Cómo Hollywood inauguró el Gran Canaria Estudio XR, una ‘bestia’ para la producción virtual

mayo 30, 2025
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Desde principios de 2023, la isla de Gran Canaria se ha puesto a la vanguardia del ámbito audiovisual con la inauguración de los Gran Canaria Platós, una infraestructura que abre las puertas a la producción internacional en un entorno de última generación. Esta iniciativa ha ganado relevancia principalmente gracias al lanzamiento del Estudio Virtual XR, un espacio tecnológico ubicado en Infecar que ha logrado consolidarse como uno de los mayores centros de producción virtual de Europa. Por Fer S. Carrascosa

Este innovador proyecto, que complementa los dos platós existentes de 1.800 y 1.200 metros cuadrados, no solo representa un avance para las producciones locales, sino que además se ha posicionado como un referente del ámbito internacional.

Impulsado por el Cabildo de Gran Canaria y financiado en parte por los fondos europeos Next Generation, el Estudio Virtual XR cuenta con unas avanzadas instalaciones capaces de crear entornos virtuales inmersivos.

Es un gran proyecto tecnológico desarrollado en colaboración con Video Cine Import y ARRI, y que utiliza tecnología de ROE Visual.

Cuenta con una pantalla fija en forma de herradura de 40 metros de ancho por 8 de altura y dos techos ajustables (de 90 m² y 45 m²) suspendidos por motores de velocidad variable, que permiten modificar tanto la altura como la inclinación. Está suspendido de una innovadora estructura interna de acero, diseñada para soportar el volumen y preparada también para montar iluminación.

Además, se pueden generar configuraciones adicionales mediante dos paredes LED móviles de 3 m x 5 m, en los laterales, que permiten extender la continuidad visual de la pantalla principal o integrarse como parte del decorado físico.

El diseño y la tecnología de este estudio responden a una demanda creciente de espacios capaces de ofrecer una calidad de producción similar a los estudios de Hollywood, pero con las ventajas de las localizaciones españolas, así como los incentivos fiscales que ofrece la isla.

‘The Beast’, el bautismo de fuego

El Estudio Virtual XR ha dado lugar al rodaje de su primera gran producción, The Beast, un thriller dirigido por el reconocido cineasta finlandés Renny Harlin, especialista del cine de acción con títulos relevantes durante su dilatada trayectoria como La jungla 2: Alerta roja (1990), Máximo riesgo (1993) o La isla de las cabezas cortadas (1995).

Unified Pictures es la principal productora de la película, que contó con el service de Nostromo Pictures. El título de la película, que está protagonizada por Samuel L. Jackson y Joel Kinnaman, se refiere al apodo que le da el Servicio Secreto de EE.UU. a la limusina presidencial. En el film, una milicia desconocida realiza un golpe de Estado y el presidente debe refugiarse en ‘la bestia’.

La bestia se erige como un ejemplo claro del potencial que este espacio puede ofrecer dentro de la industria. Los desafíos para las producciones en el entorno virtual son principalmente logísticos, ya que, aunque esta tecnología ofrece múltiples ventajas, su implementación requiere de una planificación cuidadosa y una adaptación de las metodologías tradicionales de rodaje.

Sin embargo, una vez superado el proceso de adaptación, los beneficios se hacen evidentes de manera rápida, ya que el empleo de la tecnología XR hace posible la simulación de lugares imposibles de filmar en un set tradicional, demostrando su capacidad de recrear entornos que permiten a los cineastas contar sus historias con mayor creatividad y sin las limitaciones del mundo físico.

Renny Harlin durante el rodaje en Canarias de ‘The Beast’ (imagen cortesía del propio cineasta)

Para conocer más de cerca las virtudes del Estudio Virtual XR, desde RUBIK nos hemos puesto en contacto con Adrián Pueyo, supervisor de efectos visuales y producción virtual de Orca Studios, implicado en el rodaje de The Beast en Gran Canaria, quien nos desvela cuáles son las principales necesidades que se tienen en este tipo de rodajes: “Los rodajes en platós XR con retroproyección o iluminación dinámica LED requieren una meticulosa planificación desde la preproducción hasta la ejecución”.

