Así se construyó el ‘gulag’ vizcaíno de ‘La tregua’

febrero 6, 2026
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En la población de Dima, Bizkaia, se alza un gulag de más de 10.000 metros cuadrados construido para La tregua, el último largometraje de Miguel Ángel Vivas, película que tiene una nominación en los 40º Premios Goya. Se trata del mayor decorado al aire libre jamás edificado en el País Vasco para una película y el más grande de estas características en Europa. Por Nerea Méndez Pérez

Barracones del decorado de ‘La tregua’. ©Lander Larrañaga. Imagen cortesía de Plano a Plano.

Detrás de La tregua se esconde un proyecto que tardó alrededor de siete años en levantarse.

«En un principio se iba a rodar en Kazajistán, porque la historia se desarrolla allí y los socios mayoritarios eran kazajos», cuenta la diseñadora de producción y directora de arte, Mercedes Canales, «pero con el inicio de la guerra en Ucrania, los productores se pusieron de acuerdo para trasladar el proyecto a España».

Junto a Plano a Plano, la película está producida por Umai Film (Kazajistán).

Aún con el cambio de planes, la producción consiguió el incentivo fiscal para hacer la película en Bizkaia. «En aquel momento el rodaje se planteó en unas naves que tiene la Film Commission local en la ría de Bilbao, en la zona de Zorrotzaurre, pero nos dimos cuenta de que era poco viable y ahí es cuando Koterón entra con nosotros», relata Canales.

«Te vamos a plantear un reto», recuerda Aitor Koterón, jefe de localizaciones de La tregua, que le dijeron los productores de Plano a Plano en una de las primeras reuniones. «Hemos decidido por unanimidad llevarnos el proyecto al exterior y tienes que encontrar una estepa en Bizkaia«, dice replicando las palabras de los productores.

En aquel momento al localizador le pareció obvio ser capaz de encontrar una estepa en una de las cotas más altas del país, con pastizales anchos que «pueden tener un look estepario». El verdadero reto fue encontrar una localización al aire libre capaz de albergar una construcción de una hectárea.

«Elegimos Dima, porque tiene un antiguo campo de aviación en la parte alta, un puerto accesible para cualquier tipo de vehículo y, además, reunía todas las condiciones que buscábamos», explica Koterón sobre la elección del aeródromo vizcaíno.

Respecto a la gestión de los permisos para construir allí, el localizador cuenta que hubo una interacción entre la productora, el Ayuntamiento de Dima –propietario del suelo–, las asociaciones de la zona y la Diputación Foral de Bizkaia, que es la institución que gestiona ese monte.

«Considero que fue fácil, porque desde el primer momento Plano a Plano mostró una disposición colaborativa, es decir, ‘yo necesito montar esto en este terreno, así que dime con cuánto os sentís cómodos para que nosotros podamos hacer una aportación económica‘. Primero, para el pueblo a través de un convenio con el Ayuntamiento y, segundo, para las diferentes asociaciones de allí, que en este caso fueron sobre todo de ganaderos», explica detalladamente.

«Creo que la productora tiene una conciencia real de lo que implica beneficiarte de un incentivo fiscal, así que también tuvieron claro que querían participar de alguna manera en el territorio vizcaíno, que es de donde sale el incentivo para hacer esta película, y al final es para generar industria y promoción económica«, añade.

Miguel Ángel Vivas les da instrucciones a Miguel Herrán y Arón Piper en el rodaje de ‘La tregua’. Imagen cortesía de Plano a Plano.

Las referencias del ‘gulag’ de Dima

La explanada alberga desde finales de 2024 este decorado, que se inspira en el campo de prisioneros soviético de Karagandá, en Kazajistán, un gulag donde combatientes republicanos y de la División Azul convivieron durante años.

«Basándonos en esa realidad y atendiendo al espacio que nosotros necesitábamos, tanto a nivel artístico como logístico, se tuvo que construir por diferentes circunstancias y, hablo en boca de Canales, el decorado a cielo abierto de estas características más grande de toda Europa«, especifica Koterón.

El campo de trabajo soviético empezó su construcción en febrero de 2024 de la mano de Proes Escenografías y se desarrolló a lo largo de cuatro meses con la ayuda de carpinteros y ebanistas de Bizkaia, la mayoría procedentes de Ochandiano.

Respecto al coste de este decorado edificado en hierro y madera de pino, Koterón precisa que se invirtió alrededor de un millón de euros.

Decorado de ‘La tregua’ en Dima. ©Lander Larrañaga. Imagen cortesía de Plano a Plano.

En un principio estaba previsto que Canales viajara a Kazajistán para documentarse sobre este tipo de construcciones, pero la idea se truncó. «Una decoradora kazaja que estaba implicada en el proyecto nos mandó referencias de allí y nosotros a su vez nos documentamos un montón, buscando más referencias y viendo todo lo que se había rodado sobre este concepto en varias películas hechas por ellos», expresa la directora de arte sobre el proceso de documentación.

