‘Asuntos Internos’: Tres mujeres unidas por la supervivencia “cuando la libertad nos explotó en la cara”

abril 11, 2025
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Asuntos Internos es un thriller policial que narra la historia de una de las primeras mujeres en la Policía Nacional en el 79 y que retrata a la ciudad de Madrid en un momento histórico en el que la heroína comenzaba a conquistar sus calles y los cambios de la Transición fueron, tal vez, demasiado bruscos. En este reportaje conoceremos cómo fue su producción, de la mano de Gustavo Ferrada, productor y Director de Ficción en Mediacrest, y José Pastor, Director de Cine y Ficción de RTVE. Por Sara Rodríguez Martín

La serie llegó a La 1 y a RTVE Play el 12 de febrero, y finalizó su emisión en abierto un mes después con la emisión conjunta de los dos últimos capítulos.

Es una coproducción de RTVE y Mediacrest cuyos seis capítulos presentan una historia repleta de intriga y acción que se sitúa en uno de los episodios históricos más convulsos de España: la Transición (1975-1982).

Aquel año, 1979, se graduó la primera promoción de mujeres policías en España. Una promoción que, tal y como menciona el Comisario en la serie, a diferencia de Clara Montesinos, hacían poco más que “darle a la tecla”.

En un espacio dominado por hombres a los que su sola presencia indigna, la protagonista interpretada por Laia Manzanares es una “metomentodo”, y lo que algunos de sus compañeros ven como talento, otros lo ven como una amenaza.

Los guionistas, creadores y productores ejecutivos Rodrigo Martín Ríos y Pedro García Antoranz presentaron el proyecto en Conecta Fiction & Entertainment 2020, lo que les valió el premio RTVE, hecho que impulsó el desarrollo de la serie.

Asuntos Internos

Un proyecto cuyo mensaje va más allá del empoderamiento

El auge del narcotráfico es otra de las señas de Asuntos Internos, ya que además de ser la sombra de corrupción que se cierne sobre la comisaría, es también el motivo por el que las tres protagonistas se unen. Esto ocurre cuando la hija de Ana cae en manos de la heroína y Berta, su empleada de hace años, se convierte en su mayor apoyo.

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«La historia está impulsada por 3 protagonistas femeninas, si me apuras 4, si contamos también el papel de Carla Campra, como la hija de Silvia Abascal», señala José Pastor, Director de Cine y Ficción de RTVE.

«No es de forma consciente en cuanto al empoderamiento ni en cuanto a un discurso feminista más instaurado y más claro y ya formalizado, sino desde la mera intuición y la mera necesidad de sobrevivir. Esta relación de amistad que se produce por una necesidad vital de enfrentarse a un mundo muy hostil que está hecho contra ellas», añade Gustavo Ferrada, productor y Director de Ficción en Mediacrest.

Una colaboración entre RTVE y Mediacrest

Una colaboración muy fluida, con un guion potente y una historia con perspectiva de género con muchas expectativas, pero que también tuvo que enfrentarse a dos grandes retos. El primero de ellos fue la apuesta arriesgada de colocar la serie en un horario tan competitivo como lo es el prime time de la televisión en abierto.

«Reconozco que en un primer momento teníamos un poquito de miedo», admite Gustavo Ferrada al hablar del reto que suponía «conseguir crear una historia que atraiga, que no eche para atrás al público habitual pero que a la vez pudiese atraer a un público más joven, que pudiesen sentirse identificados con estos procesos y que pudiesen comprender también a estas chicas que formaron parte de todo ello; y, además, contarlo desde el género, que todos entendemos y del que todos tenemos las claves».

Por su parte, José Pastor señaló que otra de las dificultades a las que se había enfrentado la producción era que el reflejo de la época fuera fidedigno. “No solo es una cuestión de guiones y acting”, apunta.

Además, esta necesidad de aportar realismo a la producción de época también implicó una búsqueda concreta de localizaciones actuales que pudieran asemejarse al Madrid de finales de los 70.