Primeramente, recalca, “es imprescindible realizar una captura previa del contenido a mostrar en pantalla (o generación de escena 3D hiperrealista en función de la metodología) con cámaras de alta resolución, habitualmente arrays o 360º, y eso ya puede suponer un rodaje en sí, con sus propias peculiaridades”. Además, añade, “es fundamental asegurar una coordinación precisa entre el equipo de producción virtual, fotografía, dirección artística y efectos visuales para establecer un entorno coherente con la narrativa del proyecto«.

Pueyo prosigue con los aspectos a tener en cuenta: «La iluminación debe ajustarse por parte de varios departamentos para coincidir perfectamente con los planos proyectados, garantizando así una transición suave y convincente entre la acción real y el entorno virtual. Y por supuesto, disponer de un equipo técnico altamente especializado y con experiencia en estas tecnologías resulta crítico para solventar todos los desafíos técnicos que surgen constantemente durante la producción”.

En estos rodajes existe una expectativa por parte de todo el equipo de una respuesta muy rápida en la gestión del contenido que se proyecta en pantalla, por lo que es fundamental “la disponibilidad inmediata del contenido adecuado y la operatividad de todas las tecnologías implicadas, al momento cuando el rodaje lo requiere”. Pero claro, esto “requiere una coordinación y planificación exhaustiva”.

Al ser cuestionado por los principales desafíos que implican este tipo de rodajes, Adrián Pueyo lo tiene claro: “Los desafíos principales en rodajes de producción virtual incluyen la gestión de la coherencia visual, tanto en la iluminación como en la perspectiva y escala entre el contenido proyectado y la acción en directo. Mantener esta coherencia exige una continua colaboración interdisciplinaria, especialmente entre los departamentos de VFX y Virtual Production, Dirección de Fotografía y Dirección Artística”.

La bestia’ fue un proyecto ambicioso que se realizó con éxito gracias a la colaboración ágil entre departamentos,la flexibilidad tecnológica del plató y a la forma en que se diseñó la captura y procesamiento del material previo a la proyección en pantalla

Según apunta, en muchas producciones se crea un departamento nuevo, llamado VAD (Virtual Art Department), o ‘Departamento de Arte Virtual’, encargado precisamente de esta intersección.

Otro desafío importante es la gestión tecnológica: “las tecnologías de realidad aumentada son avanzadas y requieren de un conocimiento específico, desde el funcionamiento técnico de las pantallas LED hasta la optimización del rendimiento de los motores gráficos empleados, que lejos de ser suficiente, además debe sumarse a una experiencia en rodajes convencionales”.

También la previsión y planificación técnica son fundamentales para evitar tiempos muertos, dado que “cualquier ajuste en el entorno virtual puede suponer cambios inmediatos en los platos digitales, ajustes en la cámara o incluso en la iluminación en tiempo real”.

Otros desafíos comunes son las limitaciones físicas y estructurales del plató, cuyas dimensiones o forma pueden no coincidir exactamente con lo que requiere tu producción, y esto “implica una fase de evaluación de la flexibilidad de la que dispones para modificar el plató, frente a tu posibilidad de adaptar el proyecto a la realidad del plató y sus limitaciones físicas”. También puede ocurrir que “la infraestructura no esté completamente lista o conocida de antemano, lo que requiere una fase adicional de preparación”.

En este sentido, “contar con un plató existente y robusto de paneles LED, procesadores y centros de datos específicos como en el caso del plató de Gran Canaria simplifica enormemente el proceso”. Además, para gran parte del equipo de rodaje, “el plató LED continúa representando un entorno nuevo donde ciertos procesos deben adaptarse”, ya sea cambiando de orden, asignación de equipo o prioridades específicas, con lo que “el terreno de juego es ligeramente distinto al resto de una producción, y todo el equipo de rodaje debe ser consciente de esto”.

