada uno de los barrios —El Raval, Sarriá, Poble Sec— tienen mucha personalidad en la serie. Y es porque fuimos a esos barrios, porque todo está rodado allí, explica Herrera.

Cada ubicación fue seleccionada cuidadosamente para reflejar la vida real de los personajes y generar autenticidad en la narrativa. Marta Loza apunta que la intención era mostrar una ciudad compleja, alejada de su imagen idealizada, es decir, “una ciudad tan preciosa como Barcelona puede ser muy hostil a la hora de criar”. Factores como la precariedad o la vivienda dificultan la maternidad, por eso desde el guion cada capítulo se plantea como una pieza que muestra una faceta distinta del entorno urbano. “Es casi un cubo de Rubik. Cada una de las caras de la ciudad tiene un color diferente”, añade.

Según la creadora, los principales desafíos fueron el proceso de escritura y el trabajo con bebés. La escritura implicó años de desarrollo y negociación de puntos de vista: Teníamos muy claro lo que queríamos contar, pero no sabíamos cómo acabar de contarlo. Marta y yo también tenemos puntos de vista distintos y eso ha hecho que la serie tenga más capas y los personajes más profundidad”.

‘Yo siempre a veces’ (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

Además, el trabajo con bebés exigió logística especializada: “El tiempo de rodaje con menores es siempre inferior y se creó un clima muy especial dentro del set. Teníamos una guardería, había una encargada de lactancia, y se trabajaba muy estrechamente con los padres. Rodar con un bebé es como si fuera un documental de naturaleza: tienes que poner la cámara y esperar”.

Esta preparación garantizó un ambiente cómodo y seguro para todos, respetando la conciliación y el desarrollo natural de los bebés. Algo que también resalta Andrea Herrera es cómo todo el equipo se organizó para mantener esta conciliación: “Creo que ayudó mucho que tuviésemos un equipo que fuera fundamentalmente mujeres y personas no binarias”. No obstante, añade que sus compañeros hombres también hicieron un trabajo excepcional para conseguir que “la dinámica girase en torno a las criaturas cada vez que entraban al set”.

El trabajo con bebés exigió una logística especializada y se creó un clima muy especial dentro del set. “Rodar con un bebé es como si fuera un documental de naturaleza: tienes que poner la cámara y esperar”

Además del trabajo del equipo detrás de cámara con las gemelas que interpretaban a Mario, para conseguir ese espacio seguro, también era fundamental mantener el silencio y la calma para retratar una conexión auténtica entre madre e hijo con el personaje de Laura.

Otro reto fue la conciliación laboral, ya que algunas directoras y miembros del equipo eran madres recientes. Herrera detalla que Ginesta Guindal, una de las directoras de la serie, acababa de ser madre. Se buscaba una conciliación por parte del equipo porque “normalmente una madre en su situación no reingresa tan rápido al mercado laboral porque el mercado laboral, y más el nuestro es muy salvaje. Por eso mismo pusimos mucho esfuerzo en tratar de que todos esos elementos de conciliación familiar fueran posibles”.

Ópticas y postproducción: Seis capítulos repletos de debate social

En el plano de la escritura y el lenguaje visual, la serie se construye a partir de un mosaico de referentes que varían en cada episodio, con la intención de dotar a cada capítulo de una identidad propia. “Por cada capítulo, teníamos un referente distinto”, explica Marta Loza. Se apostó por enfoques diferenciados que van desde tomas largas y observacionales en los primeros compases hasta estructuras más frenéticas.

Rodaje de ‘Yo siempre a veces’ (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

Según nos cuenta, se inspiraron en títulos como Victoria o The Florida Project, así como aproximaciones más sensoriales y contemplativas inspiradas en el cine de Apichatpong Weerasethakul.

La serie se rodó con una cámara Arri Alexa 35 y ópticas vintage Leica R, junto a zooms Angenieux en una búsqueda por el equilibrio entre precisión técnica y textura visual. Como colofón, la postproducción se repartió entre distintos proveedores especializados. La postproducción de imagen y el etalonaje se realizaron en Elamedia, mientras que el sonido se trabajó con Milciclos. El resto de procesos se coordinaron desde la propia productora.

Como resultado, la serie combina humor, emoción y el apego a la realidad que todos vivimos hoy. “Es una serie que por momentos me hace reír mucho y por otros momentos me arruga el corazón”, comenta Herrera.

Rodaje de ‘Yo siempre a veces’ (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

Cada capítulo trata múltiples temas: maternidad, relaciones familiares, crecimiento personal, comunidad y sociedad, mientras mantiene un arco central con los personajes Laura, Mario y Rubén. La estructura se concibió desde el principio como seis capítulos en los que explorar diferentes temáticas y generar conversación sobre temas universales.