Asuntos Internos en cifras

El 12 de febrero Asuntos Internos se estrenó en prime time con un 11.8% de cuota y más de un millón de espectadores, según datos difundidos por Barlovento. Sin embargo, la competitividad de la franja horaria pasó factura la siguiente semana, cuando las cifras bajaron a un 8.9% de cuota y 841.000 espectadores. Una semana más tarde volvió a remontar y marcó su mejor cuota, con un 12% y 974.000 espectadores. Para el final de la serie, que estrenó sus dos últimos capítulos la noche del 12 de marzo, las cifras volvieron a bajar, y es que el primer episodio obtuvo un 5,6% de cuota y fue visto por 589.000 espectadores, mientras que el segundo alcanzó un 7,6% con 484.000 espectadores.

«Creo que teniendo en cuenta que el rendimiento de la ficción en televisión en abierto se ha visto afectado por el consumo de plataformas, donde la gente ve los capítulos a la hora y en el dispositivo donde quieren, valoro positivamente el resultado», opina José Pastor. «Nos hubiera gustado hacer más dato, pero creemos que es un resultado bastante digno».

Asuntos Internos

Asuntos Internos como parte de la estrategia para la ficción nacional de RTVE

«Es una serie que para nosotros, como servicio público, tenía muchas cosas a favor. Una de ellas era mostrar la realidad de la mujer a finales de los 70, en clave de thriller, aprovechando un suceso real tan notorio como que la primera promoción de mujeres policías en España no aparece hasta 1979», apunta el Director de Cine y Ficción de RTVE.

Debido a que el thriller es un género que funciona muy bien tanto a nivel local como a nivel internacional, añade la importancia de que el foco se sitúe en tres protagonistas femeninas y que la ficción esté dirigida por mujeres. «Es muy poco habitual», añadió refiriéndose a la baja cantidad de producciones de ficción en España dirigidas íntegramente por mujeres.

«Nuestros criterios de selección se basan en buscar historias de calidad, pretendiendo, por supuesto, que entretengan al público», afirma al señalar las pautas que sigue RTVE al escoger obras en las que participar como coproducción. «Pero sin renunciar a la calidad. No todo es el dato ni hacer buenas audiencias».

Sin embargo, también admite que es un «reto extra» el hecho de que al ser un servicio público se intente que las series contribuyan a la divulgación y que, a la par que se aprende sobre una época en concreto, también sean capaces de hacer reflexionar sobre los hechos a generaciones que no lo vivieron pero que pueden sentirse identificadas.

Un mensaje que viaja entre épocas

Cabe destacar que la serie trata una gran amplitud de temáticas y que tiene escenas bastante duras e incómodas de ver, como el hecho de que un policía sea violento e intimide tanto a hombres como a mujeres, tocándolas a ellas de más. Por otra parte, también hay escenas que no se han quedado estancadas en el pasado y que representan una realidad muy actual. Hablamos de maltrato doméstico, adicción al juego o discriminación laboral. Temáticas que José Pastor confirma que son prioritarias a la hora de mostrar unas realidades que van más allá del contexto histórico y que buscan que se ponga el punto de mira sobre la actualidad.

«El problema que tratamos, aunque nos vayamos 45 años atrás en el tiempo, todavía sigue siendo el mismo, y por eso nos parecía que la serie tenía sentido al señalar asuntos en los que tenemos que seguir mejorando como sociedad», recalca el Director de Ficción de RTVE.

Como elemento diferenciador de otros thrillers, además, Pastor: destaca especialmente las distintas historias de las tres mujeres que componen la serie: «Es una protagonista que está en un mundo de hombres que la están vacilando y donde no se la tiene en cuenta; también, el personaje de Silvia Abascal, una viuda, que viene de un entorno rico donde de repente tiene que enfrentarse a la muerte de su marido y a la adicción de su hija; y la posición en la que se encuentra el personaje de Marta Poveda, que en un capítulo se le acusa haber robado la joya que le faltaba a su jefa y luego también tiene que lidiar con su marido».

