Cuando uno piensa en la figura del guionista, no piensa en la fase de rodaje. Pero hay un cargo, el de guionista de plató, que es esencial en las series diarias. Es una figura poco conocida incluso dentro de la industria, para quienes no trabajan en esas producciones. Queremos zambullirnos en su función y cómo trabajan así como plantearnos si podría ser interesante su participación en otra clase de producciones. Para ello, hablamos con tres guionistas que han ejercido esta labor (Guillermo Escobedo, Raquel Martín y Christian Escamilla) y con el CEO de Diagonal TV, Jaume Banacolocha. Por Carlos Aguilar Sambricio

Dado que el guionista de plató es un cargo muy vinculado a las series diarias, hemos querido contactar con la productora que más experiencia tiene en ese campo: Diagonal TV. Su CEO y cofundador, Jaume Banacolocha, nos cuenta que el guionista de plató “es una figura muy importante porque da homogeneidad al conjunto de capítulos que se reciben cada semana y especialmente con los cambios que se pueden haber producido en grabación de capítulos anteriores”.
En su opinión, este cargo “es muy próximo al Director de la Serie Diaria, pero también es uno mas en la cadena del equipo de guionistas”.
El CEO de Diagonal TV pone en valora, asimismo, la fortaleza de España en el ámbito de las series diarias: “Siempre he creído que en España supimos reconstruir, sobre la base de los culebrones que nos llegaban de Latinoamérica en los años ochenta, una realidad más próxima pero también una mejor producción y esto nos sirvió para, año a año, mejorar nuestro producto, contando historias mas verosímiles y no tan anclados a aspectos sociales muy antagónicos”.
En ese sentido, Banacolocha señala que se relatan “historias que nos cuentan la vida real y que todos pueden pensar que les puede ocurrir” o “historias de nuestro pasado pero que pueden ser universales”. Todo ello, “con presupuestos, hoy en día, proporcionalmente al nivel económico más baratos que los turcos y los latinos, pero no tan creíbles”.
Hemos charlado con tres guionistas que han ejercido esta labor y que nos ayudan a entender sus funciones.
Guillermo Escobedo, que ha sido guionista de plató para Diagonal TV en Sueños de libertad y en Mercado Central, y para Alea Media en Mía es la venganza, nos explica este cargo: “Las principales funciones son controlar y adecuar los guiones para la grabación. Por un lado, el guionista de plató realiza una versión de guion previa al rodaje que consiste en pulir posibles fallos de raccord y, sobre todo, en adecuar los guiones a los sets reales de grabación, tanto de plató como de exteriores”.
“Es una figura muy importante porque da homogeneidad al conjunto de capítulos que se reciben cada semana y especialmente con los cambios que se pueden haber producido en grabación de capítulos anteriores” (Jaume Banacolocha)
No obstante, opina que la parte más importante del trabajo es “que el guion funcione dentro de la realidad de producción”. Por ejemplo, si un guion va largo o va corto de duración, trabajan “con separatas —es decir, editando secuencias concretas— para ajustar la duración del capítulo y que todo encaje en el metraje previsto”. Además, “también estamos para resolver los imprevistos que surgen inevitablemente en un rodaje”, como una caída de localización o que no haya disponibilidad de un intérprete.
Raquel Martín ejerció de guionista de plató en la serie 4 estrellas, producida por Good Mood, y también en la serie Biara para Flooxer. Ella destaca que es un cargo de “gran responsabilidad” porque su función principal es “elaborar la última versión del guion con los cambios introducidos por el equipo técnico, sobre todo por parte de la directora o director”.
Como decía Escobedo, también debe cambiar el guion “debido a las necesidad o adversidades del día”, como reescribir una escena sin algún personaje o mover secuencias a interior por inclemencias meteorológicas.

En el caso de Christian Escamilla, que es actualmente el guionista de plató de La promesa, nos cuenta que en esta serie que emite RTVE se trabaja con bloques de cinco capítulos y su función es “sacar las versiones definitivas de esos guiones vigilando siempre el rumbo y la coherencia de toda la historia”. Para dar una versión como definitiva, se reúne con producción ejecutiva y con el director del bloque en cuestión para “comentar posibles cambios y propuestas”, donde toma notas y las incorpora a los guiones.
Si durante la grabación surgen problemas, “hay que estar ahí para reescribir y adaptar lo que haga falta sin que el ritmo de rodaje se vea perjudicado”. También pone como ejemplo el tiempo o un cambio en los personajes y subraya que debe “resolver dudas que puedan surgir justo antes de grabar y alargar o recortar secuencias para mantener el ritmo y la duración”.
¿Necesita un guionista de plató cualidades específicas para desempeñar su rol? Para Guillermo Escobedo, el principal atributo es “la capacidad de reacción” ya que los imprevistos de rodaje “rompen los planes constantemente y, a veces, tienes que ajustar o reescribir una secuencia en muy poco tiempo porque se va a grabar inmediatamente”.