Respecto a las dinámicas de trabajo que se llevaron a cabo durante el rodaje de The Beast, Adrián nos cuenta que la grabación del filme fue “enormemente ágil y colaborativa”. La comunicación constante entre todos los departamentos involucrados “fue de lejos lo más importante para lograr el éxito”.

El equipo aportó experiencia extensa en producciones cinematográficas de gran envergadura, y los principales perfiles creativos “afortunadamente ya tenían experiencia en rodajes en entornos LED”.

“Fue un proyecto ambicioso, y esta colaboración permitió reaccionar rápidamente a los cientos de desafíos técnicos y creativos que aparecieron, potenciando la eficiencia operativa y sobre todo permitiendo al director explorar con una enorme libertad creativa, gracias en parte a la flexibilidad tecnológica del plató, y en mayor parte a la forma en que se diseñó la captura y procesamiento del material previo a la proyección en pantalla, pensando en dejar el máximo espacio posible para exploración creativa en el plató”, explica Pueyo.

“La tecnología permitió cambios rápidos y fluidos en los escenarios virtuales, facilitando la exploración creativa y minimizando los tiempos de espera. Habría sido inviable rodar esta película en exteriores, tanto por tiempos como por complejidad” Adrián Pueyo (Orca Studios)

Específicamente, la figura del supervisor de Virtual Production (VP) tuvo un papel central gracias a su visión global de todas las necesidades técnicas y tecnológicas, trabajando estrechamente con los equipos de dirección y efectos visuales.

“Además, operadores especializados de los servidores multimedia, iluminación y motores gráficos, organizados en lo que se conoce como ‘brain bar’ (la estación con máquinas donde trabajan), seguían instrucciones a tiempo real, lanzaban contenidos digitales y realizaban ajustes en directo, como si se tratase del equipo de arte, efectos o especialistas en un rodaje típico. Y mientras tanto, todos los departamentos comunes en rodajes grandes, también trabajan dentro del área del volumen LED, a lo suyo, como si se encontrasen en un plató cualquiera”, añade.

Por último, Adrián Pueyo también nos ha aclarado cuáles han sido las principales ventajas y ayudas que ha proporcionado este moderno plató a la hora de llevar a cabo la producción de manera satisfactoria: “Para empezar, la disponibilidad de este plató permitió que una producción internacional de esta magnitud se llevase a cabo en España, que de otra forma habría sido muy complejo, ya que se trata de un proyecto que gira completamente en torno al potencial de la tecnología LED”.

Rodaje de ‘The Beast’ en el nuevo centro de producción virtual de Gran Canaria

La instalación cuenta también con “la infraestructura necesaria para apoyar rodajes cinematográficos de cualquier escala, como salas destinadas a camerinos, catering y otras facilidades logísticas que son esenciales en este tipo de producciones”. En general, el plató XR de Gran Canaria representó “una ventaja clave” para la producción de The Beast.

“La tecnología permitió cambios rápidos y fluidos en los escenarios virtuales, facilitando la exploración creativa y minimizando los tiempos de espera, además de que habría sido completamente inviable rodar esta película en exteriores, tanto por tiempos como complejidad de acción interior/exterior a coordinar, permisos necesarios, y muchos otros parámetros. Al eliminar la necesidad de desplazamientos físicos y grandes movimientos logísticos para realizar múltiples configuraciones de escenario, la producción pudo concentrarse en la calidad artística y narrativa del proyecto… Y las pantallas LED permitían volver a proyectar una y otra vez el contenido exacto deseado, rodado a la hora exacta del día que hacía falta, y mantenerlo indefinidamente”, indica.

Por esta razón, no cabe duda de que el Estudio Virtual XR de Gran Canaria tiene el potencial para convertirse en un pilar fundamental para el futuro de la producción virtual en Canarias y en España en general.