Asuntos Internos

Un proceso creativo que se extiende durante 3 años

«Ha sido largo», comenta Gustavo Ferrada sobre el proceso creativo de la serie. «Hubo más de 2 años solo con el proceso de escritura. De hecho, cuando recibí la serie era un proyecto escrito para 10 capítulos. Luego a RTVE se presentaron 8 pero solo se aprobaron 4. Después de negociar, se consiguió aumentar a 6 aunque hubo que suprimir una trama que quedó apartada para una posible segunda temporada».

Un tiempo dilatado que, según afirma, les sirvió para pulir el guion y afinar los detalles de una época bastante caótica.

«Pasamos de nada a todo», señala al hablar del cambio tan brusco que supuso la Transición, de pasar de un momento en el que las mujeres no podían manejar cuentas del banco, sacarse el carnet de conducir o incluso heredar, sin el permiso del marido, a una incursión en todos los espacios donde antes habían sido dejadas de lado. «Como lo que decía García Márquez en Los vuelos transoceánicos, que el cuerpo llega, pero el alma tarda un tiempo más en llegar. Esto es lo mismo, los derechos llegan pero el hecho efectivo de hacer que las mujeres participen de una forma más equivalente, tarda más en llegar».

Dos años antes de los hechos que transcurren en Asuntos Internos ocurrió el golpe de estado de Tejero y, añade que «la libertad nos explotó en la cara. La propia policía no sabía muy bien lo que se podía o no se podía». Y peor aún era cuando una nueva droga se adentraba en los barrios. «Era de lo más normal en un bar ver a gente detrás de las cajas con heroína, osea que nadie sabía cómo manejar todo eso».

Asuntos internos muestra una protagonista imperfecta

Clara Montesinos es la protagonista indiscutible de la ficción. Una mujer que, a priori, parece tímida, seria y callada, pero que tiene las agallas suficientes para enfrentar a todo el mundo por lo que ella cree que es justo. O tal vez no. A lo largo de los seis episodios se ve cómo comete errores, tanto en su trabajo como en sus relaciones personales. Con una moralidad que no representa a una heroína moderna trasladada en el tiempo, sino que muestra a una mujer repleta de fallos.

«Era fundamental que fuese así», afirma Gustavo Ferrada. «Todo proceso de aprendizaje supone cometer errores, supone ser capaz de enfrentarse a esos errores, y ser capaz de comprender que la realidad es más grande que tú, y que por mucho que quieras ir con una visión de cómo son las cosas, son como son. En ese proceso de aprendizaje obviamente comete errores profesionales, errores personales y también errores de valoración, ¿no? De quién soy y de quién puedo ser».

«Para nosotros, todos los personajes necesitaban tener los contrapesos, esto no es una serie de buenos y malos. Es una serie en la que los policías vienen del franquismo, una escuela que les ha enseñado que las cosas son de una forma. Ahora la vida es de otra, las reglas son otras. Entonces, ¿cómo se adaptan a eso? Pues unos mejor y otros peor, pero todos tienen unos códigos, ella tiene que aprender esos códigos, ella tiene que aprender cómo utilizarlos y cómo ser parte de esos códigos si quiere sobrevivir allí», añade.

El significado de sororidad

La relación entre Berta y Ana también da un cambio muy brusco durante la serie. Pasan de tener una fría relación entre jefa y empleada, a apoyarse mutuamente con sus problemas. Eso sí, unidas por el cariño que ambas sienten por Gema, la hija de Ana.

Berta es una mujer fuerte, de barrio, inteligente y capaz de enfrentarse a la vida porque ya ha tenido que hacerlo. Ella ve los efectos de las drogas a diario por las calles de su vecindario y colabora en la parroquia para ayudar en lo que pueda. No es una mujer que prefiera quedarse en casa porque, como le dice a su marido en una ocasión cuando lo sugiere, lleva trabajando desde los dieciséis años. Ana es todo lo contrario. Es una mujer con dinero, de buena reputación y clase social que acaba de perder a su marido y la relación con su hija se está deteriorando.