Así, recalca, “es muy importante saber tratar con un equipo de rodaje y entender cómo funciona un set” puesto que también trabaja con otros departamentos y se deben entender las dinámicas de rodaje y las necesidades de cada departamento. “Tener experiencia o conocimientos de producción es muy útil, porque el guionista de plató tiene que tomar decisiones narrativas, pero siempre dentro de unas limitaciones muy concretas de tiempo, presupuesto, localizaciones y planificación”, manifiesta Escobedo.
“El guionista de plató pule posibles fallos de raccord y adecúa los guiones a los sets reales de grabación. Ajusta la duración del capítulo y resuelve los imprevistos que surgen inevitablemente en un rodaje”, como una caída de localización o que no haya disponibilidad de un intérprete (Guillermo Escobedo)
Los guionistas de plató deben ser “un poco todoterreno”, afirmar Raquel Martín, puesto que “en plató el ritmo va más rápido y hay veces que tienes que cambiar cosas muy rápido”. Según asegura, “ser guionista de plató es la mejor escuela que un guionista puede tener” ya que haces “mucho músculo creativo”.
Además, a nivel personal, apunta Martín, “tienes que ser una persona abierta y dispuesta a escuchar” para estar “conectado con todos los departamentos” y debes “ser una persona muy organizada porque tienes que tener en tu cabeza toda la serie para, si en algún momento te preguntan algo sobre hace 20 capítulos, saber responderle”. Martín revela que ellas tienen un Excel con aspectos de raccord con información por capítulo “para poder recurrir a él si alguien nos preguntaba algo”.
Escamilla pone el acento en “la agilidad y velocidad de respuesta”. Según indica, cuando escribes desde casa, “tienes unos tiempos marcados y unas fechas para entregar el guion y tú te adaptas a eso” pero en plató “el tiempo es variable en función del fuego que haya que apagar”. Puedes tener que solventar una situación en cinco minutos mientras preparan el set así que “no hay tiempo para dudar ni dar muchas vueltas, hay que saber actuar rápido”.
La autonomía y la relación con producción
Aunque los guionistas de plató trabajen en una versión final y deben tomar decisiones rápidas, no tienen total autonomía, como nos dice Guillermo Escobedo: “El guionista de plató no trabaja con libertad absoluta porque, al final, es el nexo entre el departamento de guion y el rodaje y hay unas líneas narrativas y de personaje que hay que respetar”.
Pero el volumen de trabajo y el hecho de que se necesiten soluciones inmediatas en rodaje, sí otorgan “bastante autonomía”, nos dice Escobedo. “No siempre hay tiempo para consultar cada cambio y propio departamento de guion asume que el rodaje es una fuerza imparable y que alguien tiene que ir tomando decisiones sobre la marcha para que todo siga adelante”. Ahora bien, cuando los cambios afectan a tramas importantes o a decisiones estructurales, “por supuesto se consulta con coordinación o con los responsables del departamento”.

Raquel Martín admite que, en su caso, tenían “la suerte de que nuestros coordinadores confiaban mucho en nosotros y nos dejaban bastante autonomía”. Pero cuando había algún cambio más relevante, “sí que nos solíamos llamar para consultarnos cómo iba a afectar a las siguientes tramas y qué les parecía a ellos”. Lo importante es estar “en sincronía” y en su caso lo estaban, “lo cual hacía el trabajo más fácil” para todos.
Escamilla dice que “depende”, que la autonomía varía según la situación: “Cuando se tiene que reescribir una secuencia que veo que tiene mucha importancia para la trama, se la paso primero a producción ejecutiva para que apruebe mi propuesta. Para el resto de cambios, tengo autonomía”. En caso de duda, él “habla primero con Argumento para saber si lo que voy a escribir puede influir a futuro o va a pisar una información que vaya a darse después”.
Pero como decíamos, el guionista de plató debe relacionarse también con otros departamentos, sobre todo con producción y dirección. Según nos señala Jaume Banacolocha, “es una relación muy fluida porque no hay nadie por encima de otro”. El CEO de Diagonal TV asegura que “todo el mundo sabe cuál es el trabajo que tiene asignado y está todo muy bien estructurado”.
Guillermo Escobedo remarca que es una relación “constante” porque el guionista de plató “está en medio de todos los departamentos, así que trabaja de forma muy directa con ellos”, casi al mismo nivel que con el propio departamento de guion porque “su trabajo consiste precisamente en que todo eso encaje: lo que está escrito, lo que se quiere rodar y lo que realmente se puede rodar”.
Con dirección, “hay un trabajo muy cercano desde antes de empezar a grabar” y se revisa con los directos los guiones. A partir de esa reunión, “se negocian una serie de cambios y se hace una nueva versión de guion que se ajusta mejor a la planificación de rodaje y a la propuesta de dirección”. Igualmente, con producción, se trabaja “para encontrar soluciones que permitan rodar esas secuencias sin que la historia se resienta”.
La relación es “muy estrecha”, como indica Christian Escamilla, ya que el guionista de plató es “el nexo” entre el equipo de guion y el resto de la producción. “Yo les consulto a ellos y ellos me consultan a mí continuamente”, reconoce.