Laura: Un retrato humano de la maternidad

El elemento diferencial de la serie, según la creadora, es la aproximación al personaje principal, Laura, y a la maternidad: “Buscábamos hacer un retrato de una madre que no sea solo madre, sino mujer. Llena de dudas, contradicciones y problemas, que pueda equivocarse. Y yo creo que esto no lo habíamos visto aún en la ficción española hasta el día de hoy”.

La narrativa evita idealizar o demonizar, mostrando la maternidad como un viaje lleno de complejidades. El proceso creativo junto a Marta Bassols permitió que la idea original evolucionara: “En el paso de estos siete años sumamos capas, cada capítulo transita por un espacio diferente, y el resultado es un retrato poliédrico de la ciudad y del personaje”.

Suma Content nos fue supervisando todos los guiones, nos fueron acompañando durante todo el proceso creativo, pero siempre nos dejaban muchísimo espacio para contar la serie que queríamos contar”

Laura es una completa escala de grises. El personaje se sale de los estereotipos y se acerca más a la realidad e incluso es el vehículo conductor para conocer otros modelos de crianza contemporáneos.

Además, según señala Loza, “gran parte del universo que retratamos pertenece a nuestra vida, o a la de Marta o a la mía”. Todas las madres tienen dentro un universo de contradicciones, porque no por ser madre dejas de ser todo lo que habías sido antes de serlo.

Un equipo amplio con dinámicas consolidadas

Uno de los elementos centrales del proyecto ha sido la dimensión del equipo y su capacidad de coordinación. A pesar de tratarse de una producción con múltiples responsables creativos —dos creadoras y tres directoras—, el funcionamiento interno se apoyó en dinámicas ya consolidadas dentro de Suma Content.

Rodaje de ‘Yo siempre a veces’ (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

“Somos un equipo grande pero es un equipo con el que trabajamos mucho”, explica Andrea Herrera, quien subraya la importancia de haber compartido proyectos previos.

Profesionales como Lali Rubio, directora de fotografía, ya habían trabajado en títulos como Cardo o Vestidas de Azul, por ejemplo. La misma lógica se repite en otros departamentos. “Ha sido un equipo muy grande, pero ha sido un equipo muy fácil de coordinar”. Según Herrera, la clave está en la confianza previa: “Una vez que te entiendes y pasas tanto tiempo trabajando en este sector, tratas de hacerlo con la gente que quieres”.

Por su parte, Marta Loza habitualmente trabaja como directora de arte y su experiencia en grandes producciones ha ayudado en su visión a la hora de ponerse tras la cámara como directora. Ese recorrido técnico comienza desde posiciones como script o ayudante de dirección, hasta consolidarse en el departamento de arte.

Rodaje de ‘Yo siempre a veces’ (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

Este bagaje se traduce en una mirada muy concreta a la hora de dirigir, con un control claro de los elementos visuales, aunque en este caso tuvo que renunciar a asumir directamente ese rol: “Me hubiera encantado hacer la dirección de arte, pero es verdad que entre ser creadora y directora no me hubiera dado la vida”.

En su lugar, el trabajo se articula en colaboración con el director de arte, Alfonso Mancha, quien le dio continuidad a todos los capítulos. “Además, dejamos que cada una de las directoras aportase lo que ellas querían”, señala Loza. El proceso, por tanto, buscaba la libertad creativa de cada episodio aunque existía una conversación constante sobre el universo visual.

Suma Content y su apuesta por historias que apasionen

El criterio de selección de proyectos dentro de Suma Content responde, según Herrera, a un principio claro: la implicación emocional con la historia. “Nos tiene que apasionar, ya está”, afirma. A partir de ahí, se suman otros factores como la credibilidad del personaje principal o la novedad de la propuesta. No obstante, la productora matiza que la innovación no implica necesariamente originalidad absoluta y, en ese sentido, lo diferencial se encuentra en el enfoque y en la mirada.

Marta Loza describe el trabajo con Suma Content como un proceso de acompañamiento constante, pero respetuoso con la autoría. Durante el desarrollo, la productora participó activamente y señala que “nos fueron supervisando todos los guiones, nos fueron acompañando durante todo el proceso creativo”.

Rodaje de ‘Yo siempre a veces’ (Foto: Sophie Koehler / Imagen cortesía de Suma Content)

Sin embargo, ese seguimiento no implicó una imposición, sino un equilibrio entre guía y libertad: “Siempre nos dejaban muchísimo espacio para contar la serie que queríamos contar”.

Yo siempre a veces parte de una experiencia muy específica —la maternidad en condiciones de precariedad— para abrirse a una dimensión más amplia. “Creo que la historia parte de algo muy específico y se convierte en algo universal”, señala Loza antes de añadir que la intención “no es dirigirse solo las madres”, pues “los hombres también se lo van a pasar bien o al menos les va a hacer reflexionar”.

Por su parte, Andrea Herrera subraya que no quiere que sea “solo una serie que hable a madres”, ya que le gustaría que “hablase a las personas”. En cuanto a su próximo recorrido, la serie aún tendrá paso en varios festivales próximos por anunciar.