Una ruptura de roles y el nacimiento de una amistad

Ambas conocen su sitio y su rol, hasta que este explota cuando Ana acusa a Berta de robar un collar y esta insinúa que ha podido ser Gema, lo que lleva a su despido. «Ella no tiene hijos. Era importante, aunque no se explique, que ella tenga una edad y no se haya quedado embarazada», porque refleja el vínculo que tiene con Gema. A diferencia de Ana, Berta no está ciega y ve lo que está ocurriendo con su hija, y se lo hace ver. Es entonces cuando el cliché en el que se construye Ana se deshace. «Venían también del franquismo, de ser el estrato protegido y al desaparecer su marido que es, en esa época, el pilar, tiene que bajar al barro y cuando bajas al barro y te ensucias y ya no te miran igual desde ese sitio», explica Gustavo Ferrada.

Cuando Ana ve que su entorno le da la espalda, es cuando recurre a Berta, que es quien tiene las herramientas para poder gestionar la situación dentro de lo posible y tratar de ayudar a Gema. «Todo ese proceso de ir encontrándose es parte también del viaje de aprendizaje».

Cómo representar el Madrid del 79 en 2023

Según nos cuenta el Director de Ficción en Mediacrest, la documentación fue una parte crucial a la hora de desarrollar la estética de la serie. Contaron con documentalistas profesionales para buscar archivos visuales y sonoros y llegaron a plantearse introducir las imágenes de la época en la serie. Sin embargo, llegaron a la conclusión de que querían alejar la ficción muy ligeramente de la realidad.

«Si bien estábamos contando una época, no estábamos haciendo una crónica, estábamos creando una historia», declara.

Un proceso para el que, además, fue muy importante la elección de María Togores y Samantha López Speranza como directoras de la ficción, lo que aportó una «mirada fresca», según nos cuenta Ferrada.

El vestuario es un punto intermedio de lo que existía en aquel entonces y lo que se puede ver ahora, y lo mismo ocurre con el vocabulario. «Hablábamos con otras coletillas, pero esto no va de cómo se hablaba en la época, esto va de que la gente de hoy lo comprenda», señala Ferrada. «Lo que queríamos es no generar esa distancia. Queríamos que una chica de 20 años que vea la serie sea capaz de sentirse identificada».

Rodaje, equipo y localizaciones de Asuntos Internos

El rodaje duró 14 semanas y se realizó en Madrid. Concretamente, los interiores, como la Comisaría o el Bar Boston, se recrearon en el cuartel de Arteaga, situado en la Avenida de Carabanchel Alto. El resto de emplazamientos son exteriores naturales, sobre todo de la zona sur de Madrid, «localizaciones reales de pisos que encontramos alrededor de Madrid, buscando zonas que pudiésemos hacer pasar por el Vallecas de la época».

El equipo técnico de Asuntos Internos ha sido fundamental para lograr la estética de los años 70, combinando tecnología moderna con un enfoque cuidadoso en los detalles visuales. Se utilizó la cámara Arri Alexa Mini LF, combinada con varios objetivos: el Laowa T2.9 12mm, el Angenieux Optimo Style 25-250mm, y los objetivos Tribe7 Blackwing T-Tuned de distintas aperturas (T1.9 y T1.8). Además, se utilizó una lente de aproximación «full diopter» Schneider 138mm, que contribuyó a obtener imágenes nítidas y detalladas.

Asuntos Internos finaliza dejando la puerta entreabierta para una segunda temporada. Puede que más adelante volvamos a ver a Clara Montesinos tratando de limpiar la corrupción de la policía, a Berta rehaciendo su vida y a Ana y Gema continuando con su lucha contra la heroína. Pero de momento solo queda esperar.