Entre los títulos que sirvieron como inspiración destacan La patrulla de la muerte (Kanal) (1957), Críticas de Kapo (1960), Hasta donde los pies me lleven (2001) o Camino a la libertad (2010).

El libro Drawings from the Gulag de Danzig Baldaev fue otra referencia clave para el diseño de producción. Contratado por la KGB para documentar el simbolismo de los tatuajes en el sistema penitenciario soviético, el ilustrador pasó 50 años dibujando escenas de prácticas comunes en los gulags (torturas, violaciones y asesinatos). «De este libro, por ejemplo, sacamos todos los escritos que pusimos en los decorados«.

También fue relevante Archipiélago Gulag, novela de Alexandr Solzhenitsyn que cuenta las duras condiciones de los campos de trabajo forzado de la URSS.

De esta forma es como consiguieron, en palabras de Canales, «un campo de trabajo muy impresionante, hasta el punto de que la gente que llegaba allí le daba miedo entrar«.

Entrada del decorado de ‘La tregua’. ©Lander Larrañaga. Imagen cortesía de Plano a Plano.

Por otro lado, Canales comenta que la climatología fue un factor complicado a la hora de construir los decorados, porque llovía mucho y hacía bastante viento. «Teníamos que ir viendo la previsión del tiempo todo el rato para saber qué día iba a hacer y cuándo podíamos pintar para que se secara todo a tiempo», pone como ejemplo la diseñadora de producción.

«Otra de las cosas que tuvimos que hacer fue cercar el perímetro con un vallado eléctrico, porque había muchas vacas y caballos alrededor y de repente nos los encontrábamos en el decorado», relata Canales a modo de anécdota.

Escena de ‘La tregua’. imagen cortesía de Plano a Plano.

Para ella ha sido un «reto muy bonito», pero a la vez confiesa que siente pena por la falta de reconocimiento hacia el mismo. La tregua ha recibido una nominación a los Premios Goya en la categoría de mejor maquillaje y peluquería.

«Me parece injusto que la Academia nomine a películas donde, en muchos casos, son simple ambientación. Debería tener un criterio distinto y considerar decorados que han costado un millón de euros y que se han construido en España, porque eso es lo que genera industria«, declara Canales.

«Hay películas estupendas y maravillosas que han sido nominadas a vestuario, por ejemplo, pero la Academia no debería permitir que, por el hecho de ser buenas películas, arrastren nominaciones que no tienen sentido«, concluye.

Un decorado para la posteridad

«Entre la inversión, el valor añadido del trabajo de profesionales de la zona y el encontrarnos en un momento dulce de atracción de producciones, pensamos que lo ideal era mantener el decorado y cederlo al territorio«, opina el localizador, que fue uno de los impulsores de conservarlo.

Tras finalizar el rodaje, se llegó a un acuerdo con el Ayuntamiento y diferentes instituciones para mantener el set por un período determinado de tiempo, en principio un año.

SQTM Projects, empresa de la que Aitor Koterón es socio, ha asumido la propiedad del decorado y ya han tomado medidas para su protección y conservación.

«Tenemos una persona de nuestro equipo encargada de la supervisión para evitar vandalismo o cualquier posible incidencia. La idea es que vengan más producciones y así se genere el dinero suficiente para hacer frente a modificaciones, renovaciones, arreglos o reparaciones que se tengan que hacer», menciona sobre los planes de futuro del decorado, que por el momento se ha salvado de la destrucción.

Otras localizaciones de ‘La tregua’

El gulag de Dima no ha sido el único escenario de la película, el jefe de localizaciones explica que también se ha rodado en una cantera privada y en una pequeña cuadra ubicadas en Ochandiano, Bizkaia. En la localidad de Orduña se grabó en la antigua escuela de la Orden de la Compañía de María.

Mientras tanto, Álava acogió parte del rodaje en los concejos de Murguía y Atauri. En este último lugar se encuentra Mina Lucía, otro escenario clave de la cinta y que supuso un reto en cuanto a organización.

Fue la primera vez que se filmó allí, por lo que se colaboró con la Diputación y un equipo de ingenieros, que se encargaron de que no hubiera muchos cambios dentro de la mina. «No se podían alterar la humedad ni la temperatura del lugar. Imagina esto último con el calor que genera la entrada de varias personas y luego las luces. Por eso, nos organizamos para trazar un plan con las limitaciones que ellos nos iban marcando», detalla Koterón.

Asimismo, se rodó en el antiguo aeropuerto de Pamplona, pero esta localización no aparece en la película ya que finalmente no se montó esa secuencia.