El ministro de Cultura ha adelantado que habrá enmiendas parciales para la mejora del articulado en el siguiente trámite para sustituir la norma de 2007 que regula este sector. Asimismo, ha anunciado el aumento de los incentivos fiscales al máximo permitido por la Unión Europea.

El Ministerio de Cultura ha superado los obstáculos que mantenían el trámite de la Ley del Cine bloqueado: la falta de apoyos y el veto al texto. «Hoy iniciamos un camino hacia la mejor ley posible», ha declarado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.
PSOE, Sumar, PNV, Bildu, Junts y ERD, además de diputados del grupo mixto como los de Podemos y BNG, han rechazado las peticiones de PP y Vox de veto al texto.
Asimismo, han adelantado que presentarán enmiendas parciales para su mejora en el siguiente trámite para sustituir la normativa de 2007, por la que todavía se rige el sector.
El apoyo de Junts, una de las formaciones que tenía la llave para desbloquear la ley, ha llegado finalmente tras cerder el Gobierno nuevas competencias a la Generalitat, como que se programen un 15% de sesiones de películas en catalán como mínimo y se aumente el límite de las ayudas hasta el 80% del coste de producción para las rodadas en esta lengua.
Cuatro años con la ley en el cajón
La Ley del Cine ha sido un sí pero no puedo desde que se frustró su aprobación en el Congreso por convocarse elecciones en 2023. Volvió a salir con un texto idéntico del Consejo de Ministros en junio de 2024 para intentar acelerar su aprobación en el Congreso, donde se tramitó por la vía de urgencia, pero no salió adelante.
«Todos coincidimos en que la ley actual ha quedado obsoleta y que el sector necesita un nuevo marco normativo», ha subrayado Urtasun durante el Pleno del Congreso en relación a la falta de actualización de la normativa de 2007.
Durante su intervención ha anunciado, además, la elevación de los incentivos fiscales al máximo permitido por la Unión Europea.
Ahora, la definición que aparece de productor independiente es el principal obstáculo para que la industria cinematográfica apoye la norma. Está por ver si en el trámite de enmiendas se resuelve este problema, que las asociaciones de pequeños productores llevan señalando desde hace varios meses.
La queja más reciente procede de la Plataforma Audiovisual de Productoras Independientes (PAP), que hace unos días celebraba el impulso del Ministerio de Cultura para retomar la tramitación de la norma, pero reclamaba «la apertura urgente de un proceso de diálogo real con el sector antes de su tramitación definitiva».
El objetivo sería aprobar la nueva normativa antes de fin de año, siendo el primer proyecto de ley que sale adelante este 2026. Para no descarrilar el proyecto, en estos cuatro años se han producido hasta 70 ampliaciones del plazo de enmiendas.