“Los guionistas de plató deben ser todoterreno porque tienes que cambiar cosas muy rápido. Debes estar conectado con todos los departamentosy ser una persona muy organizada. Ser guionista de plató es la mejor escuela que un guionista puede tener” (Raquel Martín)
Con el equipo de dirección, enfatiza Raquel Martín, la relación es “muy buena” y con contacto “a diario”. Ellos son los que les solían pasar las secuencias que tenían que cambiar y las necesidades en plató. “Todas las semanas nos reuníamos con las directoras o directores de cada bloque para revisar los guiones y crear la nueva versión. Esto hacía que tuviéramos una relación muy estrecha, ya que juntos dábamos forma lo que sería el guion definitivo”, afirma.
A nivel de anécdotas, Raquel Martín apunta que metía cosas de su pueblo: “Al ser una historia que estaba ambientada en un pueblo, solía recurrir a cosas de mi pueblo y cuando iba allí los vecinos —que veían la serie— me decían que se habían dado cuenta del guiño”.
Escobedo se acuerda del rodaje de una serie en plena crisis del COVID: “Varios actores estuvieron en contacto con positivos y existía la posibilidad real de que tuvieran que guardar cuarentena y no pudieran rodar las últimas secuencias (…) Estuve trabajando en distintas versiones alternativas del final de la temporada que permitieran cerrar la historia sin que aparecieran determinados personajes en algunas secuencias clave. Era casi un ejercicio de ingeniería de guion: ver qué información tenía que ocurrir sí o sí, qué personajes podían asumir determinadas funciones dramáticas y cómo podíamos reorganizar las secuencias para que el final siguiera teniendo sentido”.
Aunque luego los actores dieron negativo, el guionista recuerda aquellos días como “la situación más extrema” a la que se ha enfrentado como guionista de plató.
Guionista en rodaje, ¿solamente en series diarias?
El concepto de guionista de plató parece estar muy aparejado a las series diarias. Pero, al final, la necesidad de hacer cambios según las situaciones de rodaje pueden surgir siempre.
Raquel Martín cree que serían útiles guionistas en rodaje en otras producciones: “Al final, el guion siempre sufre variaciones y creo que tener la figura del guionista cerca es fundamental para hacer esos cambios de manera adecuada”.

Como señala, “hay veces que el equipo técnico quiere cambiar una cosa, pero igual tiene un gran peso en la trama y no se puede cambiar”. El guionista de plató serviría “para validar qué cambios se pueden hacer y cuales no”.
Escamilla admite que, aunque en las diarias es fundamental, “es una figura que debería estar presente en cualquier producción”. Como siempre pueden surgir dudas o problemas que puedan afectar a la trama, el guionista de plató, como representante de todo el equipo de escritura, “tiene una perspectiva completa de la historia y es la persona que mejor va a saber responder a esas cuestiones”.
Sin embargo, el CEO de Diagonal TV considera que en Cine “desgraciadamente, el director siempre se postula también como guionista aunque lo haya escrito otro”. En cuanto a series no diarias, Banacolocha declara que “los guiones van muy cerrados” y son trabajados con el directo antes de la grabación prácticamente sin cambios. “Lo máximo que puede ocurrir es que una frase no le vaya bien al actor y se modifica por una que pueda construir mejor el actor”, asegura.
“Es una figura que debería estar presente en cualquier producción. Tiene una perspectiva completa de la historia y es la persona que mejor va a saber responder adudas o problemas que afectan a la trama” (Christian Escamilla)
Escobedo indica que su uso en series diarias se debe a “la dimensión de la producción, no tanto en términos económicos sino en cantidad de material generado semanalmente”, puesto que “en una serie diaria se escriben, de media, cinco o seis capítulos a la semana y se ruedan casi dos capítulos al día”. En ese contexto, el guionista de plató es “imprescindible” porque “alguien tiene que ir adaptando el guion continuamente a la realidad del rodaje”.
En Prime Time la diferencia es que, como estos formatos suelen estar escritos por uno o dos guionistas y el ritmo de producción es menor, “muchas veces es el propio coordinador de guion o el creador quien hace esos ajustes”.
Escobedo incide en que el cargo de guionista de plató es “precioso” pero es “un puesto muy desconocido”, en general. “Y los que lo conocen, a veces piensan que solo trabaja cuando llueve o cuando hay que cortar media página de una secuencia. Incluso en ocasiones se llega a cuestionar su autoría o su peso dentro del proyecto”, añade.
Es “un trabajo muy exigente” en el que “se hacen dos versiones de guion y en el que se viven dos horarios distintos: el del rodaje, lleno de imprevistos, cambios y decisiones urgentes; y el del guionista de tu propia versión, que empieza cuando se han apagado las cámaras y hay que reescribir, ajustar y preparar todo lo que se va a rodar al día siguiente”.
Esperamos desde RUBIK haber dado más visibilidad a esta función, que incluso desde la propia industria no es del todo conocida, sobre todo entre aquellos que no han trabajado en series diarias.