Llega a los cines el último film de superhéroes de Marvel, Venom: El último baile, un blockbuster rodado en España, aunque la ficción esté ambientada en México. Este proyecto ha sido el gran bautismo de fuego de la nueva etapa de los estudios Ciudad de la Luz. La película, que contó con el service de Sur-Film, se rodó también en otras zonas de Alicante, así como en Cartagena y Almería. Por Carlos Aguilar Sambricio

Hace poco publicamos un artículo sobre el fenómeno del doubling o cómo algunas localizaciones se utilizan para recrear otros lugares. En ese contexto, la increíble variedad de localizaciones —en un espacio reducido— que tiene España, la hace un destino de rodaje muy versátil.
Precisamente, aquí nos fijamos en un caso que prueba esta afirmación. Ahora llega a los cines Venom: El último baile, producción de Columbia Pictures (Sony) y Marvel Studios que trabajó en nuestro país con una de las productoras de service más importantes, Sur-Film, para llevar a cabo con éxito el trabajo.
La película, a pesar de estar ambientada en México, se rodó en España. Los estudios de Ciudad de la Luz fueron el epicentro de la grabación pero también se grabó en otras zonas de Alicante, así como en otras regiones, como Cartagena (Murcia) y Almería (Andalucía).
Estamos hablando de una gran producción de Hollywood, en este caso protagonizada por Tom Hardy, Chiwetel Ejiofor, Juno Temple, Rhys Ifans, Stephen Graham, Peggy Lu y Alanna Ubach.
La tercera entrega dedicada a este famoso villano de Spider-Man cerrará la trilogía con Tom Hardy.
Eddie y Venom están a la fuga. Perseguidos por sus sendos mundos y cada vez más cercados, el dúo se ve abocado a tomar una decisión devastadora que hará que caiga el telón sobre el último baile de Venom y Eddie.
Escrita y dirigida por Kelly Marcel, basada en una historia de Hardy y Marcel, la película está producida por Avi Arad, Matt Tolmach, Amy Pascal, Kelly Marcel, Tom Hardy y Hutch Parker. Los productores tuvieron que enfrentarse a las consecuencias de la huelga de actores y guionistas de 2023. El rodaje tuvo que detenerse y reanudarse unos meses después.
Alicante y Ciudad de la Luz
La reapertura del complejo cinematográfico Ciudad de la Luz ha sido una de las grandes noticias de la industria de los rodajes en España, ya que proporciona un centro de producción del más alto nivel internacional.
En este nuevo camino que inician los estudios, acoger el rodaje de una producción del calado de Venom: El último baile ha sido una bendición para demostrar que han vuelto y por todo lo alto.
En RUBIK hemos hablado con el director general de Ciudad de la Luz, Fermín Crespo, quien reconoce que este rodaje fue “una prueba muy importante” porque era “una producción muy relevante”.

“Las grandes producciones son exigentes en cuanto a que no solamente demandan que las instalaciones estén en perfecto estado, sino en lo que tiene que ver con la actividad diaria, que hay que estar resolviendo asuntos todos los días. Los propios productores han dicho que están muy satisfecho de cómo funcionó”, afirma Crespo.
Crespo asegura que hubo una conexión “estupenda” con los representantes americanos y con empresa de service, Sur-Film, “muy acostumbrada a trabajar en muchos espacios” y que “todas las empresas auxiliares respondieron muy bien”.
Un blockbuster de este tamaño es, sin duda, un reto. “Nos obligó a escenarios muy diversos. Rodaban por la noche prácticamente siempre y la infraestructura que montaron era enorme, porque además trabajaron en localizaciones cercanas y estuvimos en colaboración permanente para que todo fuese sencillo”, admite Crespo.
En ese sentido, hay que decir que el film no solamente se desplazó a la zona para rodar en los estudios sino que grabaron escenas por el entorno, como por ejemplo el Balcón de Alicante y otros lugares.
El impacto económico en Alicante de la tercera entrega de Venom fue muy notable, pues generó una inversión total en el territorio de 35 millones de euros. Implicó la contratación de unas 570 personas, con un gasto laboral de más de 2,2 millones de euros, más de 22.300 pernoctaciones y servicios requeridos a 325 proveedores diferentes.

Otra de las ventajas de España es la diversidad étnica existente, con un porcentaje importante de población inmigrante, sobre todo cuando se trata de reflejar historias latinoamericanas. En el caso de Venom: El último baile se requirió la participación de docenas de extras de todas las edades.
Según subrayó la consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Nuria Montes, este rodaje es un gran paso en su estrategia con este sector: “La Generalitat Valenciana ha apostado fuertemente por el impulso de la industria audiovisual y por la atracción de rodajes internacionales y nacionales a la Ciudad de la Luz y al resto de la Comunitat”.
Cartagena y Almería
Aunque el grueso del rodaje tuvo lugar en Alicante, otros territorios en España se sumaron para recrear México en Venom: El último baile.

Uno de los casos más interesantes es que el barrio de Los Mateos en Cartagena (Murcia) se utilizó para simular un poblado mexicano. Algo que ya había ocurrido con Terminator: Destino oscuro. La producción también rodó varias tomas de las playas de Calblanque.
Según estimaciones, el rodaje en Cartagena dejó en la zona medio millón de euros en los tres días que duraron las grabaciones.
Por último, hay que añadir en el conjunto el rodaje que tuvo lugar en Almería, concretamente en el Desierto de Tabernas, que fue el escenario de una importante secuencia de acción. Tabernas es uno de los lugares más míticos en España para los rodajes internacionales, siendo especialmente conocida su vinculación con el spaghetti western. Historia del Cine que, afortunadamente, sigue muy viva.